- Presentación de investigaciones sobre cerdos resistentes a virus y especies adaptadas al estrés térmico.
- Potencial de la edición genómica para eliminar alérgenos en alimentos básicos como huevos y leche.
- Análisis de la estricta normativa de la Unión Europea frente a la apertura en países como EE. UU. o Japón.
- Importancia del enfoque One Health para integrar la salud humana, animal y medioambiental.

La Universidad de León (ULE) se ha convertido recientemente en el epicentro del debate sobre la biotecnología aplicada al mundo animal. A través de una jornada divulgativa organizada por la Academia de Ciencias Veterinarias de Castilla y León (AVETCYL), se han puesto sobre la mesa los progresos más recientes en edición genética, una disciplina que promete transformar la manera en la que entendemos la sanidad y la producción ganadera en los próximos años.
El Paraninfo Gordón Ordás, ubicado en el emblemático Edificio El Albéitar, fue el lugar elegido para una ponencia que corrió a cargo de Ana Judith Martín de la Fuente. La experta, que cuenta con una dilatada trayectoria vinculada a la institución leonesa y al Cuerpo Nacional Veterinario, desgranó cómo estas nuevas herramientas científicas no solo buscan mejorar la rentabilidad de las explotaciones, sino también dar respuesta a retos globales como el cambio climático y la seguridad alimentaria.
Innovación para una ganadería más resistente
Uno de los puntos que más interés despertó entre los asistentes fue la capacidad de la edición genómica para crear animales capaces de resistir enfermedades que hoy en día suponen un quebradero de cabeza para el sector. Se mencionaron ejemplos muy concretos, como el desarrollo de cerdos que presentan resistencia genética ante virus complejos como el del síndrome reproductivo y respiratorio porcino, lo que reduce drásticamente las bajas en las granjas y el sufrimiento de los animales.
Pero la ciencia no se detiene en la sanidad terrestre. La acuicultura también está en el punto de mira, con investigaciones que buscan ejemplares con mejores rendimientos productivos. Además, ante un panorama climático cada vez más extremo, se está trabajando en conseguir que las especies tengan una mejor adaptación al estrés térmico. Estas tecnologías, que para algunos pueden sonar a ciencia ficción, ya son una realidad cotidiana en países como Canadá, Estados Unidos, Brasil o Japón, donde la normativa permite una integración más ágil de estos avances.
Hacia una alimentación sin alérgenos y con menos fármacos
La edición genética no solo piensa en el ganadero, sino que tiene al consumidor final muy presente. Durante la charla se explicaron diversas líneas de investigación que pretenden eliminar las proteínas responsables de alergias alimentarias en huevos o leche. Esto supondría un cambio radical para miles de personas, permitiéndoles acceder a productos básicos que hasta ahora les estaban prohibidos por su salud, mejorando así su calidad de vida de forma notable.
Otro de los grandes beneficios de esta tecnología es la posibilidad de reducir el uso de medicamentos en las explotaciones. Al reforzar la resistencia natural de los animales frente a los patógenos, la necesidad de emplear antibióticos y antivirales disminuye de forma considerable. Este enfoque no es moco de pavo, ya que se alinea con la estrategia internacional ‘One Health’, que defiende que la salud humana y animal son interdependientes y están ligadas al estado del medio ambiente que compartimos.
El complejo escenario regulatorio en Europa
A pesar del optimismo científico, el desembarco de estas técnicas en el mercado europeo sigue siendo un proceso lento y sumamente vigilado. En la Unión Europea, cualquier animal que haya sido editado genéticamente debe pasar por un estricto examen de evaluación de riesgos. Por ahora, no existe ningún producto de este tipo autorizado para su venta en territorio comunitario, y tampoco se han formalizado solicitudes para ello, lo que marca una distancia clara con otros mercados internacionales.
No obstante, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) no quita el ojo a estos avances. Se están realizando estudios constantes para actualizar el conocimiento científico, algo fundamental para que las futuras decisiones políticas se tomen con la mayor seguridad posible. Es un equilibrio delicado entre fomentar la innovación biotecnológica y garantizar que cada paso que se dé cuente con todas las garantías sanitarias y éticas necesarias para la sociedad.
Este encuentro en la capital leonesa, que también sirvió para rendir un emotivo minuto de silencio en memoria del recientemente fallecido Elías Fernando Rodríguez Ferri, dejó claro que la Universidad de León sigue siendo un referente en la divulgación de vanguardia. La biotecnología y la edición genética se perfilan como las herramientas clave para lograr una producción alimentaria más sostenible, eficiente y preparada para los desafíos sanitarios que están por venir en este siglo.


