- Un estudio español del Hospital Clínic revela perfiles cognitivos diferenciados entre Alzheimer y DCL.
- Investigadores europeos identifican un biomarcador en líquido cefalorraquídeo con alta precisión diagnóstica.
- El análisis de la marcha permite distinguir la DCL del Parkinson en fases tempranas.
- Estos avances podrían reducir los diagnósticos erróneos y mejorar el manejo clínico.

La demencia con cuerpos de Lewy (DCL) sigue siendo una de las enfermedades neurodegenerativas más difíciles de diagnosticar con precisión. A menudo se confunde con el Alzheimer o el Parkinson, lo que retrasa el tratamiento adecuado y genera incertidumbre en pacientes y familias. Sin embargo, tres investigaciones recientes, una de ellas liderada desde España, están arrojando luz sobre nuevas herramientas que permiten diferenciar esta patología de forma más temprana y fiable.
Los trabajos, publicados en revistas de alto impacto como Neurology, Nature Medicine y Gait & Posture, abordan desde biomarcadores en líquido cefalorraquídeo hasta patrones de marcha y perfiles neuropsicológicos. Todos ellos coinciden en la necesidad de mejorar la precisión diagnóstica para evitar tratamientos inadecuados y avanzar hacia una medicina más personalizada.
Nuevos biomarcadores en líquido cefalorraquídeo
Un consorcio internacional liderado por el Amsterdam UMC y la Vrije Universiteit Brussel ha identificado la enzima DOPA descarboxilasa (DDC) en el líquido cefalorraquídeo como un biomarcador cuantitativo para la enfermedad de Parkinson y la demencia con cuerpos de Lewy. Los resultados, publicados en Nature Medicine, muestran que los niveles de DDC son hasta 2,5 veces más altos en pacientes con DCL que en personas sanas, y 1,9 veces superiores a los de pacientes con Alzheimer. La precisión diagnóstica alcanzó un área bajo la curva superior a 0,9, lo que supone un avance significativo para el diagnóstico diferencial.
El estudio incluyó más de 1.100 muestras de distintas cohortes, entre ellas una confirmada por autopsia. Los investigadores subrayan que este biomarcador podría evitar diagnósticos erróneos que llevan a tratamientos ineficaces o incluso perjudiciales. «La demencia con cuerpos de Lewy suele ser difícil de diagnosticar correctamente; este método proporciona una herramienta objetiva», explicó el Dr. Sebastiaan Engelborghs, catedrático de la VUB.
El perfil neuropsicológico como herramienta diagnóstica
En España, un equipo del Hospital Clínic de Barcelona ha analizado a 350 pacientes con Alzheimer o DCL mediante evaluaciones neuropsicológicas detalladas y biomarcadores en sangre y líquido cefalorraquídeo. El estudio, publicado en Neurology, revela que mientras el Alzheimer afecta predominantemente la memoria, la DCL se caracteriza por alteraciones en la atención y las funciones visuoespaciales. Cuando ambas patologías coexisten, el perfil cognitivo se vuelve más complejo y la progresión es más rápida.
Los autores, liderados por Albert Lladó y Mircea Balasa, destacan que detectar la copatología en vida es esencial para anticipar la evolución y adaptar el tratamiento. «La presencia de patología mixta genera perfiles que no se explican considerando una sola enfermedad», señaló Adrià Tort-Merino, primer autor del trabajo. La investigación subraya la necesidad de incorporar evaluaciones neuropsicológicas exhaustivas en la práctica clínica.
La marcha como indicador precoz
Un estudio de la Universidad de Waterloo (Canadá) ha demostrado que el análisis de la marcha puede distinguir la DCL del Parkinson en fases iniciales. Publicado en Gait & Posture, el trabajo muestra que las personas con DCL caminan más despacio, dan pasos más cortos y tienen un ritmo más lento que los pacientes con Parkinson. Las diferencias se acentúan cuando los participantes realizan una tarea cognitiva al caminar, como contar hacia atrás.
La autora principal, Kaylena Ehgoetz Martens, explicó que caminar mientras se realiza una doble tarea revela alteraciones que no son evidentes en una caminata normal. «Los hallazgos resaltan el potencial de medir el movimiento de manera detallada para abordar un problema clínico importante», afirmó. Los investigadores consideran que estas evaluaciones, sencillas de aplicar en consulta, podrían complementar otras herramientas diagnósticas.
Implicaciones para la práctica clínica
Los tres estudios coinciden en que un diagnóstico más preciso y temprano de la demencia con cuerpos de Lewy puede cambiar el manejo de los pacientes. Evitar confusiones con Alzheimer o Parkinson permite aplicar tratamientos específicos, planificar la atención y ofrecer un pronóstico más realista a las familias. Además, la identificación de biomarcadores y perfiles cognitivos abre la puerta a una mejor estratificación en ensayos clínicos.
En el contexto europeo, el trabajo del Hospital Clínic y el consorcio del Amsterdam UMC refuerzan la necesidad de incorporar estas herramientas en la práctica habitual. Los investigadores abogan por una aproximación integrada que combine biomarcadores, evaluación neuropsicológica y análisis de la marcha para lograr una medicina de precisión en demencias.
La combinación de estos avances supone un paso adelante en la lucha contra una enfermedad que afecta a más de 120.000 personas en España y a 1,4 millones en Estados Unidos, donde incluso se estudia la nanotecnología para tratar la demencia con cuerpos de Lewy. Mientras la investigación continúa, contar con métodos objetivos para diferenciar la demencia con cuerpos de Lewy de otras patologías similares permitirá a los médicos tomar decisiones más informadas y a los pacientes recibir el cuidado que realmente necesitan desde las primeras fases.




