- La nueva pérgola solar de Barcelona, en el parque de las Trece Rosas, genera energía para varios equipamientos municipales.
- Cuenta con 80 paneles fotovoltaicos, una potencia de 31,6 kWp y evita la emisión de 11,4 toneladas de CO₂ al año.
- El proyecto, impulsado por el Ayuntamiento y el IMU, se integra en la estrategia de energías renovables en el espacio público.

La capital catalana ha dado un paso más en su apuesta por las energías limpias con la puesta en marcha de una nueva pérgola fotovoltaica en el parque de las Trece Rosas, en el barrio de la Marina del Prat Vermell, dentro del distrito de Sants-Montjuïc. Esta instalación, que combina generación eléctrica con zonas de sombra para los ciudadanos, se ha integrado en el espacio público siguiendo los criterios municipales de sostenibilidad y resiliencia climática.
El equipamiento, situado en la confluencia de las calles de Cal Cisó y Conesa, ha supuesto una inversión de 408.521 euros (IVA incluido) ejecutada por el Institut Municipal d’Urbanisme (IMU). Con esta actuación, Barcelona refuerza su compromiso de incorporar sistemas de energía renovable en los nuevos proyectos de urbanización y edificación, un objetivo que ya se ha aplicado en otras zonas de la ciudad.
Una instalación solar con doble función
La pérgola ocupa una superficie aproximada de 190 metros cuadrados y está formada por 80 módulos fotovoltaicos distribuidos en tres estructuras. Estas estructuras no solo captan la radiación solar, sino que también generan un refugio climático para el vecindario, ofreciendo bancos, parterres y un espacio de estancia con sombra en un área con poca arboleda.
La potencia instalada es de 31,6 kWp y la producción estimada alcanza los 31.600 kWh anuales, una cifra equivalente al consumo eléctrico de aproximadamente 14 hogares. Además, su funcionamiento permitirá evitar la emisión de alrededor de 11,4 toneladas de CO₂ cada año, contribuyendo así a la mejora de la calidad del aire en la zona.
Energía compartida con equipamientos del barrio
La electricidad generada se gestiona mediante un sistema de autoconsumo compartido, lo que permite distribuirla a varios edificios municipales del entorno. Entre los beneficiarios se encuentran el Centre de Barri El Polvorí, el Casal de Gent Gran El Polvorí y el Casal de Barri La Vinya, que podrán cubrir parte de su demanda energética con esta fuente renovable.
Esta iniciativa se enmarca en un proceso más amplio de transformación urbana del barrio, donde el parque de las Trece Rosas, inaugurado hace dos años, ya contaba con criterios sostenibles. El recinto, que abarca unos 21.000 metros cuadrados, incluye una plaza central, dos prados, dos jardines y una zona de juegos infantiles, además de sistemas de drenaje para aprovechar el agua de lluvia y un riego con aguas freáticas.
La elección del nombre del parque rinde homenaje a las Trece Rosas, un grupo de jóvenes militantes fusiladas por la dictadura franquista en 1939, un detalle que añade valor simbólico al proyecto.
En definitiva, la pérgola fotovoltaica del parque de las Trece Rosas se convierte en un ejemplo de cómo integrar la producción de energía limpia en el mobiliario urbano, sin renunciar al uso ciudadano del espacio. Con esta actuación, Barcelona avanza en su objetivo de convertirse en una ciudad más sostenible y adaptada al cambio climático, al tiempo que fomenta el autoconsumo compartido entre los equipamientos públicos.
