Acuerdo clave para impulsar la movilidad con hidrógeno renovable en España

Última actualización: enero 13, 2026
  • Alianza estratégica entre HVR Energy y H2Duero para producir y suministrar hidrógeno renovable desde Garray (Soria).
  • Planta con electrolizador PEM de 3 MW y capacidad de hasta 300 toneladas anuales de hidrógeno verde.
  • Despliegue previsto de 75 hidrolineras en España para flotas y transporte pesado.
  • Modelo pionero que coordina producción, logística e infraestructura de repostaje para descarbonizar la movilidad.

movilidad con hidrógeno renovable

La iniciativa se articula en torno a la planta de hidrógeno ubicada en el Parque Empresarial del Medio Ambiente (PEMA) de Garray, en Soria, y a un ambicioso plan de despliegue de hidrolineras en todo el territorio nacional. Con ello, las compañías aspiran a pasar de los anuncios y los proyectos piloto a contar con un suministro real, continuado y comercialmente viable de hidrógeno renovable para la movilidad.

Producción de hidrógeno renovable en Garray: el corazón del proyecto

En el centro de esta alianza se encuentra la planta de hidrógeno de Garray, operada por H2Duero, sociedad participada en un 80% por Redexis y en un 20% por SOMACYL. Esta instalación será la encargada de generar el hidrógeno renovable que alimentará buena parte de la futura red de estaciones de repostaje de HVR Energy.

La planta cuenta con un electrolizador PEM de 3 megavatios (MW), una tecnología que utiliza electricidad renovable para descomponer el agua en hidrógeno y oxígeno. Gracias a este equipo, la instalación podrá alcanzar una capacidad de producción de hasta 300 toneladas al año, una cifra especialmente relevante en el contexto actual del mercado español, aún en fase inicial.

Además de la generación, el proyecto incorpora infraestructuras específicas para la compresión y carga del gas, paso imprescindible para poder transportar el hidrógeno y suministrarlo de forma eficiente a las estaciones de servicio. Esta parte más “invisible” del proyecto es, sin embargo, clave para que el hidrógeno renovable pueda usarse en movilidad de manera competitiva.

El acuerdo firmado en Madrid fija las condiciones para que destino asegurado en el sector del transporte parte de la producción de H2Duero, algo poco habitual hasta ahora y que ayuda a reducir el riesgo de las inversiones necesarias para poner en marcha este tipo de infraestructuras.

Desde el ámbito institucional se destaca que la apuesta por ubicar la planta en el PEMA de Soria refuerza la estrategia de Castilla y León, contribuyendo a posicionar la región como polo de referencia para nuevas cadenas de valor energéticas.

HVR Energy: red de hidrolineras y logística a alta presión

En el otro extremo de la cadena de valor se sitúa HVR Energy, usuario final. La compañía aportará su red de hidrolineras y un modelo logístico basado en el almacenamiento y transporte a alta presión, con el objetivo de reducir costes y facilitar el despliegue de la infraestructura de suministro.

El plan de HVR Energy contempla la instalación de 75 hidrolineras repartidas por España, con especial atención a corredores logísticos, nodos de transporte y zonas de alta actividad industrial. Esta red será la puerta de entrada para que flotas de transporte, operadores logísticos y otros usuarios profesionales puedan repostar hidrógeno renovable de forma regular.

El uso de un modelo logístico de almacenamiento comprimido a alta presión permite trasladar el hidrógeno desde la planta de producción hasta las estaciones de servicio sin necesidad, en una primera fase, de una gran red de tuberías dedicada. Esta solución intermedia facilita que el mercado pueda arrancar mientras se evalúan inversiones más intensivas en infraestructura. Más enfoques sobre generación in situ también están sobre la mesa, como soluciones de metanol para generar hidrógeno donde hace falta.

Al integrar producción, logística y puntos de repostaje, la alianza busca optimizar los costes de inversión y operación, algo determinante para que el hidrógeno renovable pueda competir en precio con otros combustibles en determinados usos profesionales.

Las compañías subrayan que este planteamiento conjunto permite aprovechar al máximo los activos de cada socio: H2Duero se centra en la operación industrial y HVR Energy en la capilaridad de la red de suministro y en la relación directa con los clientes de movilidad.

Modelo complementario para descarbonizar la movilidad

La alianza se ha diseñado bajo una lógica de complementariedad entre productor y distribuidor. H2Duero asume la responsabilidad de la generación y operación de la planta de Garray, mientras que HVR Energy se ocupa de la red de hidrolineras y de organizar el suministro a flotas y estaciones de servicio.

Este encaje de piezas permite vincular de forma directa una capacidad de producción determinada con una demanda planificada, algo poco habitual hasta ahora en el mercado del hidrógeno. De este modo, la planta no depende únicamente de potenciales consumidores futuros, sino que cuenta con compromisos claros ligados a la movilidad.

Desde la perspectiva del transporte, el acuerdo se orienta especialmente a vehículos pesados, flotas profesionales y servicios de largo recorrido, segmentos donde la electrificación por batería presenta mayores desafíos técnicos y operativos. El hidrógeno renovable se plantea aquí como una alternativa complementaria para reducir emisiones.

Uno de los objetivos declarados es acelerar la descarbonización del transporte por carretera, un sector con un peso considerable en las emisiones totales y donde las soluciones bajas en carbono avanzan a distinta velocidad según el tipo de vehículo y de uso.

Las empresas implicadas insisten en que el modelo es replicable en otros territorios y proyectos, siempre que exista una coordinación temprana entre quienes producen el hidrógeno y quienes gestionan la infraestructura de repostaje y la relación con los usuarios finales.

Un punto de inflexión para el hidrógeno renovable en España

El acuerdo se presenta como un hito relevante en el desarrollo del hidrógeno renovable en España, ya que pasa de los estudios y las declaraciones de intenciones a un esquema concreto de suministro y consumo. La coordinación de toda la cadena —producción, logística e infraestructura de repostaje— se considera uno de los factores clave para que el mercado pueda despegar.

Al garantizar un destino estable para una parte de la producción de hidrógeno, el proyecto mejora la viabilidad financiera de la planta de Garray y facilita que puedan acometerse nuevas inversiones en el futuro, tanto en capacidad productiva como en nuevas estaciones de servicio.

Este tipo de iniciativas encaja con las estrategias europeas y nacionales que impulsan los gases renovables como herramienta para cumplir los objetivos climáticos, especialmente en sectores difíciles de electrificar. En el caso de la movilidad, el hidrógeno renovable se suma a la electrificación y a otros combustibles bajos en carbono como vía complementaria para reducir emisiones.

Las empresas involucradas destacan que la colaboración entre agentes privados y el respaldo institucional, como el mostrado por la Junta de Castilla y León a través de SOMACYL, facilitan la creación de un ecosistema estable y favorecen la atracción de inversión de largo plazo.

En un contexto en el que el hidrógeno aún representa una fracción pequeña del mix energético, el hecho de disponer de instalaciones operativas, contratos firmados y un calendario de despliegue se interpreta como un cambio de fase hacia un escenario más maduro del sector en España.

Visión a largo plazo y papel de los socios

Los responsables de las distintas entidades implicadas han coincidido en señalar que el proyecto se apoya en colaboración, confianza y visión compartida a largo plazo. Desde HVR Energy se remarca que el acuerdo ejemplifica el tipo de alianzas necesarias para que el hidrógeno se convierta en una realidad cotidiana en la movilidad.

Por parte de H2Duero, se incide en que la iniciativa refuerza la apuesta por los gases renovables y permite aprovechar la experiencia acumulada en infraestructuras energéticas para dar el salto a nuevas soluciones bajas en carbono. La compañía asume el reto de operar una planta que no solo produce, sino que está integrada en una cadena de suministro concreta.

SOMACYL, como socio minoritario y brazo instrumental de la Junta de Castilla y León, subraya que la operación encaja con la estrategia regional de impulso, consolidando el papel de la comunidad autónoma en el mapa nacional del hidrógeno renovable.

La presencia de distintos tipos de actores —desde empresas energéticas con trayectoria en redes e infraestructuras hasta entidades públicas regionales— refuerza la idea de que el desarrollo de la requiere alianzas amplias y la suma de capacidades técnicas, financieras y regulatorias.

Los impulsores del proyecto apuntan que, si esta primera experiencia funciona según lo previsto, podría servir de referencia para otros nodos de producción y corredores de transporte tanto en España como en otros países europeos, donde también se están promoviendo esquemas similares de coordinación entre oferta y demanda.

Con la puesta en marcha de la planta de Garray y el plan para desplegar decenas de hidrolineras por todo el país, entra en una fase más tangible, en la que la disponibilidad de producto, la logística y la infraestructura de repostaje comienzan a alinearse. Queda camino por recorrer, pero la alianza entre HVR Energy y H2Duero marca un cambio de ritmo al pasar de los proyectos sobre el papel a soluciones concretas destinadas a descarbonizar el transporte.

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