Los ingenieros de Stanford desarrollaron un sensor mínimo nuevo que es capaz de monitorizar el pulso con una resolución impresionante. El dispositivo tiene el tamaño de una estampilla y puede usarse debajo de una venda en algún sitio del cuerpo donde se sienta fácilmente el pulso.
Los transistores flexibles y orgánicos tienen una película delgada sensible a la presión dentro del dispositivo, que contiene una “sensibilidad máxima de 8,4 kPa-1, un tiempo de respuesta rápido de 15.000 ciclos y un bajo consumo de energía de <1 mW.," según el estudio que aparece en < em> Nature Communications .Estos parámetros permiten que el sensor no sólo detecte el pico principal del pulso, sino también la presión de rebote, de manera de analizar la elasticidad del árbol arterial.
Estudio en Nature Communications: Flexible polymer transistors with high pressure sensitivity for application in electronic skin and health monitoring…
Comunicado de prensa de Stanford: Stanford engineers monitor heart health using paper-thin flexible ‘skin’…
Artículo traducido por: Tilo Febres-Cordero
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