- El General de Castellón rebasa las 1.000 cirugías con Da Vinci desde su incorporación en noviembre de 2022.
- Urología concentra el 43% de las operaciones, Cirugía el 34% y Ginecología el 23%.
- Mayoría de casos oncológicos y programación de 4-5 pacientes por sesión quirúrgica.
- Beneficios: mayor precisión, seguridad, recuperación más rápida y menos listas de espera.

El Hospital General Universitario de Castellón ha dado un paso relevante en su actividad quirúrgica al rebasar el umbral de más de 1.000 intervenciones asistidas por el robot Da Vinci. Este volumen sitúa al centro entre los que mejor aprovechan la cirugía robótica dentro de la Comunitat Valenciana y en el conjunto del país.
La plataforma se incorporó a los quirófanos en noviembre de 2022 y, con casi tres años de uso continuado, el balance es claramente positivo. El hospital figura entre los veinte primeros en España con este sistema, ocupando el puesto 18, según destacó el gerente del Departamento de Salud, Raúl Ferrando.
Implantación y ritmo asistencial
Desde su puesta en marcha, la robótica se ha integrado en la agenda quirúrgica habitual, con sesiones estables que atienden entre 4 y 5 pacientes por jornada. Este ritmo sostenido señala un uso eficiente del recurso, con una planificación que prioriza las indicaciones donde la tecnología aporta más valor.
El perfil de los casos tratados responde, en su mayor parte, a procesos oncológicos, lo que explica la continuidad de la actividad a lo largo de la semana. Además de la mejora clínica, esta organización favorece la reducción de las listas de espera, gracias a estancias más cortas y a la rotación ágil de los quirófanos.
Especialidades y distribución de operaciones
La adopción arrancó en Urología, servicio que lidera la actividad con el 43% del total, especialmente en prostatectomías, donde la precisión y la visión ampliada resultan determinantes para preservar estructuras clave.
Le sigue el Servicio de Cirugía, que concentra el 34% de las intervenciones. En este bloque destacan los procedimientos bariátricos y colorrectales, ámbitos en los que la robótica facilita la disección fina, la sutura y el trabajo en espacios anatómicos complejos.
El reparto se completa con Ginecología, que aporta el 23% de las cirugías, principalmente relacionadas con patología de útero y ovario. La delicadeza de los movimientos y la estabilidad de la plataforma permiten abordajes menos invasivos en este tipo de procedimientos.
Ventajas clínicas y organizativas de la robótica
Entre los beneficios más citados están la mayor precisión de los gestos quirúrgicos, la estabilidad del sistema y la visión tridimensional de alta definición. Estas cualidades ayudan a reducir el trauma tisular, lo que se traduce en menos dolor y una recuperación postoperatoria más rápida para los pacientes.
Desde el punto de vista organizativo, la experiencia acumulada y la ergonomía del sistema favorecen procedimientos más controlados y seguros. Este enfoque, unido a estancias hospitalarias más breves, contribuye a optimizar recursos y a mantener un flujo asistencial constante sin perder de vista la calidad.
Con la robótica plenamente integrada y más de 1.000 cirugías realizadas, el General de Castellón refuerza su apuesta por la cirugía mínimamente invasiva, consolidando un programa que combina resultados clínicos sólidos, seguridad y eficiencia en beneficio de su población de referencia.


