- Cierre del Plan Complementario de Biotecnología con más de 37 M€ y cogobernanza entre MICIU y siete CCAA
- Seis líneas de actuación y 10 plataformas, incluida BREM de crio-ME
- Hitos: 31 cohortes, 95 biomodelos, 177 modelos animales, nanofármacos y quimioteca pública
- Impulso a la transferencia: patentes, acuerdos, spin-offs y nuevo Plan de Transferencia del Conocimiento

Tras cuatro años de trabajo coordinado, el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y siete comunidades autónomas han dado por finalizado el Plan Complementario de I+D+I en Biotecnología aplicada a la Salud, un programa que ha movilizado más de 37 millones de euros para acelerar la medicina personalizada en España.
Con un esquema de cogobernanza, el plan ha combinado financiación estatal y autonómica: del presupuesto total, 19,3 millones proceden del MICIU a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, y el resto de las regiones participantes.
¿Qué es y cómo se ha organizado este Plan Complementario?

El programa, cofinanciado por el MICIU y las comunidades de Andalucía, Aragón, País Vasco, Castilla-La Mancha, Cataluña, Extremadura y Galicia, ha creado una red de colaboración entre administraciones, centros de investigación, hospitales, universidades y empresas para impulsar soluciones de precisión en prevención, diagnóstico y tratamiento.
En cifras de participación, la iniciativa ha implicado a más de 100 entidades (43 del ámbito clínico y sanitario), cerca de 200 grupos, 650 investigadores, 25 empresas y la contratación de 135 profesionales especializados, reforzando así la masa crítica del ecosistema biomédico.
El diseño se ha articulado en seis líneas de actuación que cubren la cadena de valor biotecnológica y su traslación al sistema sanitario:
- Plataforma BREM de crio-microscopía electrónica de alta resolución para medicina personalizada.
- Implementación y análisis de grandes bases de datos para medicina de precisión.
- Cribado de fármacos y estudio de interacciones fármaco-diana.
- Desarrollo de modelos biológicos para evaluar moléculas terapéuticas.
- Nanofármacos: biodistribución, toxicidad y eficacia en modelos de patología.
- Técnicas y procesos para terapias avanzadas, formación quirúrgica y robótica médica.
Como infraestructura se han puesto en marcha 10 plataformas científico-técnicas, entre las que destaca BREM, una instalación de crio-ME de última generación considerada única en el sur de Europa por su capacidad para desentrañar bases estructurales de procesos biológicos y enfermedades.
Este plan se enmarca dentro de los ocho Planes Complementarios aprobados por el Gobierno en distintas áreas estratégicas (energía e hidrógeno, ciencias marinas, comunicación cuántica, biotecnología, agroalimentación, astrofísica y altas energías, materiales avanzados y biodiversidad), que en conjunto han movilizado 466 millones de euros (299,2 millones del MICIU y 166,9 millones de las CCAA) para favorecer la cohesión territorial y la cooperación.
Resultados y avances más destacados

La generación de conocimiento y capacidades ha sido amplia: se han caracterizado 31 cohortes poblacionales españolas para comprender mejor el metabolismo humano e identificar biomarcadores con utilidad clínica y de salud pública.
En ciencia de datos biomédicos, el consorcio ha avanzado en integración federada y principios FAIR, creando cuatro modelos predictivos de enfermedad y ocho algoritmos de análisis que mejoran la capacidad de diagnóstico y pronóstico temprano.
La investigación preclínica ha producido 95 biomodelos y 177 modelos animales para más de 50 patologías en 17 áreas terapéuticas, incluyendo oncología, enfermedades cardiovasculares, neurológicas y minoritarias.
En nanomedicina sobresale la identificación de 15 nanopartículas con potencial terapéutico, de las cuales nueve han demostrado capacidad para cruzar barreras biológicas complejas como la hematoencefálica.
Asimismo, se han desarrollado terapias avanzadas con aproximaciones génica y celular (CAR-T y CAR-M) con aplicación potencial en tumores sólidos, junto con la optimización de la fabricación de lentivirus para facilitar el acceso a tratamientos basados en vectores y reducir costes.
El plan ha impulsado la quimioteca pública española, una red que ya reúne 700 nuevos compuestos generados por grupos nacionales y que aspira a llegar a 10.000 en 2028; en paralelo, se han ejecutado 24 campañas de cribado de más de 225.000 compuestos e identificado 18 posibles dianas terapéuticas.
La transferencia y la formación también avanzan: se han creado 6 aplicaciones inmersivas y 10 simuladores complejos para entrenamiento quirúrgico y asistencia, promoviendo habilidades clínicas en entornos controlados y reproducibles.
En producción científica y valorización, el consorcio suma 146 publicaciones (con 61 más en proceso), 2 patentes registradas (y 18 en evaluación), 18 acuerdos de transferencia en vigor (10 adicionales en trámite), la creación de 3 spin-off (y 2 más en camino) y 2 unidades mixtas (con otra en preparación).
El Plan Complementario ha atraído además más de 12,5 millones de euros en financiación adicional pública y privada, consolidando un modelo de traslación orientado a llevar las innovaciones al mercado y al paciente de forma efectiva.
El nodo andaluz ha puesto en valor un ecosistema que incorpora plataformas de datos de salud, biomodelos y tecnologías de células únicas, con personal especializado y protocolos estandarizados, y resultados medibles: una patente en preparación, tres artículos publicados y cuatro en revisión, además de nueva contratación técnico-científica y financiación adicional cercana al millón de euros para sus equipos.
Según ha trasladado la administración regional, la incorporación tardía al programa y la gestión de subvenciones excepcionales retrasaron la llegada de fondos a algunos beneficiarios, lo que ha motivado prórrogas internas para ejecutar gastos con recursos propios hasta marzo de 2026, manteniendo el pulso de las actividades.
De cara al futuro, las partes implicadas abogan por dar continuidad a las plataformas y redes creadas, asegurando personal técnico, capacidad de cálculo, equipamiento avanzado y financiación estructural para su uso clínico y apertura al tejido empresarial; en este marco, en mayo se acordó impulsar un Plan Complementario de Transferencia del Conocimiento que dé continuidad a las sinergias generadas.
El cierre del plan deja una fotografía nítida: infraestructuras punteras, colaboración interterritorial y resultados tangibles que aceleran la medicina de precisión en España, con retos a corto plazo centrados en sostener las capacidades, escalar su impacto clínico y mantener vivas las redes de cooperación abiertas.
