- El Hospital de Getafe estrena una unidad de impresión 3D para crear modelos anatómicos y mejorar la formación y comunicación con pacientes.
- Investigadores de la Universidad de Mississippi desarrollan parches biodegradables impresos en 3D que liberan antibacterianos naturales para curar heridas crónicas.
- Un estudiante de ingeniería diseña y fabrica una prótesis de brazo multifunción para su hermana, demostrando el potencial de la impresión 3D en la personalización de dispositivos médicos.

La impresión 3D médica avanza a pasos agigantados y cada vez son más los centros sanitarios y equipos de investigación que apuestan por esta tecnología para mejorar la atención al paciente. Desde la fabricación de parches personalizados para heridas crónicas hasta la creación de prótesis a medida, pasando por modelos anatómicos que facilitan la cirugía, las aplicaciones no dejan de crecer. En España, el Hospital Universitario de Getafe ha dado un paso al frente con la puesta en marcha de una unidad especializada, mientras que en Estados Unidos se han presentado dos desarrollos que demuestran el enorme potencial de la fabricación aditiva en el ámbito clínico.
Estas iniciativas comparten un objetivo común: ofrecer soluciones más precisas, accesibles y adaptadas a cada paciente. La posibilidad de imprimir en tres dimensiones permite crear dispositivos que se ajustan perfectamente a la anatomía de cada persona, reduciendo costes y tiempos de producción. Además, al emplear materiales biocompatibles y biodegradables, se minimizan los riesgos de rechazo o infección. A continuación, repasamos tres casos que ilustran cómo la impresión 3D está cambiando la medicina.
Nueva unidad de impresión 3D en el Hospital de Getafe
El Hospital Universitario de Getafe, en colaboración con la Fundación para la Investigación Biomédica y la Universidad Carlos III de Madrid, ha creado una Unidad de Impresión 3D integrada por profesionales de distintos servicios e ingenieros biomédicos. Su objetivo es desarrollar modelos anatómicos a partir de imágenes médicas como TAC o resonancias, que permitan a los cirujanos planificar intervenciones complejas y a los pacientes comprender mejor sus patologías. Entre los primeros trabajos destacan un modelo de colon utilizado en consultas de Cirugía General, un modelo de hemorragia neonatal para la Unidad de Neonatos y un modelo de vía aérea para la formación de médicos internos residentes. Según el doctor Manuel Gorosabel, este recurso ayuda a que el paciente “entienda mucho mejor los pasos y detalles de cirugías complejas”.
Parches impresos en 3D para heridas crónicas
En la Universidad de Mississippi, un equipo liderado por el catedrático Michael Repka ha desarrollado un andamio para heridas personalizable que se imprime en 3D y libera antibacterianos naturales de forma gradual. Fabricado con quitosano –un material biodegradable procedente de crustáceos– y antimicrobianos de origen vegetal, este parche transpirable acelera el crecimiento celular y reduce la inflamación. Al no utilizar disolventes orgánicos ni antibióticos tradicionales, se evita la resistencia bacteriana y los efectos secundarios. Además, al ser biodegradable, no es necesario retirarlo quirúrgicamente. Los investigadores destacan que la tecnología puede adaptarse a cualquier tipo de herida e incluso imprimirse en el campo para uso militar, aunque aún debe superar los ensayos clínicos y la aprobación de la FDA.
Prótesis personalizada impresa en 3D para una niña
Vitaliy Bondarchuk, estudiante de ingeniería mecánica de la Bob Jones University, convirtió su proyecto de fin de carrera en una prótesis de brazo multifunción para su hermana Bella, que nació sin el antebrazo izquierdo. Tras cien horas de diseño y prototipado con SolidWorks y una impresora 3D, creó un sistema de accesorios intercambiables –como un soporte para cartas, una linterna o un portapinceles– que se adaptan a las actividades diarias de la niña. La prótesis fabricada con materiales no abrasivos ha supuesto un coste muy inferior al de las prótesis convencionales. Bondarchuk planea seguir modificándola a medida que Bella crezca, demostrando que la impresión 3D permite una personalización continua y asequible.
Estos tres ejemplos reflejan cómo la fabricación aditiva está abriendo nuevas vías en la medicina personalizada, desde la planificación quirúrgica hasta la cura de heridas y la rehabilitación. La combinación de diseño digital, materiales biocompatibles y bajo coste hace que la impresión 3D se consolide como una herramienta clave para mejorar la calidad de vida de los pacientes, tanto en España como en el resto del mundo.


