- El Hospital de Bellvitge ha realizado 300 trasplantes renales con cirugía robótica desde 2018, consolidándose como líder en España.
- Más del 90% de estos trasplantes proceden de donante vivo, y en 2025 el centro lideró el trasplante renal nacional con 207 intervenciones.
- En 2020, el equipo de Bellvitge realizó el primer trasplante renal ortotópico robótico del mundo, una técnica de gran precisión.
- La incorporación del nuevo robot Da Vinci SP permitirá cirugías aún menos invasivas y ampliará las indicaciones quirúrgicas.

El Hospital Universitario de Bellvitge, en L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona), ha alcanzado un hito significativo en la medicina española al completar 300 trasplantes renales mediante cirugía robótica. Este logro, conseguido desde que en 2018 se realizara la primera intervención de este tipo con el robot Da Vinci, sitúa al centro como el líder indiscutible en España en este campo y como un referente a nivel europeo.
La experiencia acumulada durante estos años ha permitido al equipo multidisciplinar de la Unidad de Trasplante Renal, coordinado por el doctor Francesc Vigués, mejorar la precisión y reducir las complicaciones en cada operación. La cirugía robótica Da Vinci se expande por los hospitales españoles, siendo especialmente beneficiosa para pacientes con obesidad o aquellos que necesitan un riñón derecho, cuya anatomía dificulta la conexión vascular. Además, la técnica ha impulsado el trasplante de donante vivo, que representa más del 90% de los 300 procedimientos realizados.
300 trasplantes robóticos: un hito que marca el liderazgo nacional
De los 300 trasplantes robóticos, más del 90% corresponden a donaciones en vida, una modalidad que mejora las opciones terapéuticas de los pacientes con enfermedad renal avanzada. En 2025, Bellvitge lideró el trasplante renal en España con 207 intervenciones totales, de las cuales 43 fueron de donante vivo, todas ellas realizadas con cirugía robótica. Este liderazgo se mantiene desde hace tres años consecutivos, según datos del propio centro.
El doctor Francesc Vigués, impulsor del programa, ha destacado la importancia del trabajo en equipo y la alta especialización de los profesionales de urología, nefrología, anestesiología y enfermería. “El trabajo coordinado ha sido clave para alcanzar este hito”, señaló Vigués, poniendo en valor una organización multidisciplinar que ha convertido al hospital en un centro de referencia para otros centros españoles.
Precisión y recuperación: las ventajas de la cirugía robótica
La cirugía robótica ofrece ventajas claras frente a la cirugía abierta tradicional. Las incisiones son mucho más pequeñas, lo que reduce el dolor postoperatorio y acelera la recuperación. En el caso de los trasplantes renales, los pacientes pueden reincorporarse a su vida normal en pocos días, en lugar de las semanas que requería la cirugía convencional. Además, la visión tridimensional y la precisión de los instrumentos robóticos permiten a los cirujanos trabajar con una delicadeza que minimiza el riesgo de complicaciones.
En 2020, el Servicio de Urología de Bellvitge realizó el primer trasplante renal ortotópico con cirugía robótica del mundo. Esta intervención, especialmente compleja, consiste en implantar el nuevo riñón en el mismo lugar que ocupaba el órgano original, mediante incisiones muy pequeñas. Esta técnica está indicada para pacientes que no pueden someterse a un trasplante convencional y ha abierto nuevas posibilidades en el campo de la cirugía mínimamente invasiva.
El futuro: nuevas plataformas y más indicaciones
El Hospital de Bellvitge ya está preparando el siguiente salto tecnológico. La incorporación el pasado mes de febrero del nuevo robot Da Vinci SP (Single Port) permitirá realizar intervenciones a través de una única incisión e incluso mediante orificios naturales, lo que reducirá aún más la agresión quirúrgica. El jefe del Servicio de Urología, el doctor Òscar Buisan, ha explicado que el objetivo es ampliar las indicaciones de esta tecnología y conseguir que en el futuro más pacientes puedan beneficiarse de los trasplantes robóticos, incluidos aquellos procedentes de donantes fallecidos.
La experiencia acumulada por el equipo de Bellvitge ha servido también para formar y acompañar a otros hospitales españoles que han puesto en marcha programas similares, entre ellos centros de Barcelona, Bilbao, Salamanca, Valencia, Madrid y Córdoba. Ocho años después de aquella primera intervención con robot, Bellvitge ha convertido una técnica pionera en una práctica consolidada, situando a L’Hospitalet en el mapa de la innovación médica internacional.
La cirugía robótica ha demostrado ser una herramienta clave para mejorar la calidad de vida de los pacientes trasplantados, con una recuperación más rápida y menos molestias. El liderazgo de Bellvitge en este ámbito, respaldado por cifras y avances tecnológicos, consolida a España como un referente europeo en trasplante renal robótico. La apuesta por la innovación y la formación continua garantiza que esta técnica siga evolucionando para ofrecer mejores resultados a quienes más lo necesitan.







