- El Hospital Universitari Dexeus emplea el sistema Da Vinci Xi para tratar la apnea obstructiva de forma mínimamente invasiva.
- La técnica transoral evita incisiones externas, reduciendo significativamente el dolor postoperatorio y el tiempo de ingreso.
- Esta tecnología robótica permite abordar con precisión milimétrica zonas de difícil acceso como la base de la lengua.
- El avance beneficia a una patología que afecta ya a más de siete millones de personas en el territorio nacional.

La medicina moderna en España ha alcanzado un nuevo hito en el tratamiento de trastornos respiratorios complejos. Recientemente, el Hospital Universitari Dexeus de Barcelona ha integrado con éxito el uso de la plataforma robótica Da Vinci Xi para abordar la apnea obstructiva del sueño, una patología que no para de crecer en nuestra sociedad. Esta intervención, que marca un antes y un después en la cartera de servicios de otorrinolaringología del centro, permite tratar a los pacientes de una forma mucho más amable y precisa de lo que conocíamos hasta ahora.
El equipo liderado por la doctora Assumpta Ros y el doctor Domingo Graterol ha sido el encargado de capitanear este procedimiento pionero. Se trata de un avance de vital importancia si tenemos en cuenta que la incidencia de este trastorno respiratorio ha aumentado un 45% durante la última década en nuestro país. Gracias a la técnica transoral, que se realiza directamente a través de la boca, se consigue intervenir en áreas anatómicas extremadamente sensibles sin necesidad de realizar cortes en la piel del paciente, lo que simplifica enormemente todo el proceso quirúrgico.
Entendiendo la apnea obstructiva y su impacto en la salud
La apnea no es simplemente un problema de ronquidos molestos, sino una interrupción real de la respiración mientras dormimos. Cuando las vías respiratorias superiores se colapsan, se producen pausas que disminuyen los niveles de oxígeno en sangre, algo que a la larga pasa factura al corazón. Los especialistas insisten en que los síntomas suelen incluir somnolencia diurna excesiva y un cansancio que no desaparece aunque se duerman las horas de rigor, lo que acaba afectando al humor y al rendimiento en el trabajo.
Más allá de la fatiga, dejar este problema sin un tratamiento adecuado puede derivar en complicaciones serias para el organismo. Los médicos advierten que existe una relación directa entre la apnea mal gestionada y la aparición de hipertensión arterial o patologías metabólicas. Por ello, recurrir a la tecnología para ensanchar y estabilizar el conducto respiratorio durante la noche no es solo una cuestión de descanso, sino una medida preventiva para asegurar una vida más larga y saludable.
Precisión milimétrica gracias al sistema Da Vinci
Lo que realmente cambia las reglas del juego es la capacidad del robot para trabajar en espacios reducidos. El sistema proporciona a los cirujanos una visión tridimensional en alta definición que supera con creces el ojo humano, permitiendo ver cada tejido con un detalle asombroso. Además, los brazos articulados del robot eliminan cualquier rastro de temblor involuntario, lo que permite realizar maniobras quirúrgicas en zonas profundas de la garganta con una seguridad que antes era impensable.
Esta tecnología permite realizar una resección muy selectiva de las partes que están obstruyendo el paso del aire, como puede ser el tejido sobrante en la base de la lengua. Al ser tan específicos, los médicos consiguen respetar al máximo los tejidos sanos que rodean la zona intervenida. Esto es fundamental en una región donde se concentran funciones tan importantes para nuestro día a día como son el habla, la deglución de alimentos y, por supuesto, la respiración.
Una recuperación mucho más ágil para el paciente
Una de las mayores preocupaciones de cualquier persona que pasa por quirófano es el postoperatorio. En este sentido, la robótica ofrece ventajas muy tangibles, ya que al ser una cirugía mínimamente invasiva, el cuerpo sufre mucho menos. Los pacientes suelen experimentar un menor sangrado e inflamación de las vías aéreas, lo que reduce drásticamente las molestias tras la operación y permite que la vuelta a la rutina sea cuestión de pocos días.
Es importante destacar que el robot no opera solo, ya que se trata de una herramienta de asistencia. El éxito de estas intervenciones radica en que el sistema está en todo momento bajo el control absoluto del cirujano, quien dirige cada movimiento desde una consola. Esta combinación de experiencia humana y precisión tecnológica garantiza unos estándares de fiabilidad muy altos, siempre que se lleve a cabo en centros especializados que cuenten con la infraestructura adecuada para manejar estas plataformas de última generación.
Nuevos horizontes en oncología y tecnología médica
Aunque el tratamiento de la apnea es el protagonista de este avance, la versatilidad del Da Vinci Xi permite que también se utilice para casos de oncología. Las lesiones localizadas en las amígdalas o en las paredes de la garganta pueden ser extirpadas con una exactitud asombrosa, lo que ayuda a preservar funciones esenciales como el lenguaje. De este modo, se abre una puerta de esperanza para pacientes con tumores de orofaringe que buscan soluciones menos agresivas y más efectivas.
En el ámbito europeo y específicamente en la red hospitalaria de Quirónsalud, la apuesta por esta tecnología es total. Con más de una veintena de estas plataformas operativas, España se sitúa a la vanguardia europea en innovación quirúrgica asistida. No solo se aplica en otorrinolaringología, sino que su uso se extiende a la urología o la cirugía digestiva, demostrando que la robotización del quirófano es una realidad que reduce los tiempos de estancia hospitalaria a la mitad en la gran mayoría de los casos clínicos.
La implementación de estas técnicas robóticas en centros como el Hospital Dexeus supone un alivio real para los millones de personas que sufren las consecuencias de un sueño deficiente. Al mejorar la oxigenación nocturna y estabilizar las vías respiratorias mediante procedimientos que apenas dejan huella en el cuerpo, se consigue elevar la calidad de vida de los afectados de forma inmediata. Este enfoque personalizado y de alta precisión garantiza que la medicina siga evolucionando hacia intervenciones donde la seguridad del paciente y la eficacia de los resultados caminen siempre de la mano.


