El Hospital Rey Juan Carlos estrena el robot Da Vinci 5 en la sanidad pública española

Última actualización: enero 16, 2026
  • El Hospital Universitario Rey Juan Carlos es el primer centro público de España en incorporar el robot Da Vinci 5 y realizar con él una cirugía urológica.
  • El programa de cirugía robótica del hospital suma más de 3.500 intervenciones en 13 años y cuenta ahora con tres plataformas Da Vinci operativas.
  • El Da Vinci 5 integra más de 150 innovaciones, con mejor visión 3D y retroalimentación de fuerza para aumentar precisión, seguridad y ergonomía.
  • Seis especialidades utilizan la cirugía robótica en el centro, lo que permite intervenciones complejas mínimamente invasivas y recuperaciones más rápidas.

Cirugía robótica Da Vinci 5 en hospital público

El Hospital Universitario Rey Juan Carlos de Móstoles ha dado un paso relevante en la modernización de la cirugía pública al incorporar el sistema robótico Da Vinci 5, la plataforma más avanzada de esta familia, situándose como primer hospital público de España en disponer de este modelo. Con su estreno, el centro también ha llevado a cabo la primera cirugía urológica con Da Vinci 5 a nivel nacional, un hito que consolida su apuesta por la innovación en la Comunidad de Madrid.

Esta incorporación no es un movimiento aislado, sino la continuación de un programa de cirugía robótica que acumula ya trece años de recorrido y que ha permitido superar las 3.500 intervenciones realizadas. El nuevo robot se suma a las dos plataformas Da Vinci Xi ya operativas, de modo que el hospital cuenta ahora con tres equipos robóticos trabajando de forma simultánea en distintas especialidades y quirófanos.

Trece años de cirugía robótica: de los primeros casos a un programa consolidado

El camino del Rey Juan Carlos en este ámbito comenzó en 2012, pocos meses después de su apertura, con la instalación de su primer robot Da Vinci. En aquella fase inicial se realizaban entre 65 y 100 cirugías robóticas al año, centradas en indicaciones muy seleccionadas, mientras los equipos quirúrgicos se formaban y ganaban experiencia con la nueva tecnología.

La evolución dio un salto importante en 2018, cuando el centro sustituyó su primer equipo por el modelo Da Vinci Xi, que aportó una visión 3D aumentada hasta diez veces, mayor precisión en los movimientos y la práctica eliminación del temblor fisiológico de la mano humana. Esa mejora tecnológica permitió incorporar procedimientos más complejos y extender el uso de la robótica a diferentes servicios quirúrgicos.

El crecimiento del programa se reforzó de nuevo en noviembre de 2024 con la llegada de una segunda plataforma Da Vinci Xi. Gracias a este refuerzo, el hospital pudo utilizar la cirugía robótica en dos quirófanos a la vez, lo que incrementó de forma notable el número de intervenciones y facilitó la entrada de nuevas especialidades, como la Cirugía Pediátrica, en la cartera de procedimientos mínimamente invasivos avanzados.

Como resultado de esta trayectoria, el volumen anual de actividad ha pasado de esas primeras 65‑100 cirugías a rozar las 700 intervenciones robóticas al año. A finales de 2025, el hospital ya había superado las 3.500 operaciones realizadas con asistencia robótica, una cifra que avala la madurez del programa y la experiencia acumulada por los profesionales implicados.

La solidez del modelo ha tenido también repercusión académica: la experiencia del Programa de Cirugía Robótica del Rey Juan Carlos entre 2012 y 2022 fue publicada en la revista Journal of Robotic Surgery, que analizó su funcionamiento multidisciplinar, los resultados obtenidos y el impacto organizativo dentro de un hospital universitario público.

Robot Da Vinci 5 en quirófano hospitalario

Da Vinci 5: más de 150 innovaciones al servicio de la precisión

El Da Vinci 5 (DV5) representa la quinta generación de esta plataforma y llega al hospital mostoleño como un salto tecnológico significativo respecto al modelo Xi. Integra más de 150 innovaciones de diseño orientadas a reforzar la precisión, la seguridad, la ergonomía y la eficiencia durante todo el proceso quirúrgico, desde la planificación hasta el cierre de la intervención.

Entre las novedades más destacadas se encuentra la retroalimentación de fuerza o Force Feedback, una tecnología que permite al cirujano percibir a través de los mandos la resistencia de los tejidos mientras opera. Este detalle, que puede parecer sutil, marca una diferencia clara cuando se trabaja cerca de nervios, vasos sanguíneos u otras estructuras críticas, ya que facilita ajustar la tensión ejercida y reducir el riesgo de lesiones involuntarias.

La plataforma también mejora un aspecto clave de sus predecesores: la calidad de la visión tridimensional. Si la generación Xi ya ofrecía una imagen muy superior a la visión humana, el DV5 refuerza la nitidez y la definición de los detalles anatómicos, incluso en zonas profundas o de difícil acceso. Esta mejora ayuda a delimitar mejor los planos de disección y a reconocer estructuras muy pequeñas que pueden resultar determinantes en la evolución del paciente.

Otro punto fuerte del nuevo modelo es la ergonomía de la consola, diseñada para que el profesional mantenga una postura más natural durante procedimientos prolongados. La combinación de mejor apoyo de manos y brazos, control estable de los mandos y ausencia de temblor contribuye a reducir la fatiga física del cirujano, algo especialmente relevante en operaciones complejas que exigen varias horas de concentración ininterrumpida.

Además, el Da Vinci 5 incorpora una mayor capacidad de procesamiento de datos y mejoras en el flujo de quirófano. Estas funcionalidades permiten optimizar la planificación y la ejecución de las cirugías, estandarizar procesos y reforzar las capas de seguridad, con un impacto directo tanto en la organización del bloque quirúrgico como en la experiencia final del paciente.

Beneficios clínicos: menos dolor, menor hospitalización y recuperaciones más ágiles

En la práctica, la combinación de tecnología avanzada y experiencia acumulada se traduce en ventajas tangibles para quienes pasan por el quirófano. La cirugía robótica permite realizar intervenciones de alta complejidad con abordajes mínimamente invasivos, reduciendo el tamaño de las incisiones y el trauma sobre los tejidos en comparación con la cirugía abierta convencional.

Entre los beneficios más destacados se encuentran la disminución del dolor postoperatorio, la reducción del tiempo bajo anestesia y estancias hospitalarias más cortas. Todo ello favorece que los pacientes puedan retomar antes su vida cotidiana y laboral, algo especialmente valorado por personas en edad activa o con responsabilidades familiares que no pueden permitirse convalecencias demasiado prolongadas.

Las series realizadas en el hospital muestran también una menor necesidad de transfusiones sanguíneas y menos complicaciones postoperatorias en muchas de las indicaciones abordadas con robot, manteniendo o mejorando los resultados clínicos respecto a técnicas más tradicionales. A esto se suma un impacto estético menor, gracias a incisiones pequeñas que reducen el tamaño de las cicatrices visibles.

En el terreno oncológico, la plataforma ayuda a combinar máxima radicalidad tumoral con una invasión mínima, algo crucial en patologías en las que la extirpación completa del tumor debe convivir con la preservación de estructuras funcionales. Aquí, el feedback de fuerza y la visión 3D mejorada ayudan a respetar nervios, vasos y planos que influyen en funciones tan sensibles como la continencia o la función sexual en determinadas cirugías urológicas y ginecológicas.

Para los equipos quirúrgicos, trabajar con mayor estabilidad y ergonomía en procedimientos largos reduce el cansancio acumulado y facilita mantener un nivel de precisión homogéneo desde el inicio hasta el final de la operación. Esa consistencia, menos dependiente de la fatiga, repercute también en los indicadores de seguridad y en la calidad de los resultados asistenciales.

Seis especialidades en primera línea de la cirugía robótica

Las tres plataformas Da Vinci instaladas en el Hospital Universitario Rey Juan Carlos se utilizan de manera habitual en seis servicios quirúrgicos, que han integrado la técnica robótica en su día a día. Este enfoque multidisciplinar es uno de los rasgos distintivos del programa del centro mostoleño.

En Urología, servicio encabezado por el Dr. Miguel Sánchez Encinas, ya se han realizado más de 1.600 intervenciones con asistencia robótica. El equipo considera que el robot ha supuesto una verdadera revolución en el abordaje de las patologías urológicas, al ofrecer menor dolor, menos días de ingreso, menor necesidad de transfusiones y una convalecencia más corta, sin dejar de lado una mejora en los resultados funcionales y reconstructivos que repercuten de forma directa en la calidad de vida de los pacientes.

La Cirugía General y Digestiva, dirigida por el Dr. Manuel Durán y en la que participan los doctores Camilo José Castellón, Alejandro García, Belén Manso y Carlos Ferrigni, suma cerca de 850 cirugías robóticas. Aproximadamente un 40 % de estos procedimientos corresponde a cirugía colorrectal, en su mayoría de carácter oncológico, mientras que otro 40 % se concentra en cirugía esofagogástrica y bariátrica. El resto se reparte entre cirugía hepatobiliopancreática, pared abdominal y retroperitoneo, ámbitos en los que el robot ha ayudado a refinar el abordaje y mejorar la experiencia global del paciente.

En Ginecología, el servicio se aproxima a las 750 intervenciones realizadas con robot. Tras la etapa liderada por la Dra. Charo Noguero, la jefatura ha pasado a manos de la Dra. María de Matías, que continúa impulsando la utilización de la plataforma en diversas patologías ginecológicas. Según los datos del centro, esta técnica permite reducir el tiempo quirúrgico, disminuir las complicaciones postoperatorias, favorecer el alta precoz y acortar los plazos de recuperación, manteniendo resultados clínicos y oncológicos muy sólidos.

La Cirugía Torácica, liderada por el Dr. Ignacio Muguruza, acumula ya más de 180 intervenciones robóticas. En este campo, la plataforma se utiliza para prácticamente cualquier tipo de cirugía pulmonar, con especial protagonismo en procesos oncológicos de pulmón y enfermedades del mediastino. El uso del robot hace posible extirpar lesiones malignas y benignas con una agresión menor sobre la caja torácica en comparación con los abordajes clásicos.

En el área de Otorrinolaringología, dirigida por el Dr. Raimundo Gutiérrez, se han realizado alrededor de 140 cirugías con asistencia robótica. Una de las técnicas más características es la cirugía transoral, en la que los brazos del robot acceden a la lesión a través de la boca, evitando así abordajes cervicales externos y cicatrices visibles en el cuello. Además, se han desarrollado otros procedimientos de mínima invasión que aprovechan la precisión de la plataforma en espacios anatómicos reducidos.

La Cirugía Pediátrica es la incorporación más reciente al programa, integrada a finales de 2024 bajo la coordinación del Dr. Ricardo Díaz. Aunque el número de casos es todavía limitado, con cerca de dos decenas de intervenciones robóticas, el potencial es significativo, ya que la plataforma ofrece una visualización muy detallada y una maniobrabilidad fina en estructuras anatómicas pequeñas, algo especialmente importante en pacientes infantiles.

Un recurso estratégico para casi 200.000 habitantes

El Hospital Universitario Rey Juan Carlos da cobertura a cerca de 200.000 habitantes de 18 municipios de la Comunidad de Madrid, entre los que se encuentran Móstoles, Villaviciosa de Odón, Navalcarnero, San Martín de Valdeiglesias o El Álamo, entre otros. En este contexto, disponer de tres plataformas Da Vinci (dos Xi y el nuevo DV5) convierte al centro en un pilar tecnológico clave para su área sanitaria dentro del sistema público.

La infraestructura del hospital incluye 17 quirófanos, 339 habitaciones individuales y 18 puestos de UCI, una dotación que permite absorber un alto volumen de cirugía compleja sin desatender la actividad asistencial cotidiana. La robótica se integra así como una herramienta más del bloque quirúrgico, orientada a ofrecer abordajes avanzados a los pacientes de la red pública sin necesidad de desplazarse a otros centros.

El hecho de ser el primer hospital público de España en incorporar el Da Vinci 5 y de acumular el mayor número de procedimientos robóticos de la región sitúa al Rey Juan Carlos como un punto de referencia de la cirugía robótica en la sanidad pública española, ofreciendo a su población intervenciones complejas con abordajes menos agresivos, mejores resultados funcionales y procesos de recuperación más llevaderos, en un entorno donde la tecnología refuerza, y no sustituye, la experiencia de los equipos clínicos.

El número creciente de profesionales acreditados para manejar la plataforma, procedentes de todas las especialidades implicadas, indica que la experiencia ya no depende de unos pocos equipos pioneros, sino de una estructura organizativa madura, con protocolos compartidos, formación continua y criterios de calidad homogéneos. Esta madurez explica en buena medida el reconocimiento obtenido en publicaciones científicas y el interés que despierta el modelo en otros centros.

Con un programa de trece años, más de 3.500 cirugías, tres robots operativos y la incorporación del Da Vinci 5, el Hospital Universitario Rey Juan Carlos se ha consolidado como uno de los puntos de referencia de la cirugía robótica en la sanidad pública española, ofreciendo a su población intervenciones complejas con abordajes menos agresivos, mejores resultados funcionales y procesos de recuperación más llevaderos, en un entorno donde la tecnología refuerza, y no sustituye, la experiencia de los equipos clínicos.

da Vinci 5
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