- Asistencia de alta precisión para la colocación de implantes de cadera y rodilla.
- Elimina la necesidad de pruebas radiológicas previas como el TAC, reduciendo la radiación.
- El sistema funciona como una guía milimétrica bajo el control absoluto del especialista.
- Mejora los tiempos de recuperación y la durabilidad de la articulación intervenida.

La medicina moderna en el sur de España ha dado un paso de gigante con la incorporación de herramientas que parecen sacadas de un futuro lejano. El Hospital Quirónsalud Málaga ha decidido elevar el listón en sus quirófanos al sumar a su equipamiento el asistente robótico ROSA, un sistema diseñado específicamente para que las operaciones de prótesis de rodilla y cadera alcancen una exactitud difícil de imaginar hace unos años.
Esta incorporación no es solo una cuestión de modernidad, sino que busca ofrecer a los pacientes malagueños una atención mucho más personalizada y adaptada a su propia anatomía. Al final del día, lo que se pretende es que el proceso sea lo más fluido posible y que la nueva articulación encaje como un guante en el cuerpo del afectado, respetando al máximo cada ligamento y tejido que la rodea.
Funcionamiento y precisión en la mesa de operaciones
Lejos de lo que muchos puedan pensar, esta máquina no trabaja sola ni toma decisiones por su cuenta. El sistema actúa como un compañero de alta tecnología que proporciona datos en tiempo real sobre el estado de la articulación, permitiendo al cirujano saber exactamente cuánto girar o dónde colocar el implante. Es una simbiosis perfecta donde el ojo clínico del médico se apoya en la frialdad de los datos numéricos para que nada quede al azar.
El doctor Jaime Dalla Rosa Nogales, uno de los traumatólogos que ya trabaja con esta plataforma en Málaga, recalca que el equipo es una herramienta de asistencia semidirigida. Esto significa que el profesional sigue siendo el capitán del barco, pero ahora cuenta con un radar de precisión que guía los cortes óseos y la inserción de las piezas metálicas, asegurando que el eje de la pierna quede perfectamente alineado según las necesidades del paciente.
Beneficios directos para la salud del paciente
Uno de los puntos que más agradecen quienes pasan por el quirófano es la menor agresividad del procedimiento. Al ser tan preciso, el robot permite que la agresión a las estructuras anatómicas sea mínima, lo que se traduce directamente en un postoperatorio mucho más llevadero y en una movilidad que se recupera con mayor rapidez durante los primeros meses. Es, en esencia, una forma de tratar el cuerpo con una delicadeza que la cirugía tradicional a veces no puede garantizar al cien por cien.
Además, hay un detalle técnico que supone un alivio para el organismo: el sistema permite planificar todo el movimiento durante la propia intervención sin necesidad de realizar TACs previos. Esto ahorra al paciente una dosis importante de radiación innecesaria, ya que el robot es capaz de mapear la rodilla o la cadera en vivo, analizando la tensión de los ligamentos y la movilidad del miembro sin haber pasado antes por un escáner de rayos X.
Un ecosistema de innovación tecnológica
Este avance en Málaga se enmarca dentro de una estrategia mucho más amplia de modernización hospitalaria en toda la red de Quirónsalud. El grupo ha reforzado su apuesta por la vanguardia con la llegada de los primeros robots Da Vinci 5 en España, sistemas inspirados en tecnología espacial que eliminan incluso el leve temblor del pulso humano. No se trata de casos aislados, sino de un despliegue que ya suma más de una decena de plataformas especializadas en traumatología, como ROSA y CORI, repartidas por sus centros.
Para el responsable del servicio en el hospital malagueño, el doctor Rafael López Arévalo, este camino hacia la digitalización es la evolución lógica de su profesión. La meta final es que cualquier persona que necesite un reemplazo articular pueda beneficiarse de estándares de seguridad clínica optimizados. Así, la suma de la experiencia médica y el soporte tecnológico consigue que las prótesis no solo duren más tiempo, sino que se sientan mucho más naturales en el día a día de quienes recuperan su calidad de vida tras la operación.




