- Acuerdo financiero de 350.000 euros entre la Xunta y el Clúster da Saúde hasta 2027.
- Fomento de la vigilancia tecnológica y la adaptación de las pymes a la inteligencia artificial.
- Organización de misiones internacionales LEX para posicionar la marca biotecnológica de Galicia.
- Desarrollo de la nueva Estrategia de excelencia biotecnológica 2026-2030.

Galicia se ha propuesto no quedarse atrás en la carrera tecnológica global y está poniendo toda la carne en el asador para que su industria biotecnológica brille con luz propia. Recientemente, se ha formalizado un compromiso que busca elevar el listón de este sector, el cual se ha convertido en un motor fundamental para la economía regional. La intención no es otra que consolidar un ecosistema donde el conocimiento científico no se quede guardado en un cajón, sino que se transforme en soluciones reales que mejoren la vida de la gente y la posición de las empresas en el mercado exterior.
El escenario elegido para sellar esta alianza han sido las instalaciones de una firma puntera en Lugo, dejando claro que el talento no solo se concentra en las grandes capitales. Representantes del Gobierno autonómico y del Clúster da Saúde han firmado un convenio que marca una hoja de ruta clara para los próximos años. Este movimiento busca que la comunidad gallega sea reconocida como un polo de referencia en biotecnología, aprovechando la experiencia acumulada y las infraestructuras de vanguardia que ya funcionan a pleno rendimiento en el territorio.
Inversión estratégica para el tejido empresarial
Para que los planes no se queden en meras palabras, se ha puesto sobre la mesa un presupuesto de 350.000 euros que se ejecutará hasta el año 2027. Este dinero no es para cualquier cosa; se trata de un fondo destinado a actividades muy concretas que el Clúster da Saúde coordinará junto a la Axencia Galega de Innovación. Entre las prioridades destaca la vigilancia tecnológica, algo fundamental para saber qué se está cociendo en el resto del mundo y que las entidades locales puedan incrementar sus capacidades de transferencia de forma efectiva.
Además, se ha hecho especial hincapié en que las pequeñas y medianas empresas no caminen solas en la transición digital. El acuerdo contempla un apoyo directo para que el tejido productivo se adapte a los cambios que trae consigo la inteligencia artificial. También se trabajará codo con codo para cazar oportunidades de financiación, ya sea en convocatorias nacionales o en los competitivos fondos europeos, asegurando que los proyectos vinculados a la salud tengan el respaldo económico necesario para salir adelante.
Misiones internacionales y proyección de marca
La ambición de este plan cruza fronteras. No basta con ser buenos en casa, también hay que salir fuera a contarlo. Por eso, el convenio incluye la realización de dos estudios profundos sobre ecosistemas tecnológicos de otros países para ver qué se puede aprender de ellos. Pero la cosa no queda ahí; se van a organizar cuatro expediciones internacionales bajo el formato Learning Expedition. Estas salidas están diseñadas para formalizar acuerdos de colaboración y medir de primera mano el impacto que la tecnología gallega puede tener en otros mercados.
Para darle un envoltorio adecuado a todo este potencial, se seguirá potenciando la marca institucional que identifica a la región en el extranjero. El lema elegido, que ya empieza a sonar en foros especializados, busca dejar claro que el noroeste peninsular es un lugar idóneo para la inversión científica. Asimismo, se mantendrá el impulso a los premios RIES, que sirven para visibilizar las mejores prácticas y dar un empujón a las entidades que logran un impacto social real a través de la innovación sanitaria.
Un modelo de trabajo basado en la colaboración
Este esfuerzo se integra dentro de una estrategia mucho más amplia denominada Ciencia Empresa, que es la forma que tiene la administración de tender puentes entre los laboratorios y el mercado. De hecho, ya se está cocinando la próxima Estrategia de excelencia de la biotecnología en Galicia para el periodo 2026-2030. Este documento será la guía maestra para responder a los retos del plan de investigación autonómico, donde la biotecnología se ha marcado en rojo como una prioridad absoluta para el desarrollo de la comunidad.
Durante la reciente visita a los laboratorios lucenses de AMSLab, se pudo comprobar cómo este enfoque ya da sus frutos. Esta empresa, que lleva desde 2008 dando guerra en sectores como el farmacéutico o el veterinario, trabaja bajo el concepto One Health. Esta visión integradora permite abordar la salud humana, animal y ambiental como un todo, algo que requiere una especialización tecnológica de alto nivel y que convierte a este tipo de compañías en piezas clave para que Galicia siga siendo sinónimo de calidad e innovación en el mapa europeo.
El compromiso alcanzado asegura que el sector biotecnológico gallego disponga de los recursos y la visibilidad necesarios para seguir escalando puestos en el panorama internacional durante los próximos ejercicios. Gracias a la suma de fuerzas entre el sector público y el privado, se facilita que las pymes locales accedan a mercados globales y a tecnologías disruptivas, garantizando que el ecosistema de innovación mantenga un ritmo de crecimiento constante y que la excelencia científica se traduzca en una mayor competitividad económica para todo el territorio.


