- Gavi busca aprobar 162 millones de euros para potenciar la producción de vacunas en África desde 2026.
- El plan AVMA+ incluye la compra directa de hasta 70 millones de dosis para asegurar la demanda local.
- Se han movilizado ya más de 2.500 millones de euros y se han logrado 13 acuerdos de transferencia tecnológica.
- El objetivo es reducir la dependencia de las importaciones y evitar crisis de suministros como la del COVID-19.

La Alianza para las Vacunas, conocida como Gavi, ha puesto sobre la mesa una propuesta para destinar 162 millones de euros con el fin de robustecer la capacidad de fabricar vacunas dentro del continente africano. Esta iniciativa, que se espera comience a materializarse a partir de la segunda mitad de 2026, nace para hacer frente a la enorme necesidad de inmunización que existe en la región.
Para que este proyecto no se quede solo en papeles, la organización ha diseñado un plan de apoyo integral. Se trata de un conjunto de medidas denominado AVMA+, que busca eliminar los obstáculos regulatorios y las trabas en el acceso a los mercados que suelen ahuyentar a los inversores privados, asegurando así que el capital llegue a donde más se necesita.
Estrategias para asegurar la viabilidad del mercado
Una de las piezas fundamentales de este rompecabezas es la garantía de demanda. Gavi tiene previsto adquirir directamente hasta 70 millones de dosis de vacunas producidas en suelo africano. Para ello, se organizarán procesos de licitación competitivos que se activarán en cuanto los productos locales estén listos para salir al mercado.
Este paquete de medidas deberá recibir el visto bueno del Consejo de Administración de la entidad durante el mes de julio. Según ha explicado Sania Nishtar, la directora ejecutiva de Gavi, ya se han logrado avances muy notables, incluyendo trece acuerdos de transferencia de tecnología que han permitido levantar plantas de producción comercial en seis países distintos del continente.
La meta es que los fabricantes locales logren la precalificación y la comercialización total. De este modo, se podrá acelerar la respuesta sanitaria ante la demanda interna, lo que no solo supondrá un empujón para la economía de África, sino que reforzará la seguridad sanitaria a nivel global, evitando que situaciones críticas se vuelvan incontrolables.
Lecciones de la pandemia y metas financieras
La crisis del COVID-19 dejó una lección muy amarga: la excesiva dependencia de las importaciones. Mientras que África alberga aproximadamente el 20% de la humanidad, su aportación a la fabricación mundial de vacunas es de apenas un 0,1%, lo que provocó que el continente se quedara al final de la cola durante la emergencia sanitaria.
Para evitar que la historia se repita, el Acelerador Africano de Fabricación de Vacunas (AVMA), lanzado en 2024 en colaboración con la Unión Africana y el África CDC, ofrece un sistema de incentivos. Este esquema cuenta con 859 millones de euros destinados a compensar los costes iniciales de las empresas que alcancen metas regulatorias y de suministro clave.
Hasta la fecha, la movilización de recursos ha sido masiva, alcanzando los 2.577 millones de euros en financiación adicional. Gracias a este impulso coordinado entre socios internacionales y compañías locales, las primeras vacunas fabricadas bajo el respaldo de la AVMA podrían empezar a distribuirse en el año 2027.
Toda esta estrategia busca que África deje de ser un mero receptor de ayuda y se convierta en un centro de producción autónomo, garantizando que el acceso a la salud no dependa de la voluntad de mercados externos sino de su propia capacidad industrial.
