- Un estudio con más de 1.000 hombres daneses revela que el porcentaje de grasa corporal es más determinante que el IMC para la salud reproductiva.
- Los hombres con alto porcentaje de grasa presentan recuentos de espermatozoides hasta un 23% menores.
- Incluso con IMC normal, un exceso de grasa se asocia con alteraciones hormonales y peor calidad seminal.
- Los expertos recomiendan evaluar la composición corporal para detectar riesgos de fertilidad.

La salud reproductiva masculina es un tema que preocupa cada vez más, y un reciente estudio danés ha arrojado luz sobre un factor que podría ser más determinante de lo que se pensaba. Según una investigación publicada en la revista Human Reproduction, el porcentaje de grasa corporal de un hombre podría ser un indicador más fiable de su fertilidad que el tradicional índice de masa corporal (IMC).
El trabajo, realizado con más de mil hombres jóvenes en Dinamarca, ha revelado que un exceso de grasa corporal, incluso en aquellos con un IMC normal, se asocia con recuentos de espermatozoides más bajos y desequilibrios hormonales. Estos hallazgos sugieren que la composición corporal, y no solo el peso, juega un papel clave en la capacidad reproductiva.
Así se llevó a cabo el estudio
Los investigadores, liderados por el doctor Nis Brix, de la Universidad de Aarhus, analizaron a 1.058 hombres de unos 18 años que formaban parte del Estudio de Programación Fetal de la Calidad del Semen (FEPOS). A todos ellos se les midió el porcentaje de grasa corporal mediante un analizador de bioimpedancia, una técnica que usa una corriente eléctrica suave para estimar la composición corporal. También se registraron el IMC, la relación cintura-estatura, y se tomaron muestras de semen y sangre, además de medir el volumen testicular.
Los participantes se dividieron en cuatro grupos según su porcentaje de grasa: bajo (menos del 8%), normal (entre 8% y 19%), alto (20-24%) y muy alto (25% o más). Esta clasificación permitió comparar los resultados de manera clara.
Resultados: más grasa, menos espermatozoides
Los datos mostraron que los hombres con un porcentaje de grasa alto tenían, de media, un recuento de espermatozoides un 23% menor que aquellos con niveles normales. En el caso de los que tenían un porcentaje muy alto, la reducción era del 15%. Además, se observaron alteraciones hormonales: niveles más bajos de testosterona y de globulina fijadora de hormonas sexuales, y más altos de hormona luteinizante y estradiol.
Aunque también se apreció una tendencia a menor volumen y concentración de semen, estas diferencias no fueron estadísticamente significativas. Tampoco se encontraron patrones claros en cuanto a motilidad, forma de los espermatozoides o tamaño testicular.
Para que te hagas una idea, una reducción del 15% en el recuento total significa pasar de unos 105 millones de espermatozoides por eyaculación a 89 millones. Con el 23%, la cifra baja hasta los 81 millones. Aunque estos valores siguen por encima del límite de 39 millones que marca la Organización Mundial de la Salud, los investigadores advierten de que pueden ser clínicamente relevantes para hombres con una calidad seminal ya comprometida.
El porcentaje de grasa, mejor predictor que el IMC
Una de las conclusiones más llamativas es que el porcentaje de grasa corporal resultó ser un predictor más potente que el IMC. Al comparar ambos indicadores usando desviaciones estándar, se vio que un aumento de una desviación estándar en el porcentaje de grasa se asociaba con una caída del 13% en el recuento de espermatozoides, mientras que el mismo aumento en el IMC solo suponía un 8% menos.
Esto es especialmente relevante porque el IMC no distingue entre masa grasa y masa muscular. Dos hombres con el mismo IMC pueden tener cantidades muy diferentes de grasa corporal, y eso influye en su salud reproductiva. De hecho, los hombres con un IMC normal pero un porcentaje de grasa alto también mostraron recuentos más bajos y espermatozoides con peor forma.
El doctor Brix señala que medir el porcentaje de grasa corporal podría ayudar a identificar a hombres con riesgo de problemas de fertilidad que pasarían desapercibidos si solo se usa el IMC. Mantener una composición corporal saludable, y no solo un peso adecuado, parece ser clave para la fertilidad masculina.
Los resultados de este estudio danés ponen de relieve que la grasa corporal es un factor a tener muy en cuenta cuando hablamos de fertilidad masculina. Los investigadores esperan confirmar estos hallazgos en futuros proyectos, como el estudio BIOSFER, que ya está recopilando datos de más de 2.400 hombres en Dinamarca y Noruega. Mientras tanto, la recomendación es clara: vigilar no solo el peso, sino también la composición corporal, puede ser un paso importante para quienes buscan tener hijos.
