La semana pasada, los investigadores y los clínicos del Hospital de Niños en Boston (CHB por sus siglas en inglés) se reunieron en el CHB, bajo los auspicios del Programa de Aceleración de las Innovaciones, para una tarde de charlas y demostraciones estilo TED. Como mencionamos aquí, lo indicado era que atendiéramos el evento para determinar los resultados. Si desea ver toda la tarde de conversaciones, la grabación ha sido publicada en línea. (Para una discusión muy buena sobre lo que necesita un clínico para llevar una innovación de la idea a la práctica, vea la charla del Dr. Pedro del Nido a las 2 horas de la grabación).
El objetivo de las sesiones era promover la colaboración entre los departamentos clínicos y de investigación relativamente autónomos, y darles a conocer las subvenciones disponibles para sus innovaciones. El Dr. Joseph Madsen, MD, uno de los destinatarios de las subvenciones, explicó que las pequeñas subvenciones de innovación, que no requieren una gran cantidad de información preliminar ni de aplicaciones extensas, son útiles en la exploración de las ideas que, de otro modo, no habrían sido desarrolladas. Otro de los temas de las conversaciones fue que, desde una perspectiva institucional, una manera excelente de apoyar la innovación desde adentro es teniendo un sitio donde los innovadores pueden traer ideas que apenas se han concebido, para establecer el tiempo requerido para la invención y el conocimiento institucional para conectar al que concibió el proyecto con las personas que pueden llevarle su idea al resto del mundo. Dos ideas que siguieron ese camino fueron una envoltura para la cabeza de los bebés para el momento del recalentamiento durante la cirugía cardíaca, concebido por la enfermera Karen Sakakeeny y una unidad implantable para la diálisis renal y será sometida a ensayos clínicos que serán planificados por el Dr. Hiep T. Nguyen.
Las sesiones de demostración y de exhibición de los dispositivos presentaron una variedad de aplicaciones clínicas para estas innovaciones e invenciones. Algunas de las ideas que vimos fueron las siguientes:
El Dr. David Harrild, PhD y Ed Marcus mostraron cómo el uso del análisis computarizado de la resonancia magnética cardíaca para medir los volúmenes ventriculares, acorta el tiempo de medición a 15 minutos, cuando normalmente toma 8 horas.
Jason Kahn, PhD, mostró sus juegos de video biométricos regulados que podrían usarse para ayudar en el tratamiento de los trastornos de regulación emocional. Con una simple placa Arduino se puede rastrear la frecuencia cardíaca o respiratoria del jugador. Cuando se combina con un juego sencillo estilo asteroides, los investigadores utilizan las frecuencias como sustitutos de los estados emocionales; a medida que las frecuencias aumentan, se presume que el jugador está poniéndose ansioso o emocional. El trabajo previo en esta área utiliza los frecuencias para pausar el juego hasta que el jugador esté menos emocional. Kahn y sus colaboradores utilizan las frecuencias para limitar la habilidad del jugador para disparar las armas o para navegar, es decir, el juego sigue adelante, pero el jugador está limitado en su habilidad para jugar. Este método le enseña a los jugadores a concentrarse en una tarea y al mismo tiempo, a atender a su estado emocional, y está diseñado para jugadores entre 9-18 años. Otras aplicaciones de este trabajo son un juego de carreras de coches para jugadores de 8-12 años y un juego de de apilamiento de bloques para jugadores de 5-8 años, que es un grupo más joven que no se había abordado anteriormente.
La Dra. Nora Lang explicó un afiche que exhibe un parche adhesivo para la reparación cardíaca que se activa con la luz Esto permite que el parche adhesivo sea colocado con herramientas mas pequeñas que las disponibles actualmente, ya que las propiedades adhesivas no se activan hasta que se enciende una luz en el extremo de un dispositivo específico. Ellos lo han probado en un modelo de roedores y hasta ahora, los parches han mantenido una fuerza suficiente por dos semanas.
El Dr. John Kheir habló de su invención de la oxigenación IV, la cual ha sido presentada en el pasado durante reuniones de la Asociación Americana del Corazón (AHA por sus siglas en inglés). Si tiene éxito, podría extender la llamada “hora de oro” de la reanimación al mejorar la oxigenación cerebral incluso cuando los equipos de rescate no puedan accesar las vías aéreas. Además, podría ser otra manera de hacer esto.
Para presentar el último grupo de conversaciones sobre el desarrollo de los dispositivos, el Dr. del Nido explicó que la diferencia entre los innovadores e inventores es “un aparato”, y que un inventor es una persona que traduce una idea en un dispositivo. Esperemos que el Hospital de Niños continue motivando a los innovadores e inventores, y que otras instituciones puedan aprender de este modelo y encontrar formas de incubar ideas a su manera.
Children’s Hospital Boston: Innovation Acceleration Program Innovation Day








