- La AEPD y la AESIA estrechan lazos para coordinar la supervisión de la IA y la protección de datos personales.
- BBVA y Telefónica impulsan modelos de IA responsable con gobernanza, supervisión humana y transparencia.
- Más de 3.000 personas se han inscrito en el programa gratuito de formación en IA de Zaragoza y Microsoft.
- El disenso constructivo y la diversidad de perspectivas se consolidan como herramientas clave para reducir sesgos en los sistemas de IA.

La inteligencia artificial avanza a pasos agigantados en España, pero su desarrollo no se limita a la tecnología. La regulación, la formación y la gobernanza se han convertido en pilares fundamentales para que esta revolución sea segura, ética y beneficiosa para la sociedad. Tanto las administraciones públicas como las grandes empresas están tomando cartas en el asunto para garantizar que la IA se utilice de forma responsable.
En las últimas semanas, varias iniciativas han puesto de manifiesto el compromiso de España con una inteligencia artificial bien gestionada. Desde la coordinación entre los organismos reguladores hasta la apuesta de gigantes como BBVA y Telefónica por una IA con supervisión humana, pasando por programas de formación masiva como el de Zaragoza, el ecosistema español se está preparando para el futuro digital.
Coordinación reguladora: AEPD y AESIA unen fuerzas
La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) y la Agencia Española de Supervisión de Inteligencia Artificial (AESIA) han mantenido una reunión en A Coruña para abordar su colaboración en la supervisión de la IA. Ambas instituciones han compartido información sobre sus respectivos procedimientos y han explorado la posibilidad de crear espacios controlados de pruebas, conocidos como sandboxes regulatorios, donde los proyectos de IA que impliquen datos personales puedan testearse de forma segura.
Entre los temas tratados destaca la definición de un canal para intercambiar información de los comités europeos de IA y protección de datos, así como la coordinación con las autoridades de vigilancia del mercado. También se ha abordado la notificación de incidentes graves y el establecimiento de un punto único de contacto previsto en el Reglamento de Inteligencia Artificial. Ambas agencias han acordado actuar conjuntamente en materia de alfabetización digital, uniendo la protección de datos con la formación en IA.
Empresas españolas apuestan por una IA responsable
En el ámbito empresarial, BBVA ha creado un área global de AI Transformation para impulsar el desarrollo de agentes de inteligencia artificial en toda la organización. Estos agentes combinan capacidades como razonamiento, planificación, uso de herramientas y memoria, pero su autonomía está siempre condicionada por permisos, reglas y supervisión humana. El banco subraya que no todos los procesos son adecuados para la IA: requieren datos de calidad, objetivos claros y un marco de gobierno sólido.
Por su parte, Telefónica defiende un enfoque de IA responsable que va más allá de los algoritmos. La compañía apuesta por el disenso constructivo, la transparencia y la diversidad de perspectivas como herramientas para reducir sesgos y riesgos. En su modelo, la IA no reemplaza a las personas, sino que colabora con ellas, y cuando un sistema interactúa con un usuario, debe quedar claro que se trata de una máquina. Telefónica también enfatiza la importancia de la gobernanza y el pensamiento crítico como competencias clave en la era de la automatización.
Ambas empresas coinciden en que la supervisión humana es imprescindible, especialmente en decisiones con implicaciones económicas o legales. La combinación de innovación tecnológica con marcos de gobernanza robustos es la receta que proponen para construir una IA fiable y ética.
Formación masiva en IA: el ejemplo de Zaragoza
Mientras tanto, la formación en inteligencia artificial se democratiza. El Ayuntamiento de Zaragoza, en colaboración con Microsoft, ha puesto en marcha un programa gratuito y 100% online que ya cuenta con más de 3.000 inscritos. La iniciativa se dirige a ciudadanos mayores de 16 años, empleados municipales y pequeños comercios, con el objetivo de mejorar las competencias digitales y la empleabilidad, similar a lo que se busca en un taller avanzado de inteligencia artificial.
Los datos revelan un interés intergeneracional: el grupo de 36 a 50 años es el más numeroso, seguido de cerca por el de 51 a 65 años. Perfiles muy diversos, desde estudiantes hasta directivos y docentes, se han apuntado, lo que demuestra que la IA se percibe como una habilidad transversal. En la línea de empleados públicos, más de 1.500 personas se han inscrito, y cerca de 500 ya han completado la formación. El pequeño comercio y la hostelería también han participado, con más de un centenar de comerciantes formados en un formato semipresencial.
La alcaldesa Natalia Chueca ha destacado que la transformación digital debe llegar a todos los rincones de la ciudad, mientras que Sonia Marzo, de Microsoft España, ha subrayado la importancia de hacer la formación en IA accesible y práctica. Este programa se enmarca en el compromiso de Microsoft de generar impacto positivo en las comunidades donde opera, y refuerza la apuesta de Zaragoza por una capacitación digital inclusiva.
De esta manera, España está tejiendo una red de iniciativas que abarcan desde la regulación hasta la formación, pasando por la adopción empresarial. La coordinación entre la AEPD y la AESIA, la apuesta de BBVA y Telefónica por una IA gobernada y supervisada, y el éxito del programa formativo de Zaragoza son ejemplos de un ecosistema que busca equilibrar innovación y responsabilidad. La inteligencia artificial no solo avanza en los laboratorios, sino que se integra en la sociedad con garantías, formación y un marco ético sólido.





