- Europa impulsa 12 megaproyectos de hidrógeno verde con 13.000 millones de euros de inversión.
- Repsol y Moeve lideran la apuesta española con plantas en Galicia, País Vasco y Andalucía.
- Andalucía se consolida como polo estratégico con el Valle Andaluz del Hidrógeno Verde.
- Las ayudas europeas y la colaboración público-privada marcan el ritmo de la transición energética.

El hidrógeno renovable está dejando de ser una promesa para convertirse en una realidad industrial tanto en España como en el resto de Europa. Varios proyectos de gran envergadura han recibido financiación y han superado trámites administrativos en las últimas semanas, lo que confirma que la transición hacia esta fuente de energía limpia avanza a buen ritmo. Tanto las instituciones europeas como las empresas privadas están movilizando recursos millonarios para construir las infraestructuras necesarias y descarbonizar sectores como la siderurgia, el refino o la producción química.
En este contexto, España se ha posicionado como uno de los polos más activos del continente. Compañías como Repsol y Moeve (antigua Cepsa) han anunciado inversiones millonarias respaldadas por ayudas del Banco Europeo del Hidrógeno y por la propia administración española. Mientras tanto, la Unión Europea ha dado luz verde a una docena de proyectos emblemáticos que suman cerca de 3 gigavatios (GW) de capacidad de electrólisis y una inversión estimada de 13.000 millones de euros, según los datos recogidos por fuentes del sector.
Europa impulsa doce megaproyectos de hidrógeno renovable
La Comisión Europea, a través de la Agencia Ejecutiva de Clima, Infraestructuras y Medio Ambiente (Cinea), ha seleccionado una serie de iniciativas que marcan el paso de la planificación a la ejecución. Doce grandes complejos industriales se encuentran ya en fase de construcción en países como Suecia, Alemania, Países Bajos, Francia, Austria, Portugal y España. El mayor de todos es Stegra, en la ciudad sueca de Boden, con 700 MW de capacidad y una inversión cercana a los 7.000 millones de euros, destinado a fabricar acero de bajas emisiones sustituyendo el carbón por hidrógeno.
Alemania concentra el mayor número de proyectos, entre los que destacan Emden Clean Hydrogen Coastline (320 MW) y GET H2 Nukleus (300 MW), que incluyen almacenamiento subterráneo y redes de tuberías. Los Países Bajos también juegan un papel clave con Holland Hydrogen I, de Shell, y ELYgator, de Air Liquide, ambos en el puerto de Róterdam, con 200 MW cada uno. Francia, Austria y Portugal completan el mapa con plantas de 200, 140 y 100 MW respectivamente, todas ellas conectadas a refinerías o industrias químicas.
El respaldo financiero europeo se materializa también a través del mecanismo «subasta como servicio» del Banco Europeo del Hidrógeno. Repsol ha sido una de las beneficiarias de estas ayudas, con una adjudicación de hasta 133,3 millones de euros para su proyecto Atlas Electrolyser Plant en A Coruña, y otros 49,8 millones para el proyecto Puertollano Hydrogen Networks. Ambas subvenciones se concedieron tras la renuncia de Iberdrola a sus propias solicitudes para plantas en Huelva.
España, protagonista con los proyectos de Repsol y Moeve
En el caso español, la actividad se concentra en varias comunidades autónomas. Repsol impulsa su planta Atlas en el complejo industrial de A Coruña, con un electrolizador de 50 MW que permitirá sustituir el hidrógeno gris de origen fósil que consume actualmente en sus procesos de refinado. La compañía tiene 24 meses para obtener la autorización ambiental integrada y prevé que la instalación entre en operación en un plazo de 60 meses. Además, el proyecto Petronor Green Hydrogen Hub, integrado en el Corredor Vasco del Hidrógeno, suma otros 100 MW de capacidad y una inversión de unos 300 millones de euros, abasteciendo a la industria del entorno de Bilbao.
Por su parte, Moeve está desarrollando el Valle Andaluz del Hidrógeno Verde, con dos grandes instalaciones en Huelva y Cádiz. La primera fase del proyecto Onuba, en el Energy Park La Rábida (Huelva), cuenta con un electrolizador de 300 MW ampliable a 400 MW, y ha requerido una inversión superior a los 1.000 millones de euros. Los trabajos de adecuación del terreno están completados al 90%, según la compañía, y la planta suministrará hidrógeno renovable a las actividades de refino, la industria química y la producción de combustibles bajos en carbono.
En San Roque (Cádiz), el proyecto Carteia avanza tras superar un nuevo periodo de información pública. La instalación, que será la mayor de Europa en su clase según Moeve, contempla dos fases de 500 MW cada una, hasta alcanzar 1 GW de potencia total. El presupuesto asciende a 3.067 millones de euros, y la planta producirá amoníaco verde a partir de hidrógeno y nitrógeno renovables, con una capacidad de 600.000 toneladas anuales. El amoníaco se almacenará en tanques criogénicos y se exportará a través de un corredor marítimo con el puerto de Róterdam, gracias a un acuerdo con Yara Clean Ammonia.
Andalucía se consolida como polo estratégico del hidrógeno
La comunidad andaluza se está convirtiendo en uno de los epicentros del hidrógeno renovable en el sur de Europa. Moeve ha realizado modificaciones técnicas en el proyecto Carteia para garantizar su viabilidad administrativa, tras las alegaciones recibidas en la primera información pública. Los cambios afectan a la concesión de aguas superficiales y a la línea de evacuación eléctrica, que se ha recortado de 1,9 a 1,11 kilómetros. La compañía ha solicitado el uso de aguas a precario hasta que se construya la futura estación depuradora de San Roque-Los Barrios.
Además de la producción de hidrógeno, el complejo incluirá unidades de separación de aire para obtener nitrógeno de alta pureza, depósitos de agua desmineralizada y sistemas de refrigeración. El amoníaco verde producido se bombeará a través de una tubería de tres kilómetros hasta la terminal marítima del Parque Energético de San Roque, en la Bahía de Algeciras, donde se cargará en buques de hasta 43.000 toneladas con destino a Róterdam y otros puntos de Europa central.
La apuesta de Moeve se suma a la de otras compañías que ven en Andalucía un lugar estratégico por su disponibilidad de energías renovables, sus infraestructuras portuarias y el apoyo institucional. La Junta de Andalucía ha sometido el proyecto a información pública para recabar alegaciones, y se espera que la autorización ambiental integrada se resuelva en los próximos meses. Con todo, el hidrógeno verde avanza en España y Europa como una realidad industrial que promete transformar la matriz energética y reducir las emisiones de los sectores más difíciles de descarbonizar.






