- Superadas las 510 intervenciones con tecnología robótica de vanguardia.
- Inversión de 2,3 millones de euros para mejorar la precisión en el quirófano.
- Urología lidera la actividad, seguida de ginecología y cirugía digestiva.
- Beneficios directos en la recuperación del paciente y reducción sustancial del dolor.

El Hospital Universitario de La Ribera ha marcado un antes y un después en su trayectoria quirúrgica tras alcanzar la cifra de más de 500 intervenciones realizadas con el avanzado sistema Hugo RAS. Este hito no es solo un número, sino la prueba de que la tecnología de precisión ha llegado para quedarse en la sanidad pública valenciana, ofreciendo a los pacientes alternativas que antes parecían de ciencia ficción.
El camino recorrido desde la instalación de esta plataforma robótica ha permitido que diversos equipos médicos se familiaricen con una forma de operar que minimiza el impacto físico en el paciente. Gracias a la destreza de los profesionales y a las capacidades del robot, el centro se sitúa como un referente en el uso de herramientas quirúrgicas de última generación en el panorama nacional, mejorando sustancialmente los tiempos de ingreso y la calidad de vida de los operados.
Una inversión estratégica en tecnología de precisión
La puesta en marcha de este ambicioso programa no surgió de la nada, ya que la Conselleria de Sanidad destinó una inversión de 2,3 millones de euros para la adquisición de esta maquinaria de Medtronic. Este sistema modular destaca por su versatilidad, permitiendo a los especialistas trabajar con cuatro brazos robóticos autónomos e independientes que replican los movimientos de la mano humana con una fidelidad asombrosa, eliminando cualquier rastro de temblor involuntario durante la maniobra.
Lo que realmente marca la diferencia en el quirófano es cómo el robot proporciona al especialista una visión tridimensional de alta definición que supera con creces lo que se puede ver en una cirugía abierta o laparoscopia tradicional. Al operar con este nivel de detalle, la agresión a los tejidos es mucho menor, lo que se traduce en que el paciente siente menos dolor tras la intervención y puede volver a su casa mucho antes de lo previsto, algo que no es moco de pavo cuando hablamos de cirugías complejas.
Especialidades que lideran el cambio en el quirófano
Desde que el robot echó a rodar, varias áreas médicas han sacado provecho de sus ventajas, destacando especialmente el departamento de Urología. Este servicio va a la cabeza acumulando un total de 287 procedimientos urológicos, lo que supone más de la mitad del volumen total. El desglose de la actividad por especialidades muestra el alcance multidisciplinar del sistema:
- Se han realizado 287 intervenciones en Urología, principalmente en riñón y próstata.
- El equipo de Coloproctología ha completado 83 operaciones de colon por diversas patologías.
- En Ginecología se han alcanzado los 70 procedimientos, incluyendo casos oncológicos.
- La Cirugía Esófago-Gástrica iguala la cifra con otros 70 casos, sumando también la cirugía bariátrica.
Integrar esta tecnología en el día a día ha requerido un esfuerzo de adaptación y capacitación por parte de cirujanos, anestesistas y personal de enfermería. Estos profesionales han tenido que formarse específicamente para dominar las consolas de control y los nuevos protocolos de seguridad, asegurando que cada movimiento del robot sea una extensión perfecta de su propio conocimiento clínico.
La consolidación de este programa supone un salto cualitativo en la cartera de servicios del hospital, permitiendo abordar casos de alta complejidad con un nivel de seguridad y exactitud superior. Al fin y al cabo, contar con equipos humanos altamente cualificados y herramientas que multiplican sus capacidades asegura que la sanidad pública siga ofreciendo tratamientos de vanguardia para patologías oncológicas y digestivas sin que el paciente tenga que desplazarse a otros centros.


