- Ceuta estrena un espectáculo navideño con 300 drones y 24 pirodrones sobre el cielo de la Marina
- Las funciones, de unos 12 minutos, combinan figuras navideñas y símbolos locales con tecnología LED RGB
- El show, a cargo de UMILES y Ximenez Group, se presenta como alternativa sostenible a la pirotecnia tradicional
- La ciudad se suma así a otras urbes españolas y europeas que apuestan por espectáculos de drones en fechas señaladas

El inicio del año ha tenido en Ceuta un claro protagonista: el cielo. La ciudad autónoma ha apostado por un espectáculo de 300 drones que ha transformado el entorno de la Marina y la explanada de Juan Carlos I en un enorme escenario luminoso, con miles de personas siguiendo el evento desde el litoral.
Durante dos noches consecutivas, los días 1 y 2 de enero, vecinos y visitantes han podido contemplar un show aéreo navideño de última generación, en el que tecnología, creatividad y sostenibilidad se han combinado para ofrecer una experiencia visual poco habitual en la fachada sur de Europa y que sitúa a Ceuta en la órbita de otras ciudades que ya han incorporado este tipo de propuestas.
Dos noches de drones sobre la Marina para despedir y estrenar el año
El programa navideño de la ciudad reservaba una de sus citas más esperadas para el tramo final de las fiestas: un espectáculo de luces con drones que, tras un primer aplazamiento por la lluvia, se fijó definitivamente para el 1 y 2 de enero a las 20:00 horas, con pase único cada noche en la zona de la Marina y la explanada de Juan Carlos I.
En cada función se ha desplegado una flota de 300 drones y 24 pirodrones, que han ido componiendo figuras tridimensionales y coreografías aéreas sincronizadas sobre el mar. La duración aproximada del show ronda los 12 minutos, tiempo en el que el cielo se convierte en un auténtico lienzo dinámico visible a gran distancia.
Las autoridades municipales habían señalado este montaje como uno de los platos fuertes del programa oficial de Navidad, y la respuesta del público ha estado a la altura: cientos de personas se han concentrado en el Paseo de la Marina y en las pistas deportivas próximas para conseguir un buen ángulo desde el que seguir la función.
El primer pase, celebrado la noche del jueves, sirvió además para despedir el año anterior y dar la bienvenida a 2026 con la mirada puesta en el cielo, mientras que el segundo ha permitido repetir experiencia a quienes quisieron revivir el espectáculo o no pudieron acudir en la primera cita.
Para garantizar la seguridad, la organización estableció un perímetro vallado en la zona de operaciones, delimitando claramente el área de vuelo y los espacios destinados al público, algo ya habitual en este tipo de montajes aéreos en España y en otros países europeos.
Un «Cuento de Navidad» en 3D con 300 puntos de luz en movimiento
Bautizado en la programación como “Cuento de Navidad”, el espectáculo se articula en forma de relato visual que va encadenando distintas escenas. Cada dron actúa como un píxel luminoso independiente, y la suma de todos permite construir animaciones tridimensionales que se suceden en el cielo nocturno ceutí.
Entre las figuras que han podido verse destacan elementos clásicos de la iconografía navideña: cajas de regalo, copos de nieve, muérdagos, un árbol de Navidad o un muñeco de nieve que se dibujan y desvanecen con precisión milimétrica. No han faltado tampoco Papá Noel con su trineo ni los Reyes Magos, muy presentes en las celebraciones locales de principios de enero.
Las animaciones alcanzan hasta 90 metros de altura, unos 100 metros de anchura y 60 metros de profundidad, configurando volúmenes que el espectador percibe como auténticas esculturas de luz suspendidas en el aire. La combinación con música cuidadosamente seleccionada refuerza el carácter narrativo del show.
El relato incorpora, además, guiños específicos a la ciudad. En distintos momentos del pase se proyectan figuras como el escudo de Ceuta, la figura de Hércules o el lema turístico “Ceuta Emociona”, que han provocado aplausos y móviles en alto entre el público, deseoso de inmortalizar el momento.
Estas referencias locales se integran con naturalidad en el conjunto, reforzando la idea de que se trata de un espectáculo diseñado expresamente para la ciudad y sus fiestas navideñas, y no de un simple montaje estándar reutilizado en distintos destinos.
Tecnología LED RGB y pirodrones: una alternativa silenciosa y sostenible
En el apartado técnico, el montaje combina drones equipados con sistemas LED RGB de alta potencia y una tecnología de posicionamiento de última generación que permite coordinar cada aparato con gran precisión. Las figuras resultantes pueden verse a más de un kilómetro de distancia, de modo que buena parte de la franja litoral tiene visibilidad del show.
A esta flota se suman los pirodrones con efectos de chispa fría, que aportan intensidad y dinamismo sin las explosiones ni el humo propios de la pirotecnia clásica. Este formato genera mucho menos impacto acústico y ambiental, algo especialmente relevante para personas sensibles al ruido, familias con niños pequeños o quienes conviven con animales.
Los organizadores insisten en que se trata de un espectáculo seguro y respetuoso con el entorno, en línea con la tendencia de muchas ciudades europeas que están revisando el uso de fuegos artificiales tradicionales en determinados contextos urbanos.
Frente a los petardos o cohetes de gran estruendo, esta opción permite mantener el componente festivo y visual incorporando además un discurso de innovación y sostenibilidad, algo que cada vez más municipios valoran a la hora de diseñar sus celebraciones de fin de año.
La propia duración del pase, en torno a los 12 minutos de coreografía continua, favorece un consumo energético contenido y un control muy preciso de las operaciones, clave para garantizar la seguridad tanto en tierra como en el aire.
UMILES y Ximenez Group: diseño, storytelling y luz como lenguaje común
La propuesta de Ceuta llega de la mano de UMILES, empresa que se ha consolidado como uno de los referentes europeos en espectáculos aéreos con drones, y de Ximenez Group, firma española especializada en iluminación artística y decorativa con presencia internacional.
UMILES trabaja cada proyecto a partir de un guion visual propio que integra diseño, animación 3D, programación de vuelo y coordinación técnica. Ese enfoque de storytelling aéreo se ha convertido en una de sus señas de identidad, permitiéndole adaptar cada espectáculo a la ciudad, la temática y el tipo de evento.
Desde su primer show en 2019, la compañía ha realizado más de 500 espectáculos tanto en España como en otros países, con montajes para bodas de alto perfil, estrenos de películas como producciones de Warner Bros o Disney, intervenciones en programas televisivos de gran audiencia y el primer espectáculo recurrente con drones en un parque temático español, en PortAventura.
La empresa cuenta con una flota cercana a los 2.000 drones de fabricación propia y capacidad para coordinar más de 1.000 aparatos en simultáneo, lo que le ha permitido exportar sus creaciones a países como México, Portugal, Dinamarca, Bélgica, Chile o Cuba, entre otros destinos europeos y latinoamericanos.
Por su parte, Ximenez Group subraya el valor de la luz como herramienta para generar emociones colectivas. Su alianza con UMILES le permite trasladar décadas de experiencia en iluminación festiva al terreno de los shows aéreos, en los que tradición y nuevas tecnologías se dan la mano para renovar el concepto de espectáculo navideño.
Ceuta se suma a la tendencia europea de espectáculos de drones
Con esta iniciativa, Ceuta se incorpora a la lista de ciudades españolas y europeas que han comenzado a incluir espectáculos de drones en sus celebraciones de Navidad, Año Nuevo u otras fechas señaladas. En los últimos años, urbes de diferentes tamaños han ido explorando este tipo de propuestas como complemento o alternativa a los fuegos artificiales.
En el caso ceutí, el montaje se integra dentro de un programa navideño que combina tradición y nuevas formas de ocio, con pasacalles, actos infantiles, conciertos y la habitual presencia de los Reyes Magos. El show aéreo funciona como un punto de encuentro intergeneracional en una franja horaria accesible para toda la familia.
La presencia de figuras tan reconocibles como los Reyes Magos, Papá Noel o el árbol de Navidad, junto con símbolos propios de la ciudad, refuerza la idea de que estos espectáculos pueden adaptarse con facilidad a distintos contextos culturales dentro de Europa, manteniendo la identidad local.
Desde el punto de vista turístico, este tipo de eventos ofrece a los destinos una herramienta adicional para reforzar su imagen en redes sociales, ya que el propio formato invita a grabar, fotografiar y compartir los mejores momentos del show, algo que en Ceuta se ha podido comprobar con el mar de teléfonos móviles apuntando al cielo.
La ciudad autónoma se suma así a una tendencia que parece consolidarse en el continente, donde la combinación de innovación tecnológica, ahorro de ruido y menor impacto ambiental empieza a pesar en la balanza a la hora de diseñar las grandes citas festivas del calendario.
Tras dos noches en las que el cielo ceutí se ha llenado de luz, color y figuras en movimiento, la sensación general entre asistentes e instituciones es que este estreno con 300 drones y 24 pirodrones ha abierto la puerta a una nueva manera de celebrar la Navidad y el cambio de año en la ciudad, alineada con lo que ya ocurre en otros puntos de España y Europa pero con un sello propio claramente reconocible.

