- La doctora Natàlia Vilor-Tejedor encabeza esta nueva unidad centrada en el análisis avanzado de datos biomédicos.
- El grupo integrará información genética y ambiental para desarrollar estrategias de prevención personalizada.
- Se analizará el impacto del exposoma y el estilo de vida en el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas.
- La iniciativa busca identificar biomarcadores tempranos que permitan detectar la demencia antes de sus síntomas.
El Barcelonaβeta Brain Research Center, el conocido brazo investigador de la Fundación Pasqual Maragall, acaba de dar un paso importante al incorporar un equipo especializado en epidemiología molecular y ciencia de datos. Esta nueva unidad, que se convierte en la novena del centro, tiene el firme propósito de desentrañar qué ocurre exactamente en nuestro organismo y en nuestro entorno para que aparezcan enfermedades tan complejas como el Alzheimer o procesos vinculados al envejecimiento cerebral.
Al frente de esta iniciativa se encuentra la doctora Natàlia Vilor-Tejedor, una experta que no es nueva en la casa pero que ahora asume el reto de liderar esta estrategia de análisis masivo de datos. Lo que se busca no es solo mirar el cerebro de forma aislada, sino entender de qué manera la salud de todo el cuerpo y los factores externos terminan influyendo en nuestra capacidad cognitiva a largo plazo, algo que a día de hoy sigue guardando muchos secretos para la comunidad científica.
La potencia de los datos en la medicina de precisión
Uno de los pilares fundamentales de este equipo será la integración de lo que en el mundillo científico llaman datos multiómicos. Esto, dicho de forma más llana, consiste en meter en una misma coctelera información genética, molecular y metabólica junto con imágenes de alta resolución del cerebro y datos clínicos. Al analizar todo este volumen de información de golpe, se espera poder identificar rutas biológicas que antes pasaban desapercibidas y que podrían ser la clave para futuras terapias.
Para que todo este jaleo de números y muestras biológicas tenga sentido, el grupo desarrollará metodologías avanzadas de bioestadística y modelos computacionales de última generación. La idea final no es otra que avanzar hacia una medicina de precisión real, en la que se pueda estratificar el riesgo de cada persona de forma individualizada, permitiendo actuar mucho antes de que los síntomas de la demencia den la cara y el daño sea irreversible.
El impacto del entorno y la diversidad social

Además, en un esfuerzo por hacer una ciencia que esté más pegada a la realidad de la calle, se integrarán criterios de diversidad biológica y social en todos los estudios. Esto significa que las investigaciones tendrán muy en cuenta las diferencias de sexo y género, así como otros determinantes sociales que a menudo se olvidan en el laboratorio, pero que resultan fundamentales para que los resultados sean representativos para el conjunto de la población.
Un liderazgo con proyección internacional
La trayectoria de la doctora Vilor-Tejedor avala esta apuesta estratégica, ya que actualmente compagina su labor en Barcelona con la dirección de un grupo de epidemiología en la Universidad de Utrecht. Con un doctorado por la Universitat Pompeu Fabra y una experiencia previa en centros de prestigio mundial como el Erasmus Medical Center o el ISGlobal, su perfil multidisciplinar es idóneo para coordinar esfuerzos internacionales como el consorcio UNITED, reforzando así el papel de España en la vanguardia científica europea.
El contexto actual en España, donde se estima que cerca de 900.000 personas conviven con alguna forma de demencia, nos recuerda la urgencia de estas investigaciones. Con la puesta en marcha de este noveno grupo, el BBRC consolida su estructura para intentar frenar este avance epidemiológico, utilizando la tecnología y el análisis profundo de datos como herramientas principales para proteger la salud cerebral de las generaciones que están por venir.