- El sistema Da Vinci ha realizado 213 operaciones desde febrero de 2025, con 76 en el primer semestre de 2026.
- Cirugía General lidera la actividad con 106 procedimientos, seguida de Urología (59) y Ginecología (48).
- Once profesionales están acreditados y se prevé ampliar la cartera con nuevas técnicas robóticas.

El robot quirúrgico Da Vinci se ha convertido en una herramienta esencial en el Complejo Asistencial de Zamora. Desde su primera operación, realizada el 24 de febrero de 2025, el sistema ha permitido llevar a cabo un total de 213 intervenciones, consolidando su papel en la sanidad pública de Castilla y León. Solo durante el primer semestre de 2026 se han contabilizado 76 operaciones, lo que arroja una media de 14 pacientes intervenidos cada mes, según los datos facilitados por la Junta.
La implantación de esta tecnología supuso una inversión de 1.609.300 euros y, desde entonces, su uso ha ido en aumento. La evolución ha sido progresiva y favorable, con una mejora notable en los tiempos de preparación y colocación del robot, así como un acortamiento global de los tiempos quirúrgicos. Estos avances se suman a los beneficios propios de una técnica menos invasiva, que reduce las complicaciones postoperatorias y acelera la recuperación de los pacientes.
Tres especialidades concentran la actividad
La actividad del Da Vinci se reparte entre tres especialidades médicas. Cirugía General encabeza la lista con 106 intervenciones, seguida de Urología con 59 y Ginecología con 48. En Cirugía General, el robot se emplea en procedimientos colorrectales, gástricos, bariátricos, hepatobiliopancreáticos y de pared abdominal compleja. Por su parte, Urología utiliza el sistema para nefrectomías parciales y totales, prostatectomías radicales y cistectomías, mientras que Ginecología lo aplica en cirugía general, oncológica, reproductiva y uroginecológica.
Beneficios para pacientes y profesionales
La cirugía robótica ofrece ventajas significativas frente a las técnicas convencionales. Para los pacientes, supone una menor morbilidad, estancias hospitalarias más cortas, menos dolor postoperatorio y un retorno más temprano a la actividad laboral. Además, al tratarse de una técnica mínimamente invasiva, las incisiones son más pequeñas, lo que mejora los resultados cosméticos y reduce el riesgo de complicaciones como hematomas o seromas. En cuanto a los profesionales, el sistema proporciona una visión tridimensional de alta definición, mayor destreza y precisión en la manipulación de los instrumentos, así como libertad de movimiento. Todo ello facilita maniobras laparoscópicas complejas y optimiza la visualización de las zonas a intervenir.
Formación y acreditación del equipo
Actualmente, once profesionales del Complejo Asistencial de Zamora están acreditados para utilizar el sistema Da Vinci: tres especialistas en Urología, cuatro en Cirugía General y del Aparato Digestivo y cuatro en Ginecología. La previsión es que esta cifra aumente en los próximos meses, ya que tres facultativos más iniciarán próximamente su capacitación. La formación es un pilar clave para garantizar el correcto uso de la tecnología y ampliar el catálogo de procedimientos robóticos.
Hitos alcanzados y próximos pasos
Entre los logros más destacados de estos primeros meses se encuentra la conservación del paquete neurovascular en las prostatectomías radicales, lo que permite mantener la función eréctil y la continencia urinaria. También se ha conseguido la reconstrucción de la anastomosis uretrovesical sin fugas intraoperatorias. Estos avances han contribuido a reducir la incidencia de complicaciones y a mejorar la recuperación de los pacientes. De cara al futuro, el hospital tiene previsto incorporar nuevas técnicas, como la linfadenectomía pélvica, la nefrectomía parcial por vía transperitoneal o retroperitoneal, la cistectomía radical con derivaciones intracorpóreas, así como cirugía reconstructiva y del suelo pélvico.
La experiencia acumulada con el robot Da Vinci en Zamora demuestra que la cirugía robótica se ha consolidado como una alternativa eficaz y segura. Con 213 intervenciones realizadas en poco más de un año, el sistema ha demostrado su capacidad para mejorar los resultados quirúrgicos y la recuperación de los pacientes. La ampliación del catálogo de procedimientos y la formación continua de los profesionales apuntan a que esta tecnología seguirá ganando peso en el hospital, con el objetivo de ofrecer una asistencia sanitaria cada vez más avanzada y menos invasiva.






