- El MITECO asigna 233,4 millones de euros a tres proyectos de hidrógeno renovable en Galicia y Castilla-La Mancha, sumando 92,27 MW de electrólisis.
- Las ayudas se canalizan mediante el mecanismo de subastas como servicio (AaaS) y financian la producción certificada de hidrógeno 100% renovable (RFNBO).
- Eurecat investiga la producción de hidrógeno a partir de aguas residuales con paneles solares fotocatalíticos, en fase piloto en la EDAR de Granollers.
- El IDAE ya ha distribuido cerca de 3.000 millones de euros del Plan de Recuperación para el ecosistema del hidrógeno verde en España.

El hidrógeno renovable se ha convertido en una de las grandes apuestas de la política energética española, y el Gobierno acaba de dar un nuevo paso para consolidarlo. El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), a través del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), ha aprobado una inyección de 233,4 millones de euros para respaldar tres proyectos de producción de hidrógeno verde en Galicia y Castilla-La Mancha. Se trata de una medida que busca acelerar la descarbonización de la industria y reducir la dependencia de los combustibles fósiles en sectores donde la electrificación directa resulta complicada.
Esta financiación llega en un momento clave, ya que los proyectos beneficiarios habían sido preseleccionados en la tercera subasta del Banco Europeo del Hidrógeno, pero se quedaron fuera del reparto comunitario por falta de presupuesto. Para evitar que estas iniciativas quedaran en el aire, el IDAE activó en mayo la segunda convocatoria nacional del mecanismo de subastas como servicio (AaaS), con un presupuesto máximo de 440,5 millones de euros procedentes de los fondos NextGenerationEU del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR). La selección se ha realizado respetando el orden de puntuación fijado por la Agencia Ejecutiva Europea de Clima, Infraestructuras y Medio Ambiente (CINEA), y las tres iniciativas ya cuentan con resolución definitiva favorable.
Más de 92 megavatios de electrólisis para la industria
Las tres iniciativas beneficiarias suman una capacidad conjunta de 92,27 megavatios (MW) de electrólisis, y permitirán sustituir el consumo de energía fósil por hidrógeno producido a partir de electricidad renovable en distintas plantas industriales. El mayor de los proyectos es ATLAS, impulsado por Repsol en Arteixo (A Coruña), con 50 MW de potencia y una ayuda de 133,394 millones de euros. La segunda actuación de Repsol es Puertollano Hydrogen Network (P-HYNET), ubicada en Puertollano (Ciudad Real), que contará con 12,27 MW y recibirá 49,791 millones.
El tercer proyecto es Quixotgen, promovido por Doña Urraca Energy en Villarrobledo (Albacete), con 30 MW de electrólisis y una financiación de 50,216 millones de euros. Estas instalaciones están orientadas a descarbonizar procesos industriales que actualmente dependen de combustibles fósiles, contribuyendo a reducir las emisiones de CO₂ y a reforzar la autonomía energética del país. Según el MITECO, se trata de «un nuevo paso hacia la descarbonización de la industria española».
Ayudas ligadas a la producción certificada
Una de las características más relevantes de estas subvenciones es que están vinculadas al hidrógeno producido y certificado como 100% renovable, según la categoría RFNBO (combustible renovable de origen no biológico) establecida por la Directiva Europea de Energías Renovables. Las empresas beneficiarias pueden recibir los incentivos durante un periodo máximo de diez años desde el inicio de la operación de las instalaciones, siempre que cumplan el principio de no ocasionar un daño significativo al medio ambiente (DNSH) en todas sus fases.
Este modelo de apoyo, conocido como subastas como servicio, permite trasladar al ámbito nacional proyectos que cumplen los requisitos europeos pero que no han podido acceder a la financiación comunitaria. En la primera convocatoria española ya resultaron beneficiarios otros tres proyectos transferidos desde el Banco Europeo del Hidrógeno: Orange-Bat, de SmartEnergy, en Onda (Castellón); Elysenem-Numancia, en Garray (Soria); y Acciona Plug Valle H2V Navarra, en Sangüesa, con un total de 220,02 millones de euros en incentivos.
El Ministerio no descarta incorporar nuevos proyectos a esta segunda convocatoria, ya que todavía queda presupuesto disponible. Entre las iniciativas que podrían beneficiarse figura AccionaPlug en Zaragoza, siempre que complete el proceso de transferencia desde la lista de reserva del Banco Europeo del Hidrógeno y acepte las condiciones del mecanismo nacional.
Investigación: hidrógeno a partir de aguas residuales
Mientras las ayudas a gran escala toman forma, la investigación también avanza en el terreno de las tecnologías emergentes. El centro tecnológico Eurecat, con sede en Tarragona, ha explorado nuevas vías para producir hidrógeno renovable a partir de aguas residuales, utilizando paneles solares fotocatalíticos diseñados específicamente para este fin. La investigación, desarrollada en el marco del proyecto HACDOS, busca alternativas más sostenibles para tratar el agua usada y, al mismo tiempo, generar hidrógeno con un menor impacto ambiental.
A diferencia de los métodos convencionales, que suelen depender de combustibles fósiles o de un elevado consumo eléctrico, esta propuesta se centra en la fotocatálisis solar, un proceso que aprovecha la luz del sol para activar materiales capaces de generar hidrógeno. El equipo construyó dos prototipos de paneles de 1 m² y 10 m², que se instalaron en la depuradora de Granollers (Vallès Oriental) para probarlos en condiciones reales, utilizando agua residual y luz solar natural. Los resultados, aunque todavía en una fase temprana y con una producción de hidrógeno baja, confirman el potencial de la tecnología y abren nuevas líneas de desarrollo.
El proyecto, liderado por Facsa, ha contado con la participación de Eurecat, Enagás y la Universitat Rovira i Virgili, además de la colaboración del Consorci Besòs Tordera, que cedió las instalaciones de la EDAR Granollers para las pruebas piloto. Según la investigadora Isabel Vicente, «el conocimiento generado permitirá optimizar el diseño de futuros sistemas fotocatalíticos y refuerza la apuesta por nuevas soluciones que unan gestión del agua y energías renovables». El presupuesto global del proyecto asciende a 555.117 euros, financiados por el programa Next Generation EU.

Casi 3.000 millones para el ecosistema del hidrógeno verde
La nueva partida de 233,4 millones se enmarca en una estrategia mucho más amplia. El IDAE ha repartido ya cerca de 3.000 millones de euros del Plan de Recuperación para impulsar el hidrógeno renovable en España, a través de programas como H2 Pioneros, H2 Cadena de Valor, H2 Valles y las distintas convocatorias de Proyectos Importantes de Interés Común Europeo (IPCEI). Estas inversiones buscan desarrollar una cadena de valor propia, fomentar la innovación tecnológica y consolidar un ecosistema industrial asociado a una fuente energética considerada clave para la futura descarbonización.
El Ejecutivo considera que el hidrógeno renovable es una herramienta estratégica para reducir la dependencia energética exterior y avanzar hacia una economía con menos emisiones, especialmente en sectores como el transporte pesado, la industria química o la siderurgia, donde la electrificación directa no siempre es viable. La medida refuerza además el despliegue del PERTE de Energías Renovables, Hidrógeno y Almacenamiento (ERHA), uno de los principales programas para acelerar la transición energética en el país.
Con estas ayudas, España sigue posicionándose como uno de los países europeos con mayor potencial para el desarrollo del hidrógeno verde, tanto por sus recursos solares y eólicos como por el impulso político y económico que está recibiendo esta tecnología. La combinación de financiación pública, investigación aplicada y colaboración público-privada está sentando las bases para que el hidrógeno renovable se convierta en una realidad tangible en los próximos años.
En definitiva, la apuesta por el hidrógeno renovable en España combina el apoyo financiero a proyectos industriales a gran escala con la investigación en tecnologías emergentes que pueden ampliar las vías de producción sostenible. Los 233,4 millones aprobados ahora se suman a un esfuerzo acumulado de cerca de 3.000 millones que busca transformar el tejido industrial y reducir las emisiones contaminantes, en un contexto en el que la descarbonización se ha convertido en una prioridad estratégica tanto a nivel nacional como europeo.





