La contaminación atmosférica en la infancia aumenta el riesgo de síndrome metabólico, según un estudio europeo

Última actualización: julio 24, 2026
  • Un estudio europeo con 1.147 niños vincula la exposición a PM2.5 y NO2 con un mayor riesgo de síndrome metabólico.
  • El riesgo es más intenso en el entorno escolar que en el hogar, debido a la mayor actividad física y frecuencia respiratoria.
  • Los efectos se acumulan a largo plazo y no responden a exposiciones puntuales, según los investigadores.
  • Los expertos piden reducir la contaminación atmosférica para proteger la salud cardiometabólica infantil.

Contaminación atmosférica en una ciudad

La contaminación del aire no solo afecta a los pulmones. Un estudio europeo liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) ha demostrado que la exposición prolongada a contaminantes como las partículas finas PM2.5 y el dióxido de nitrógeno (NO2) durante la infancia se asocia con un mayor riesgo de desarrollar síndrome metabólico, un conjunto de factores que incluyen obesidad abdominal, hipertensión, alteraciones de la glucosa y dislipidemia. Esta condición puede derivar en diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares en la edad adulta.

La investigación, publicada en la revista Environmental Research, analizó datos de 1.147 niños y niñas de entre 6 y 11 años procedentes de Francia, Grecia, Lituania, Noruega, España y el Reino Unido, que fueron seguidos entre 2013 y 2016 en el marco del proyecto HELIX. Los científicos estimaron la exposición anual a PM2.5 y NO2 en el hogar, la escuela y durante los desplazamientos, y evaluaron su relación con una puntuación de riesgo de síndrome metabólico basada en el perímetro de cintura, la presión arterial, los lípidos en sangre y los niveles de insulina.

microplásticos
Related article:
Microplásticos: del aire que respiramos a la comida que ponemos en la mesa

Hallazgos clave del estudio

Contaminación atmosférica en una ciudad

Los resultados revelaron que la asociación entre contaminación atmosférica y riesgo de síndrome metabólico era más intensa en el entorno escolar que en el hogar. Aunque los niveles de contaminación en ambos lugares estaban altamente correlacionados y superaban sistemáticamente las directrices de la Organización Mundial de la Salud, la vulnerabilidad parecía ser mayor en la escuela. Investigaciones previas indican que la actividad física durante la jornada escolar incrementa la frecuencia respiratoria, lo que podría amplificar los efectos adversos de la exposición a los contaminantes.

Por el contrario, no se observaron asociaciones significativas entre la exposición durante los desplazamientos y el riesgo de síndrome metabólico, ni tampoco con la exposición a corto plazo en los días o la semana previos a la evaluación clínica. Esto respalda la hipótesis de que los cambios metabólicos se desarrollan de forma gradual tras exposiciones prolongadas, y no como respuesta a episodios puntuales de contaminación.

polvo doméstico como depósito de contaminantes
Related article:
Polvo doméstico: el gran depósito invisible de contaminantes en el hogar

Mayor vulnerabilidad en el entorno escolar

Los investigadores señalan que existen varios mecanismos biológicos que podrían explicar estos hallazgos. La contaminación atmosférica se ha relacionado con inflamación sistémica, estrés oxidativo y alteraciones en el metabolismo de los lípidos, la regulación de la glucosa y el control de la presión arterial, todos ellos procesos implicados en el desarrollo del síndrome metabólico. La población infantil es especialmente vulnerable porque sus órganos y su sistema inmunitario aún están en desarrollo, respiran un mayor volumen de aire en relación con su peso corporal y suelen pasar más tiempo al aire libre.

Anne van Rooijen Korving, investigadora de ISGlobal y primera autora del estudio, explicó que la exposición a PM2.5 y NO2 en el colegio mostró una asociación más fuerte con el riesgo metabólico, lo que sugiere que los niños podrían ser especialmente vulnerables en ese entorno. Además, el estudio destaca que más de la mitad de los niños en España están expuestos al menos a tres amenazas climáticas, lo que agrava la situación.

exposición a agentes tóxicos y alteración genética
Related article:
Exposición a agentes tóxicos y alteración genética: qué nos dice la ciencia

Implicaciones para la salud pública

Martine Vrijheid, directora del programa Environment and Health over the Lifecourse de ISGlobal, afirmó que “dada la amplia exposición de la población a la contaminación atmosférica y las consecuencias a largo plazo del síndrome metabólico para la salud, estos resultados tienen importantes implicaciones para la salud pública”. La experta añadió que los hallazgos refuerzan la necesidad de seguir reduciendo los niveles de contaminación atmosférica para proteger la salud cardiometabólica infantil.

Los autores del estudio recomiendan adoptar medidas para reducir la exposición de los niños al aire contaminado, como evitar actividades al aire libre durante episodios de alta contaminación, elegir rutas menos transitadas para los desplazamientos, favorecer los espacios verdes y mantener una buena calidad del aire en el hogar. Asimismo, insisten en la urgencia de políticas de movilidad sostenible y transición energética para cumplir con los límites de calidad del aire establecidos por la normativa europea.

La contaminación atmosférica sigue siendo uno de los principales riesgos ambientales para la salud en Europa, y este estudio pone el foco en un impacto hasta ahora menos conocido: el daño metabólico en la infancia. Los resultados subrayan que proteger a los niños de la contaminación no solo previene enfermedades respiratorias, sino que también puede evitar problemas cardiovasculares y metabólicos en el futuro, lo que convierte la reducción de emisiones en una prioridad de salud pública a largo plazo.

La UNAM advierte: el polvo en hogares mexicanos es más tóxico que en Europa
Related article:
La UNAM alerta: el polvo doméstico mexicano, entre los más tóxicos del mundo