- UPV, VertexLit, ValgrAI y VRAIN recrean la voz de un paciente con ELA con 20 minutos de audio bilingüe.
- Modelo neuronal adaptativo preserva timbre, prosodia y acento de Benaguasil.
- La familia ajusta emoción y entonación con un editor; proyecto altruista y con foco ético.
- Presentado en Alcoy; base para escalar en España y Europa con garantías de privacidad.

Cuando la ELA silencia el habla, también se apagan matices que nos definen; por eso resulta tan significativo que Fran Vivó, vecino de Benaguasil, haya recuperado su forma de expresarse con ayuda de la inteligencia artificial.
El proyecto, desarrollado por el grupo VertexLit (ValgrAI y VRAIN, UPV) bajo la dirección de Jordi Linares, llegó a la universidad a través del documentalista Alex Badia y la investigadora Gemma Piñeiro (iTEAM, UPV), y se ha concebido con una idea clara: tecnología con propósito humano.
Reconstruir una voz propia con apenas 20 minutos de audio

El equipo solo contaba con unos 20 minutos de mensajes de WhatsApp en castellano y valenciano, grabados antes de que la enfermedad avanzara, un escenario especialmente complejo por la escasez de corpus en valenciano.
Para superar esa limitación se entrenaron redes neuronales pensadas para trabajar con pocos datos y se creó un modelo adaptativo capaz de conservar timbre, prosodia y acento locales, evitando la típica sonoridad metálica.
Más allá de articular palabras, el sistema incorpora variaciones emocionales y cadencias naturales para que la voz suene a la persona, no a una máquina, respetando la identidad sonora de Benaguasil.
- Entrenamiento con datos bilingües y escasos, optimizado para lenguas con pocos recursos.
- Preservación de timbre y prosodia con ajuste fino para la entonación regional.
- Generación de voz con naturalidad y variación para huir del efecto robótico.
El resultado reemplaza la voz sintética que Fran controlaba con la mirada por su propio timbre e inflexiones, devolviéndole reconocimiento y comodidad al comunicarse.
El papel de la familia y las herramientas de edición emocional

La familia ha sido clave para ajustar intención, énfasis y ritmo mediante un editor que respeta la identidad sonora de Fran y permite personalizar cada frase.
Ellos redactan los textos y el sistema los convierte en audio con su voz; como repiten en el equipo, la IA pone la voz; la emoción sigue siendo suya, reforzando el vínculo con su entorno.
Este enfoque no solo mejora la comunicación funcional, también restaura autoestima y conexión emocional al recuperar una seña de identidad muy personal.
- Participación familiar para modular emociones y matices.
- Herramientas editables que facilitan uso diario y adaptación.
- Mayor sensación de autenticidad frente a voces genéricas.
Un proyecto valenciano presentado en Alcoy y su alcance en Europa
La iniciativa se presentó en la II Jornada de VRAIN celebrada en la Escuela Politécnica Superior de Alcoy (Alicante), donde se remarcó el papel de la UPV como foco de innovación en IA aplicada.
El grupo VertexLit subraya que es un trabajo altruista y con impacto social, concebido para visibilizar la ELA, todavía demasiado ausente del debate público pese a su dureza.
Según destacó el entorno académico, con referencias como Vicent Botti, la ciencia debe ponerse al servicio de quienes más apoyo necesitan, consolidando una vía transferible a España y otros países europeos.
La hoja de ruta pasa por integrar esta tecnología en dispositivos de comunicación asistida, con apoyo de hospitales, asociaciones y administraciones, reduciendo barreras de coste y uso.
- Mejoras en autonomía y bienestar del paciente.
- Refuerzo de la comunicación cotidiana con familia y cuidadores.
- Potencial de escalado a otros idiomas y centros en Europa.
Salvaguardas éticas: consentimiento, privacidad y control
La clonación de voz exige garantizar consentimiento informado, protección de datos vocales y trazabilidad de usos para evitar suplantaciones o accesos no autorizados.
En este enfoque, el control de la voz digital recae en el paciente y su entorno, con medidas de seguridad y límites claros para preservar derechos y dignidad.
Con buenas prácticas, auditoría y gobernanza responsable, la IA puede humanizar la asistencia sin comprometer la privacidad, abriendo puertas a más pacientes con ELA.
Lo logrado con Fran demuestra que, con rigor técnico y sensibilidad, la IA puede devolver voz, identidad y esperanza a quienes la enfermedad dejó sin palabras, y hacerlo desde la Comunitat Valenciana para el conjunto de Europa.
