- El Hospital de Bellvitge alcanza 300 trasplantes renales robóticos y lidera el trasplante de donante vivo en España.
- El NHS británico impulsa la formación con robots da Vinci 5 y realidad virtual para 2035.
- Centros privados como HLA Mediterráneo incorporan el robot Da Vinci, ampliando el acceso a esta tecnología.
- La precisión robótica reduce complicaciones y acelera la recuperación, aunque persisten retos de financiación.

En España, el Hospital de Bellvitge ha alcanzado un hito histórico con 300 trasplantes renales robóticos, mientras que en el Reino Unido, el NHS ha puesto en marcha un ambicioso plan para que la asistencia robótica se utilice en nueve de cada diez cirugías mínimamente invasivas en 2035. Estos avances, sin embargo, no están exentos de retos, como la financiación o la desigualdad territorial en el acceso a esta tecnología.
Hitos en España: Bellvitge y la expansión a otros centros
El Hospital de Bellvitge se ha consolidado como un centro de referencia en trasplante renal robótico. Desde que en 2018 realizara su primer trasplante de este tipo, ha acumulado 300 intervenciones, de las cuales más del 90% han sido de donante vivo. Este programa, impulsado por el Dr. Francesc Vigués, ha permitido liderar el trasplante renal en España en 2025, con 207 intervenciones, y el de donante vivo durante tres años consecutivos. Además, en 2020, el centro llevó a cabo el primer trasplante renal ortotópico robótico del mundo, una técnica compleja que ofrece menos riesgos para pacientes que no pueden someterse a un trasplante convencional.
La experiencia acumulada en Bellvitge ha servido para tutorizar los primeros pasos de otros hospitales españoles, como el Hospital del Mar, el Germans Trias i Pujol, el de Salamanca, el Cruces de Bilbao, La Fe de Valencia, el Ramón y Cajal y el Reina Sofía de Córdoba. Esta red de colaboración está extendiendo la cirugía robótica por todo el país, y centros privados como el HLA Mediterráneo de Almería ya han incorporado el robot Da Vinci en hospitales españoles, evitando que los pacientes tengan que desplazarse a otras ciudades.
Europa apuesta por la robótica: el plan del NHS y el da Vinci 5
En el Reino Unido, el hospital St Bartholomew de Londres se ha convertido en un referente en la formación de cirujanos con robots. El doctor Sasha Stamenković lidera un programa que utiliza el sistema da Vinci 5, fabricado por Intuitive, y un casco de realidad virtual 3D para ver el interior del cuerpo del paciente con un detalle sin precedentes. Durante las operaciones, los movimientos del cirujano se traducen en tiempo real en los brazos robóticos, lo que permite una precisión que la cirugía abierta tradicional no ofrece.
El objetivo del Gobierno británico es que la robótica esté presente en el 90% de las cirugías mínimamente invasivas en 2035. Los resultados ya se notan: el primer paciente del NHS operado de cáncer de pulmón con el da Vinci 5, Ian Macleod, de 76 años, salió del hospital con un solo punto de sutura y se recuperó en menos de una semana. Sin embargo, el Real Colegio de Cirujanos de Inglaterra ha denunciado una «lotería del código postal» en el acceso a estos procedimientos, y la falta de un modelo de financiación uniforme ha obligado a algunos hospitales a recurrir a donaciones benéficas.
Beneficios contrastados y retos pendientes
Los beneficios de la cirugía robótica están respaldados por la experiencia de múltiples centros. La precisión de los brazos mecánicos reduce el daño a los tejidos sanos, lo que se traduce en menos sangrado, menor necesidad de analgésicos, estancias hospitalarias más cortas y una reincorporación más rápida a la vida diaria. Además, la visión 3D y la ausencia de temblor permiten a los cirujanos realizar suturas complejas con una exactitud milimétrica, como en la lucha contra tumores complejos en España, donde se preservan mejor la continencia y la función eréctil.
A pesar de estos avances, persisten desafíos. La formación de los cirujanos es clave, y programas como el de Stamenković buscan canalizar la habilidad de los jóvenes con la tecnología. También se necesitan inversiones para garantizar que la robótica no sea un privilegio de unos pocos centros. En España, la incorporación de nuevas plataformas como el Da Vinci SP, de un solo puerto, abre la puerta a cirugías aún menos invasivas, pero su coste sigue siendo un obstáculo.
La cirugía robótica ha demostrado ser una herramienta transformadora en los quirófanos de España y Europa. Desde los 300 trasplantes renales de Bellvitge hasta el plan del NHS para 2035, pasando por la llegada del Da Vinci a Almería, esta tecnología está mejorando la precisión y la recuperación de los pacientes. Aunque quedan retos como la financiación y la equidad territorial, la tendencia es imparable: los robots no sustituyen al cirujano, pero le dan una capacidad que antes era impensable.




