- El asistente virtual LOLA, impulsado por IA, ha logrado aumentar en más de 32 puntos la cobertura de vacunación frente al herpes zóster y el neumococo en personas de 65 años en La Rioja.
- Entre junio y julio de 2026, LOLA contactó con 4.114 personas nacidas en 1961, de las que un 78,5% respondió a la llamada.
- El circuito se completa con Salud Responde, que concierta una cita automáticamente con quienes aceptan vacunarse, mejorando la accesibilidad.
- El proyecto, que arrancó en 2025, ya ha recibido una mención de honor de la Asociación Española de Vacunología y se plantea ampliarlo a la gripe infantil.
La Rioja se ha convertido en un referente nacional en el uso de la inteligencia artificial aplicada a la salud pública. El asistente virtual LOLA, un sistema conversacional que llama por teléfono a la población para recordarle las vacunas recomendadas, ha conseguido un incremento histórico en las coberturas de vacunación frente al herpes zóster y el neumococo entre las personas que cumplen 65 años. Los datos, presentados por la directora general de Salud Pública, Consumo y Cuidados, Eva Martínez, reflejan un salto de más de 32 puntos porcentuales en apenas unas semanas.
La iniciativa, puesta en marcha por el Gobierno de La Rioja a través de la Consejería de Salud y Políticas Sociales y el Servicio Riojano de Salud (SERIS), combina la captación activa con la citación automática. Cuando una persona acepta vacunarse durante la conversación con LOLA, el servicio Salud Responde la contacta en un plazo de 24 a 48 horas para ofrecerle una cita con día y hora concretos. Este circuito, que conecta la información inicial con el acceso efectivo a la vacuna, ha sido clave para reducir barreras y facilitar la prevención.
Un asistente que llama y convence
Entre el 12 de junio y el 3 de julio de 2026, LOLA contactó telefónicamente con 4.114 personas nacidas en 1961, es decir, aquellas que cumplen 65 años durante este año. De ellas, 3.235 atendieron la llamada, lo que supone una tasa de respuesta del 78,5 por ciento. Entre quienes respondieron, el 38,7 por ciento manifestó su intención de vacunarse frente al herpes zóster, mientras que el 35,9 por ciento aceptó la vacunación frente al neumococo.
Estos porcentajes de aceptación se han traducido en un aumento notable de las coberturas reales. En el caso del herpes zóster, la cobertura acumulada en 2026 alcanza el 37,82 por ciento, cuando hasta mayo de este año apenas rondaba el 5,64 por ciento. La evolución del neumococo es similar: se ha pasado del 5,91 por ciento registrado antes del inicio de las llamadas al 38,44 por ciento actual. En ambos casos, el incremento supera los 32 puntos porcentuales.
De la llamada a la cita: un circuito completo
La principal novedad de esta fase del programa ha sido la incorporación de Salud Responde al proceso. Cuando una persona comunica durante la conversación con LOLA que desea vacunarse, este servicio la llama posteriormente para ofrecerle una cita y concretar cuándo acudir al centro de salud. De esta manera, el ciudadano ya no tiene que solicitar personalmente la cita después de aceptar la vacunación, y el sistema acompaña todo el proceso desde la información inicial hasta el acceso efectivo a la vacuna.
Eva Martínez ha destacado que este procedimiento permite avanzar desde un modelo pasivo, en el que se esperaba a que la persona solicitara la cita, hacia una estrategia de captación activa, cercana y accesible. “Ahora no solo ofrecemos información sanitaria fiable y resolvemos las dudas más frecuentes, sino que facilitamos la cita a quienes deciden vacunarse”, ha subrayado la directora general, quien ha insistido en que la inteligencia artificial “aporta valor cuando se utiliza de manera responsable y se integra en el trabajo de los profesionales con un objetivo concreto”.
Un proyecto con historia y reconocimiento
El proyecto LOLA no es nuevo. Se puso en marcha durante el verano de 2025 con las cohortes nacidas en 1959 y 1960. En aquella primera fase, el asistente realizó 6.347 llamadas y alcanzó una tasa global de respuesta del 85,21 por ciento. Los resultados permitieron incrementar alrededor de 30 puntos las coberturas de vacunación entre las personas nacidas en 1960 y recuperar para la vacunación a centenares de personas de la cohorte de 1959 que anteriormente habían rechazado o pospuesto esta medida preventiva.
El éxito de la iniciativa ha sido reconocido a nivel nacional. El pasado mes de mayo, la Asociación Española de Vacunología concedió a La Rioja una mención de honor en la categoría de ‘Buenas prácticas en Salud Pública’. Este reconocimiento avala el carácter innovador del proyecto y su impacto real en la salud de la población.
Nuevas llamadas y ampliación del programa
La Consejería de Salud y Políticas Sociales no se detiene aquí. Durante esta semana, LOLA está volviendo a contactar con las personas nacidas en 1959, 1960 y 1961 que no respondieron a las llamadas efectuadas durante las distintas fases del programa. A partir de la próxima semana, el asistente virtual comenzará también a contactar con la población nacida en 1958 que todavía no se haya vacunado, con el objetivo de ofrecerle información y facilitar su incorporación a la campaña.
Quienes acepten vacunarse durante estas nuevas llamadas serán igualmente contactados por Salud Responde para concertar su cita. “Queremos aprovechar todas las posibilidades que ofrece esta herramienta y dar una nueva oportunidad a quienes no pudieron atender la primera llamada o todavía tienen dudas. La finalidad es que ninguna persona deje de vacunarse por falta de información, desconocimiento o dificultades para acceder a la cita”, ha explicado Martínez.
El éxito cosechado está haciendo que la Consejería de Salud se plantee ampliar esta experiencia a otros ámbitos. Entre las opciones sobre la mesa se encuentra la aplicación de LOLA a la vacunación infantil frente a la gripe, un colectivo en el que la captación activa podría tener un impacto significativo en las coberturas.
La directora general ha concluido que “La Rioja está demostrando que una comunidad pequeña puede ser referente nacional en innovación sanitaria”. Los buenos resultados obtenidos y la incorporación del circuito de citación con Salud Responde animan a seguir explorando nuevas aplicaciones de esta tecnología en programas de prevención, promoción de la salud y seguimiento de la población, siempre con criterios de seguridad, rigor y utilidad para los ciudadanos.
Con estos datos sobre la mesa, queda claro que la combinación de inteligencia artificial y un sistema sanitario coordinado puede marcar la diferencia en la prevención de enfermedades. La experiencia riojana demuestra que, cuando la tecnología se pone al servicio de las personas y se integra en el trabajo de los profesionales, los resultados en salud pública pueden ser espectaculares. Y todo apunta a que esto no ha hecho que no haya hecho más que empezar.





