La cirugía robótica se consolida en los quirófanos españoles con nuevos robots, más especialidades y miles de intervenciones

Última actualización: febrero 22, 2026
  • Expansión de la cirugía robótica en hospitales públicos y privados de España con sistemas Da Vinci y nuevas plataformas endoscópicas
  • Aumento notable del volumen de intervenciones y de especialidades que utilizan robots quirúrgicos en varias comunidades autónomas
  • Beneficios para el paciente: menor invasividad, menos dolor postoperatorio, menos complicaciones y una recuperación más rápida
  • Apuesta estratégica por la formación de profesionales y por mantener el liderazgo europeo en programas de cirugía robótica

cirugia robotica en quirófano

La cirugía robótica ha dejado de ser una rareza tecnológica para convertirse en una herramienta cada vez más habitual en los quirófanos españoles. En distintos puntos del país, tanto en la sanidad pública como en la privada, los hospitales están incorporando nuevos sistemas quirúrgicos robotizados, ampliando especialidades, incrementando el número de operaciones y consolidando programas formativos específicos para los profesionales.

En comunidades como Aragón, Asturias, Canarias, Cantabria, la Comunidad Valenciana, Murcia o la Comunidad de Madrid, los robots quirúrgicos tipo Da Vinci y otros sistemas endoscópicos avanzados se han integrado en la actividad diaria. Los centros destacan sobre todo la posibilidad de realizar cirugías mínimamente invasivas con gran precisión, lo que se traduce en menos complicaciones, estancias hospitalarias más cortas y una recuperación más llevadera para los pacientes.

Reuniones científicas y formación: Aragón impulsa su programa de cirugía robótica

La XXXV Reunión Anual de la Sociedad Aragonesa de Cirugía, celebrada en el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa de Zaragoza, ha puesto el foco en la expansión de la cirugía robótica en la comunidad. En los últimos dos años se ha pasado de poco más de un centenar de intervenciones a superar el millar, lo que supone un crecimiento cercano al 1.000% en procedimientos realizados con esta tecnología.

Durante el encuentro se retransmitieron en directo dos operaciones con el sistema robótico Da Vinci Xi: una cirugía colorrectal por cáncer de colon y una intervención bariátrica para tratar la obesidad. Ambas se llevaron a cabo con pacientes reales en el quirófano de cirugía robótica del clínico zaragozano y contaron con la participación de cirujanos de hospitales de Valencia, Barcelona, Lleida y del propio centro, lo que permitió un intercambio de experiencias muy centrado en casos complejos.

La reunión se organizó en formato híbrido, combinando asistencia presencial y retransmisión vía streaming a nivel nacional. Esto facilitó que especialistas de otros puntos de España pudieran seguir las cirugías en tiempo real, plantear dudas y participar en las mesas científicas, donde se abordaron desde la implementación de la robótica en distintos servicios hasta técnicas endoscópicas avanzadas.

El programa científico incluyó sesiones sobre cirugía colorrectal, cirugía de la obesidad, patología compleja de pared abdominal y cáncer de mama, con especial interés en cómo integrar los robots quirúrgicos en estos campos. Hubo mesas dedicadas específicamente a la cirugía robótica de la pared abdominal o a la cirugía endoscópica de la mama, así como espacios prácticos del tipo “cómo lo hago”, concebidos para que los equipos de diferentes hospitales pudieran comentar de manera abierta su experiencia diaria.

La jornada también incorporó un enfoque divulgativo e inclusivo con una ponencia sobre incontinencia fecal a cargo de la presidenta de la Asociación de Incontinencia Anal. Esta intervención puso sobre la mesa un problema de salud muy frecuente, a menudo oculto, y permitió debatir sobre recursos asistenciales y sobre cómo la mejora de las técnicas quirúrgicas, incluida la robótica, puede repercutir en la calidad de vida de estos pacientes.

Por la tarde, el protagonismo recayó en los residentes y profesionales jóvenes, que presentaron comunicaciones científicas en formato vídeo. Esta participación subraya el objetivo de la reunión: actualizar conocimientos, reforzar la vertiente formativa e impulsar a las nuevas generaciones de cirujanos en el uso de tecnologías avanzadas, entre ellas la robótica, consolidando la cita como uno de los encuentros de referencia en la cirugía aragonesa.

De la teoría a la práctica: cómo se vive una prostatectomía robótica en quirófano

Más allá de los congresos, la robótica ya forma parte del día a día de muchos quirófanos. En el Hospital San Juan de Dios, la puesta en marcha de su nuevo sistema Da Vinci ha marcado un hito en la atención a los pacientes oncológicos de Urología. La primera prostatectomía radical robotizada realizada en el centro ilustra bien el cambio de escenario que supone la llegada de este tipo de tecnología.

En los instantes previos a la intervención, el ambiente combina la seriedad propia de cualquier cirugía oncológica con un cierto clima de expectación entre el personal sanitario. A medida que se prepara la sala, el robot quirúrgico adquiere protagonismo, ocupando buena parte del espacio y atrayendo la atención de enfermeras, médicos y auxiliares, muchos de ellos interesados en ver en acción la nueva plataforma robótica.

La directora médica del hospital destaca que el sistema está pensado para realizar cirugías mínimamente invasivas que reducen el riesgo de complicaciones, en buena medida porque la precisión de los movimientos no depende del pulso humano. Según explica, el uso de la robótica contribuye a acortar las estancias hospitalarias, disminuir el dolor postoperatorio y, en general, mejorar la experiencia asistencial, aunque siempre exige una formación específica del equipo.

En esta primera fase, el hospital ha empezado a utilizar el robot en pacientes oncológicos de Urología, sobre todo con tumores de próstata y riñón, aprovechando la capacitación reciente del personal. La intención del centro, no obstante, es ir incorporando progresivamente la cirugía robótica a otras especialidades en función de la experiencia acumulada y de las necesidades clínicas.

El desarrollo de la prostatectomía robótica comienza con la preparación técnica del equipo. El urólogo responsable y su equipo revisan el campo quirúrgico, ajustan la posición del paciente y proceden a la colocación de las fundas estériles en los cuatro brazos del robot para garantizar la seguridad. A continuación, se realiza el denominado docking, es decir, el acoplamiento preciso entre el robot y el paciente, momento clave para asegurar que los instrumentos alcanzarán la zona a intervenir con la angulación adecuada.

Pasos técnicos: de las incisiones al control de los brazos robóticos

Una vez finalizada la preparación, se procede a la parte puramente quirúrgica. El equipo realiza de forma manual seis pequeñas incisiones en el abdomen del paciente, a través de las cuales se introducen los trocares, unos tubos estrechos que permiten el paso de los instrumentos. De ellos, cuatro están conectados al robot y dos se destinan a la asistencia, facilitando la entrada de material adicional cuando es necesario.

En el quirófano se encuentran el cirujano principal, una especialista que ejerce de asistente, el anestesista, además de personal de enfermería e instrumentistas. Aunque lo habitual es que solo el equipo esencial permanezca en la sala, la novedad del sistema robótico hace que en ocasiones acudan otros profesionales para observar de cerca su funcionamiento y familiarizarse con sus posibilidades.

El urólogo se sienta en la consola ergonómica, situada a cierta distancia de la mesa de operaciones, y comienza a mover los brazos del robot a través de mandos manuales y pedales. Explica que puede controlar varios instrumentos simultáneamente, como tijeras y pinzas eléctricas, mientras la cámara ofrece una visión ampliada y en tres dimensiones del campo quirúrgico. Conforme avanza la intervención, el instrumental se va cambiando en función de las necesidades de cada fase.

La cirujana asistente, por su parte, maneja los trocares auxiliares para aspirar, introducir suturas o colocar drenajes cuando el cirujano lo requiere. De esta coordinación entre la consola y la mesa depende buena parte de la fluidez de la intervención. En esta primera experiencia, la prostatectomía se completa en torno a dos horas, un tiempo competitivo que se espera optimizar a medida que el equipo gane rodaje con la nueva plataforma robótica.

Para los profesionales implicados, la incorporación del robot supone un salto cualitativo en seguridad y comodidad. Subrayan que la precisión milimétrica de los movimientos, la eliminación del temblor y la ergonomía de la consola permiten trabajar con menos fatiga y mayor control sobre los tejidos, algo especialmente relevante en cirugías prostáticas, donde la preservación de estructuras finas tiene un impacto directo en la calidad de vida posterior del paciente.

Hospitales que alcanzan hitos: del millar de cirugías al programa más completo de Europa

El avance de la cirugía robótica se refleja también en las cifras de actividad. El Hospital Universitario de Cabueñes, en Gijón, ha superado recientemente las mil intervenciones con el sistema Da Vinci desde su puesta en marcha en marzo de 2023. Este volumen consolida al centro asturiano como uno de los referentes regionales en el uso continuado de esta tecnología; de hecho, otros centros también han superado el umbral de las mil cirugías recientemente.

En Cabueñes, la cirugía robótica se ha extendido ya a seis servicios. Urología y Cirugía General concentran la mayor parte de las operaciones, con centenares de procedimientos cada una, mientras que Ginecología también ha incorporado un número relevante de casos. Otras especialidades, como Otorrinolaringología, Cirugía Vascular y Cirugía Maxilofacial, han empezado a utilizar el robot en intervenciones puntuales, abriendo la puerta a nuevas aplicaciones en patologías complejas.

El centro gijonés destaca que el incremento de la actividad se ha visto favorecido por la programación quirúrgica ininterrumpida, sin detener las cirugías robóticas durante el verano, así como por la acreditación de nuevos servicios para utilizar el sistema. La aplicación del robot a más tipos de patologías ha permitido abordar operaciones de pared abdominal, como las hernias ventrales, con menor agresión sobre los tejidos, reduciendo la morbilidad asociada.

Entre los beneficios que señalan los profesionales figuran una recuperación más rápida, incisiones de menor tamaño y un control visual muy detallado del campo operatorio gracias a la cámara de alta definición. El cirujano opera desde una consola que transmite sus movimientos a los brazos robóticos, logrando una ejecución más estable y precisa que con la laparoscopia convencional, algo especialmente útil en la cirugía de alta complejidad.

En Cantabria, el Hospital Valdecilla ha reforzado su condición de referente europeo en robótica quirúrgica con la incorporación de un tercer robot de la familia Da Vinci, el modelo SP (Single Port) de última generación. Este sistema utiliza un puerto único, es decir, un solo acceso a través del cual se despliega un brazo articulado con varios instrumentos, lo que reduce aún más las incisiones y las cicatrices visibles en el paciente.

Valdecilla y otros centros: liderazgo europeo y expansión territorial

La llegada del robot SP a Valdecilla, en una operación que ha supuesto una inversión de varios millones de euros, permite ampliar las posibilidades de la cirugía robótica en especialidades que antes tenían más limitaciones o en procedimientos de gran complejidad. Las autoridades sanitarias regionales subrayan que esta apuesta no es únicamente tecnológica, sino también estratégica, al consolidar al hospital como uno de los centros con el programa de cirugía robótica más completo de Europa.

En España, solo unos pocos hospitales, ubicados en Cataluña y Cantabria, disponen de esta versión avanzada del Da Vinci, lo que vuelve a situar a Valdecilla en la primera línea de la innovación quirúrgica. El centro lleva más de quince años operando con sistemas robóticos y ha acumulado una experiencia notable: en 2025 superó el umbral de las 5.000 cirugías robóticas, además de haber contribuido a la formación de centenares de cirujanos procedentes de otros hospitales.

Los responsables del hospital destacan que los resultados se deben a la combinación de tecnología y experiencia profesional. El nuevo robot, apuntan, permite intervenir a un número elevado de pacientes y ofrece ventajas diferenciales con respecto a modelos anteriores en términos de precisión, acceso anatómico y menor invasividad. Entre los beneficios para los pacientes se señalan menos dolor tras la operación, menor riesgo de infección, cicatrices más discretas e incluso la posibilidad de altas muy precoces en determinados casos seleccionados.

Mientras tanto, otros centros españoles continúan reforzando sus propios programas. El Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, en Canarias, acumula más de trescientas intervenciones anuales mediante cirugía robótica en especialidades como Cirugía General y Digestiva, Urología, Ginecología y Cirugía Torácica. Desde la dirección del programa destacan que el progresivo aumento de actividad ha ido acompañado de excelentes resultados clínicos y una optimización de los tiempos quirúrgicos en patología oncológica compleja.

En este hospital canario, el sistema robótico se organiza en torno a tres componentes principales: la consola del cirujano, que actúa como centro de mando y donde el profesional maneja, con manos y pies, la cámara 3D y el instrumental; el carro quirúrgico, que sostiene los brazos que actúan sobre el paciente; y la torre de visión, encargada de procesar y mostrar las imágenes en tres dimensiones. El personal de enfermería desempeña un papel esencial, gestionando los cambios de instrumentos y el soporte al paciente durante la intervención.

Sanidad privada y nuevos robots endoscópicos: Murcia y Elche se suman a la tendencia

La expansión de la cirugía robótica no se limita a la sanidad pública. En la Región de Murcia, el Hospital IMED Virgen de la Fuensanta ha puesto en marcha su propia Unidad de Cirugía Robótica, convirtiéndose en el primer centro privado de la comunidad en incorporar el sistema Da Vinci. Sus responsables lo describen como una herramienta destinada a reforzar la cirugía mínimamente invasiva y a dar un paso más en la evolución de la laparoscopia tradicional.

La plataforma instalada en este hospital se compone de tres elementos clave: una consola donde el cirujano controla la intervención mediante mandos y visión ampliada; una torre de imagen con pantalla táctil que permite monitorizar al paciente y seguir la operación; y cuatro brazos robóticos que traducen en movimientos precisos las órdenes del profesional. El salto de dos manos humanas a cuatro instrumentos articulados aporta nuevas posibilidades en intervenciones torácicas, digestivas, ginecológicas, urológicas y de cirugía general.

Entre las ventajas que destacan los cirujanos del centro murciano figuran la visión tridimensional inmersiva, con imágenes aumentadas que facilitan la identificación de estructuras anatómicas, la eliminación del temblor fisiológico y la mayor capacidad de giro del instrumental, que supera ampliamente la movilidad de la muñeca humana. Además, el diseño del sistema mejora las condiciones ergonómicas del profesional, que puede operar sentado y con una postura más cómoda en intervenciones largas.

El personal médico y de enfermería ha recibido formación específica para familiarizarse con los distintos modos de uso del Da Vinci y garantizar un manejo seguro. Desde la dirección se insiste en que contar con esta tecnología en la sanidad privada regional supone ampliar las opciones terapéuticas disponibles para los pacientes y ofrecer un abordaje avanzado de diferentes patologías sin necesidad de desplazarse a otras comunidades.

En la Comunidad Valenciana, el Hospital Universitario del Vinalopó, en Elche, también refuerza su apuesta por la robótica. El complejo dispone desde hace años de cirugía robótica en especialidades como Cirugía General y Digestiva, Urología, Ginecología y Cirugía Torácica, y ahora ha dado un paso más evaluando un robot quirúrgico endoscópico especializado en telecirugía, perteneciente a una de las firmas tecnológicas que lideran este ámbito.

Telecirugía, ergonomía y precisión: nuevas generaciones de robots endoscópicos

En una demostración reciente en el Hospital del Vinalopó, un equipo de cirujanos tuvo ocasión de probar las funciones de un sistema robótico endoscópico que incorpora cuatro brazos mecánicos suspendidos, diseñados para ofrecer una gran libertad de movimiento durante la operación. El objetivo de estas pruebas era valorar su posible integración en distintos procedimientos clínicos y analizar la viabilidad de su uso en cirugías de mayor complejidad.

El robot está equipado con instrumental capaz de rotar ampliamente dentro del cuerpo del paciente, un avanzado procesador de imágenes endoscópicas y un visor ergonómico que se adapta a la postura del cirujano. Esta configuración pretende reducir la fatiga en intervenciones prolongadas y mejorar la precisión de los gestos quirúrgicos. Además, el sistema está preparado para realizar telecirugía, lo que abre la puerta a que especialistas puedan intervenir a distancia en casos muy concretos.

Durante la sesión se llevaron a cabo procedimientos simulados que incluían planificación quirúrgica avanzada, control remoto de los brazos y maniobras de alta precisión sobre modelos anatómicos. Los participantes comprobaron que la visión endoscópica de alta definición y la estabilidad de los brazos robóticos contribuyen a aumentar tanto la seguridad como la exactitud del procedimiento, algo especialmente relevante en entornos endoscópicos donde el margen de error es muy reducido.

Los responsables del hospital señalan que la cirugía robótica aplicada a técnicas endoscópicas ofrece ventajas como la disminución del temblor humano, una menor agresión sobre los tejidos, una posible reducción de complicaciones postoperatorias y una recuperación más ágil. Todo ello se alinea con la trayectoria del centro, que desde 2019 utiliza la robótica en varias especialidades y que considera esta tecnología una pieza clave de su evolución asistencial y tecnológica.

La gerencia del Vinalopó destaca que la evaluación de nuevas plataformas robóticas se enmarca en una estrategia de innovación continua, con la intención de mantener una oferta quirúrgica competitiva y alineada con los avances internacionales. El propósito es que los pacientes de su área sanitaria tengan acceso a técnicas punteras sin salir de su territorio, apoyadas por profesionales con formación específica y experiencia acumulada en cirugía mínimamente invasiva.

Todo este despliegue de sistemas Da Vinci, robots de puerto único y plataformas endoscópicas de telecirugía dibuja un panorama en el que la cirugía robótica ha pasado a ser un pilar central en muchos hospitales españoles. El aumento de intervenciones, la diversificación de especialidades, la inversión en formación y la mejora de la ergonomía del cirujano apuntan a que esta tecnología seguirá ganando peso en los próximos años, con el reto de mantener resultados clínicos solventes y un acceso cada vez más equitativo para los pacientes de diferentes comunidades autónomas.

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