Iberostar y Redexis ponen en marcha la primera pila de hidrógeno verde en un hotel

Última actualización: mayo 5, 2026
  • Primera pila de combustible de hidrógeno verde en un hotel, ubicada en el Iberostar Waves Bahía de Palma
  • El sistema cubrirá alrededor del 70% de la demanda térmica y más del 20% del consumo eléctrico del establecimiento
  • Proyecto integrado en Green Hysland, con producción de hidrógeno renovable en Lloseta y primer hidrogenoducto de España
  • Avance clave en la hoja de ruta climática de Iberostar para lograr la neutralidad de carbono en 2030

Instalación de pila de hidrógeno verde en hotel

El hotel Iberostar Waves Bahía de Palma, en Mallorca, se ha convertido en el primer establecimiento hotelero que incorpora una pila de combustible de hidrógeno verde para alimentar parte de sus necesidades energéticas. La instalación, impulsada por Iberostar Hotels & Resorts y Redexis, supone un paso relevante en la aplicación práctica del hidrógeno renovable al sector turístico en España.

Con esta iniciativa, ambas compañías apuestan por modelos energéticos más eficientes y con menor impacto ambiental, en un contexto en el que la descarbonización del turismo se ha convertido en una prioridad. El proyecto no solo mejora el rendimiento energético del hotel, sino que también sirve como laboratorio real para probar soluciones replicables en otros destinos.

Una pila de combustible de hidrógeno verde pionera en el sector hotelero

La nueva instalación permite al Iberostar Waves Bahía de Palma generar energía térmica y eléctrica con bajas emisiones mediante una pila de combustible que funciona con hidrógeno renovable. Este hidrógeno renovable se produce a partir de energía solar fotovoltaica en la planta de Lloseta, en Mallorca, promovida por Acciona Energía y Enagás Renovable.

Según los datos facilitados por las compañías, el sistema permitirá al hotel consumir al menos 8 toneladas de hidrógeno verde al año. Con este volumen, se prevé cubrir en torno al 70% de la demanda térmica del establecimiento y algo más del 20% de su consumo eléctrico, reduciendo así de forma notable la dependencia de combustibles fósiles.

El uso de hidrógeno renovable como vector energético disminuye las emisiones asociadas a la operación diaria del hotel y mejora la eficiencia del sistema energético global del edificio. La tecnología de pila de combustible transforma el hidrógeno en energía útil, generando principalmente calor y electricidad y emitiendo agua como subproducto.

Este avance se suma a otro hito ya logrado por la cadena: todos los hoteles de Iberostar en España consumen desde 2024 electricidad 100% renovable, contratada a partir de fuentes limpias. La combinación de energía renovable y nuevas tecnologías en las instalaciones contribuye a acelerar la transición hacia un modelo turístico menos intensivo en carbono.

Para Redexis, la iniciativa representa también un punto de inflexión en su estrategia de gases renovables. La empresa pone en valor que la puesta en marcha de una pila de combustible de hidrógeno en un entorno real como un hotel permite demostrar que el turismo puede jugar un papel activo en la transición energética, más allá de las pruebas en entornos industriales.

Mallorca, laboratorio de hidrógeno verde y transición energética turística

Mallorca se ha posicionado como un enclave estratégico en el despliegue de proyectos de hidrógeno renovable. La elección del Iberostar Waves Bahía de Palma como primer hotel con una pila de combustible de este tipo refuerza el papel de la isla como destino pionero en la aplicación práctica de esta tecnología al ámbito hotelero.

Para Iberostar, Mallorca es uno de sus mercados clave, por lo que avanzar allí en soluciones de bajo impacto ambiental tiene un componente tanto estratégico como simbólico. La adaptación de destinos maduros a modelos turísticos más sostenibles es uno de los grandes desafíos de los próximos años, y la isla se está utilizando como banco de pruebas para nuevas soluciones energéticas.

El proyecto no se limita a la instalación en el hotel. Forma parte de un ecosistema más amplio en el que se integra la planta de producción de hidrógeno verde de Lloseta, donde el hidrógeno se genera gracias a la energía solar fotovoltaica, y el primer hidrogenoducto de España, desarrollado por Redexis, a través del cual se ha realizado la primera inyección de hidrógeno verde en red.

Este contexto convierte a la isla en algo parecido a un “laboratorio” para la cadena de valor del hidrógeno renovable, donde se puede probar la viabilidad técnica, económica y operativa de utilizarlo en sectores como el turístico, el residencial o el transporte. La integración de la pila de combustible en un hotel de playa, con una demanda energética intensa y estacional, ofrece información muy valiosa para futuras aplicaciones.

Las administraciones y las entidades participantes en el proyecto subrayan que este tipo de actuaciones contribuyen a posicionar a España y, en particular, a Baleares como referentes europeos en nuevas tecnologías energéticas, algo que puede atraer inversión, impulsar empleo especializado y mejorar la competitividad del destino a largo plazo.

Green Hysland: el marco europeo que impulsa el proyecto

La puesta en marcha de la pila de combustible en el hotel de Palma se enmarca en Green Hysland, un proyecto europeo coordinado por Enagás Renovable que aspira a crear en Mallorca la primera “isla del hidrógeno” del sur de Europa. Este programa integra toda la cadena de valor, desde la producción y el transporte hasta aplicaciones finales en diferentes sectores.

Green Hysland cuenta con el respaldo de la Clean Hydrogen Partnership, que ha destinado 10 millones de euros para impulsar la iniciativa. Más de 30 organizaciones públicas y privadas participan en el consorcio, incluyendo empresas energéticas, tecnológicas, instituciones locales y actores del sector turístico.

Dentro de este marco, el rol de Redexis es especialmente relevante en lo que respecta a la infraestructura. La compañía ha construido el primer hidrogenoducto operativo de España, que permite transportar hidrógeno renovable y facilitar su uso en diferentes puntos de la isla, entre ellos el entorno en el que se sitúa el hotel Iberostar Waves Bahía de Palma.

La integración del hotel en Green Hysland demuestra que el hidrógeno verde no es solo una solución para la industria pesada o el transporte, sino que también puede tener aplicaciones directas en el día a día del sector servicios. La experiencia de Mallorca será clave para evaluar la escalabilidad de este tipo de proyectos en otras zonas turísticas de España y Europa.

El carácter demostrativo del proyecto facilita que otros operadores turísticos, empresas tecnológicas y administraciones puedan observar resultados concretos en términos de consumo, emisiones y costes, y a partir de ahí estudiar su posible replicación adaptada a las características de cada destino.

Hoja de ruta climática de Iberostar y apuesta por la descarbonización

La instalación de la pila de hidrógeno verde encaja en la estrategia global de sostenibilidad de la cadena, conocida como Iberostar Wave of Change. Bajo este paraguas, la compañía busca transformar su modelo de negocio para alinearlo con criterios ambientales, sociales y de gobernanza, con especial énfasis en la acción climática y la protección del entorno costero.

En materia climática, Iberostar se ha fijado el objetivo de alcanzar la neutralidad en emisiones de carbono en 2030 en sus operaciones directas, un horizonte que adelanta en dos décadas la meta de referencia para el sector turístico a escala global. Para ello, la empresa ha diseñado una hoja de ruta de descarbonización con metas cuantificadas.

La estrategia contempla la reducción de un 85% de las emisiones de alcance 1 y 2 —las asociadas de forma directa a sus operaciones y al consumo de energía que adquiere— y del 50% de las emisiones de alcance 3, que incluyen la cadena de suministro y otros impactos indirectos, tomando como año base 2019.

Para avanzar hacia esos objetivos, la compañía combina varias líneas de actuación: contratación de electricidad procedente de fuentes 100% renovables en España, electrificación progresiva de activos y servicios, mejora continua de la eficiencia energética de los edificios y equipos, y adopción de nuevas soluciones tecnológicas como la pila de combustible de hidrógeno verde.

Desde el área de sostenibilidad de la cadena se subraya que no existe una única tecnología capaz de resolver por sí sola el desafío climático. Por eso se está apostando por un enfoque diversificado, donde se combinan medidas de eficiencia, cambios en el mix energético y proyectos innovadores como el de Mallorca, siempre que aporten beneficios medibles y puedan escalarse en el tiempo.

El papel del turismo en la transición energética europea

El despliegue de esta pila de combustible en un hotel español se produce en un contexto europeo en el que el hidrógeno renovable se considera una pieza clave para la descarbonización de sectores difíciles de electrificar. La Unión Europea impulsa el desarrollo de proyectos que integren producción, transporte y usos finales, y el turismo empieza a ganar peso en esa agenda.

Hoteles, resorts y complejos turísticos concentran un consumo significativo de energía, especialmente en sistemas de climatización, agua caliente sanitaria y servicios auxiliares. La experiencia del Iberostar Waves Bahía de Palma muestra que la combinación de renovables y tecnologías como la pila de combustible puede reducir de forma considerable la huella climática sin renunciar al confort de los huéspedes.

Para destinos como Mallorca, donde el turismo representa una parte esencial de la economía, avanzar en la reducción de emisiones no es solo una cuestión ambiental, sino también de competitividad. Los viajeros y los touroperadores muestran cada vez más interés por alojamientos con credenciales ambientales sólidas, y este tipo de iniciativas pueden ayudar a diferenciar la oferta.

En paralelo, la colaboración entre compañías turísticas, empresas energéticas y administraciones públicas es clave para que las inversiones en nuevas infraestructuras, como hidrogenoductos o plantas de producción, tengan un impacto real en el territorio y no se queden en proyectos aislados. Green Hysland es un ejemplo de este enfoque colaborativo a escala europea.

Todo apunta a que, si los resultados técnicos y económicos del proyecto son positivos, la experiencia de Mallorca puede servir de referencia a otros destinos costeros en España y en el resto de Europa, interesados en dar un salto cualitativo en su estrategia climática y energética vinculada al turismo.

La activación de la primera pila de combustible de hidrógeno verde en un hotel, el Iberostar Waves Bahía de Palma, consolida a Mallorca como un punto de referencia en la transición energética del turismo, demuestra que el hidrógeno renovable puede integrarse de forma operativa en la gestión diaria de un establecimiento hotelero y encaja en la hoja de ruta climática de Iberostar y sus socios, que buscan reducir de manera significativa las emisiones, mejorar la eficiencia y abrir la puerta a modelos energéticos más sostenibles y replicables en otros destinos españoles y europeos.

Proyecto NEOM en hidrógeno
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