- La Universidad Internacional de Andalucía concede su Medalla de Oro a Thomas C. Südhof, Premio Nobel de Medicina.
- El acto se celebra en la Sede Antonio Machado de Baeza, ciudad con la que el neurocientífico mantiene un fuerte vínculo académico y personal.
- Más de 40 especialistas participan en un workshop de Biomedicina en honor a Südhof, reforzando la proyección internacional de la UNIA.
- La distinción reconoce su trayectoria científica, su papel en la neurociencia y su contribución a la internacionalización del sistema universitario andaluz.

La Universidad Internacional de Andalucía ha otorgado su Medalla de Oro al neurocientífico Thomas C. Südhof, reconocido con el Premio Nobel de Medicina, en un acto institucional celebrado en la Sede Antonio Machado de Baeza, en la provincia de Jaén. La ceremonia ha reunido a representantes académicos, autoridades autonómicas y figuras destacadas de la comunidad científica para subrayar el peso de su trayectoria y su estrecha relación con esta ciudad andaluza.
Este reconocimiento se enmarca en la voluntad de la UNIA de reforzar su apuesta por la biomedicina y la proyección internacional de sus programas, aprovechando la larga vinculación de Südhof con los workshops que la universidad organiza en Baeza desde hace dos décadas. El galardonado ha definido este homenaje como un «tesoro» que se integra tanto en su biografía personal como en su recorrido profesional.
Un vínculo excepcional entre Baeza y un Nobel de Medicina

La relación entre Thomas Südhof y la ciudad de Baeza va mucho más allá de una visita puntual para recibir una distinción. El científico alemán-estadounidense lleva años acudiendo a los encuentros internacionales de Biomedicina que la UNIA celebra en el histórico Palacio de Jabalquinto, sede Antonio Machado, donde se ha consolidado como uno de los referentes de estas jornadas.
De hecho, el propio Südhof ha recordado que fue entrando en Baeza cuando recibió la llamada del Nobel de Medicina en octubre de 2013, mientras se disponía a participar en uno de esos workshops. Esa coincidencia ha marcado profundamente su relación con el municipio jiennense, hasta el punto de que él mismo describe Baeza como «un lugar inusual, muy vivo, pero a la vez testimonio de logros históricos».
En su intervención, el neurocientífico ha explicado que ve en esta Medalla de Oro una especie de punto de encuentro entre su pasado y su futuro: por un lado, resume su trayectoria vital y científica; por otro, simboliza los proyectos que seguirán conectándole con Andalucía y con la red de investigación que se articula en torno a la UNIA.
No es la primera vez que la ciudad reconoce su figura: el Ayuntamiento de Baeza ya le rindió un homenaje institucional en 2017, reforzando esa idea de que, como ha afirmado el rector, se trata de «un Nobel muy nuestro». Con la Medalla de Oro de la UNIA, ese lazo se convierte ahora en un símbolo estable de colaboración y pertenencia.
Una carrera científica marcada por la excelencia en neurociencia
La UNIA ha querido poner el foco en la aportación decisiva de Südhof a la comprensión del funcionamiento del cerebro. El profesor fue distinguido con el Premio Nobel de Fisiología o Medicina por su trabajo sobre la regulación del sistema de transporte celular y los mecanismos que permiten la rápida liberación de neurotransmisores en las sinapsis neuronales.
Estos hallazgos han sido fundamentales para entender cómo se comunican las neuronas y han abierto la puerta a nuevas líneas de investigación en enfermedades neurológicas y trastornos del sistema nervioso. A ello se suma el Premio Lasker de Investigación Médica, otro de los grandes galardones internacionales del ámbito biomédico, que subraya el impacto de sus estudios sobre la maquinaria molecular que gobierna la transmisión sináptica.
Su colaboración con la UNIA se remonta a principios de los años 2000, cuando participó por primera vez en los workshops de Biomedicina organizados en la Sede Antonio Machado. Desde entonces, ha regresado en múltiples ocasiones, tanto para impartir conferencias como para debatir con otros especialistas sobre los avances más recientes en neurociencia y biología celular.
Durante estas estancias en Andalucía, Südhof ha contribuido a posicionar a Baeza como un punto de encuentro internacional para investigadores de primer nivel, consolidando la reputación de la universidad en un campo en el que compite con centros de referencia de toda Europa y de otros continentes.
El acto de imposición: universidad, ciencia y reconocimiento
La ceremonia de imposición de la Medalla de Oro se ha celebrado en el Aula Magna de la Sede Antonio Machado, en el Palacio de Jabalquinto, uno de los edificios más emblemáticos del patrimonio renacentista de Baeza. El acto ha estado presidido por el rector de la Universidad Internacional de Andalucía, José Ignacio García, que ha subrayado la importancia de esta distinción para la institución.
García ha destacado especialmente la conexión personal y académica de Südhof con la UNIA, y ha insistido en que no se trata solo de reconocer a un científico brillante, sino también de expresar el aprecio de la comunidad universitaria hacia alguien que ha compartido generosamente su tiempo, sus ideas y su experiencia con profesores, estudiantes y jóvenes investigadores.
En su discurso, el rector ha recordado que, gracias a los workshops de Biomedicina, la Sede Antonio Machado ha acogido ya a más de 1.200 ponentes invitados, entre los que se cuentan cinco Premios Nobel, incluido el propio Südhof, además de otros aspirantes a este galardón. Ese historial ha convertido a la pequeña universidad andaluza en un referente dentro del mapa científico internacional.
Para ilustrar el espíritu de apertura y colaboración que persigue la UNIA, García ha recuperado unas conocidas palabras de Antonio Machado: «En cuestiones de cultura y de saber, sólo se pierde lo que se guarda. Sólo se gana lo que se da». Una cita que, a su juicio, encaja bien con la actitud del galardonado y con la filosofía de los encuentros científicos que la institución impulsa año tras año.
El rector ha insistido en que esta Medalla de Oro tiene también una dimensión humana: más allá del currículo y de las publicaciones, pretende reconocer el compromiso de Südhof con la formación y la divulgación, y la forma en que ha contribuido a proyectar a Andalucía en el ámbito de la biomedicina global.
Presencia institucional y apuesta andaluza por la internacionalización
El acto ha contado con la participación de Lorena Garrido, viceconsejera de Universidad, Investigación e Innovación de la Junta de Andalucía, que ha puesto de relieve el valor simbólico de que un premio Nobel se vincule de forma tan estrecha al sistema universitario público andaluz. A su juicio, supone «un orgullo y un lujo» que refuerza la imagen exterior de la comunidad autónoma.
Garrido ha subrayado que las universidades andaluzas han ido ganando peso en el escenario internacional gracias a la combinación de investigación de calidad, alianzas estratégicas y políticas activas para atraer talento. En este contexto, ha enumerado varias líneas de trabajo impulsadas por la Junta: el refuerzo de los programas de movilidad Erasmus+, la promoción de estancias de personal docente e investigador en el extranjero y las iniciativas para facilitar el retorno de investigadores a Andalucía.
Asimismo, la viceconsejera ha resaltado la importancia de las titulaciones conjuntas con universidades extranjeras, que permiten a los estudiantes mejorar su empleabilidad y acceder a redes académicas de gran alcance. Según ha indicado, la Universidad Internacional de Andalucía desempeña un papel clave como elemento de coordinación para la internacionalización del sistema universitario andaluz.
En la mesa presidencial han intervenido también Rafael Fernández-Chacón, presidente del Comité Asesor de Biomedicina de la UNIA; la secretaria general de la universidad, Mª José Triguero; y el director de la Sede Antonio Machado, José Manuel Castro. Fernández-Chacón se ha encargado de trazar una semblanza del premiado, destacando el profundo respeto que despierta su figura en la comunidad científica.
En sus palabras, esta Medalla de Oro refleja el compromiso de la UNIA con la excelencia científica como valor esencial para la sociedad y con las personas que la hacen posible. Südhof, ha señalado, encarna como pocos esa combinación de rigor investigador, vocación docente y voluntad de colaboración internacional.
Workshop de Biomedicina en honor a Südhof
La entrega de la Medalla de Oro se ha acompañado de un workshop especializado en Biomedicina, organizado en honor al neurocientífico. Durante la jornada, más de cuarenta colegas de distintos países se han desplazado hasta Baeza para participar en sesiones de trabajo dedicadas a los avances tecnológicos y conceptuales en este ámbito.
Las ponencias han servido para revisar nuevas líneas de investigación, compartir resultados recientes y explorar posibles colaboraciones entre grupos de investigación europeos y de otros lugares. La presencia de Südhof ha actuado como un claro factor de atracción, contribuyendo a consolidar a la UNIA como nodo de intercambio científico en el sur de Europa.
Este tipo de encuentros siguen una trayectoria ya consolidada: desde principios de siglo, la Internacional de Andalucía ha organizado múltiples ediciones de workshops de Biomedicina en la Sede Antonio Machado, hasta convertirse en uno de los principales motivos de orgullo de la institución. Su formato, centrado en grupos reducidos y diálogo directo entre ponentes y asistentes, facilita un intercambio técnico de alto nivel.
Para la universidad, la celebración del workshop vinculado a la Medalla de Oro tiene un doble objetivo: por un lado, reconocer públicamente la labor del galardonado; por otro, aprovechar su presencia para dinamizar redes de investigación que beneficien tanto a Andalucía como al conjunto del espacio europeo de educación superior e investigación.
Los responsables de la UNIA destacan que esta estrategia contribuye a que una universidad de tamaño reducido tenga un impacto muy superior al que podría esperarse por su escala, apoyándose en alianzas internacionales y en la presencia periódica de figuras científicas de primer orden.
El significado de la Medalla de Oro de la UNIA
La Medalla de Oro es el máximo reconocimiento institucional de la Universidad Internacional de Andalucía. Se concede a personas físicas o jurídicas, nacionales o extranjeras, que hayan sobresalido en campos como la investigación científica, la docencia, las artes, las letras, las ciencias o la cultura en sentido amplio, así como a quienes hayan prestado servicios especialmente relevantes a la propia universidad.
En el caso de Thomas C. Südhof, el Consejo de Gobierno de la UNIA acordó la concesión de esta distinción en una reunión celebrada el 12 de mayo de 2025, valorando tanto su brillante trayectoria académica y científica como su estrecha vinculación con la Sede Antonio Machado mediante el programa de workshops en Biomedicina.
La institución ha querido subrayar que el galardón reconoce también su aportación al fomento de las ciencias en el plano internacional. Las contribuciones de Südhof han influido en laboratorios y universidades de todo el mundo, incluida Europa, generando un impacto que va más allá del ámbito estrictamente académico y alcanza a la práctica clínica y al desarrollo de futuras terapias.
Durante el acto, el propio premiado ha insistido en el carácter «inusual» de este reconocimiento, precisamente por esa combinación entre lo profesional y lo personal. Ha señalado que percibe Baeza como un lugar donde se cruzan la historia, la vida cotidiana y la investigación contemporánea, y que esa mezcla le otorga un valor especial a la medalla recibida.
Para la comunidad universitaria andaluza, la distinción a Südhof se convierte así en una llamada a seguir apostando por la ciencia y la cooperación internacional, en un momento en el que las universidades compiten globalmente por talento, recursos y visibilidad.
Un guiño a la faceta más humana del científico
Más allá del protocolo académico, la ceremonia de la Medalla de Oro ha reservado espacio para acercar al público la faceta más personal de Thomas Südhof. Conocido también por su afición a la música y su habilidad con el oboe, el homenaje ha incluido un pequeño interludio musical especialmente pensado para él.
Durante el acto se interpretaron «Oblivion», de Astor Piazzolla, y las «Siete canciones populares españolas», de Manuel de Falla, a cargo del Dúo de oboe y piano García-Mudarra. Esta intervención ha servido como guiño a la otra gran pasión del galardonado, reforzando la idea de que detrás del Nobel hay una persona con inquietudes culturales muy variadas.
Este tipo de detalles contribuyen a romper la imagen distante que a veces rodea a las grandes figuras científicas y permiten mostrarles como profesionales accesibles, con gustos y aficiones compartidas por muchas otras personas. En el entorno de un campus universitario, esa cercanía puede ser especialmente inspiradora para el alumnado.
Al finalizar su intervención, Südhof ha reiterado su agradecimiento a la Universidad Internacional de Andalucía por el honor recibido y ha insistido en que guardará este reconocimiento como un recuerdo permanente. Sus palabras han sido recibidas con un aplauso prolongado por parte de los asistentes, entre los que se encontraban numerosos investigadores que han compartido con él proyectos y debates a lo largo de los años.
la UNIA consolida una relación que combina investigación puntera, colaboración internacional y una clara apuesta por integrar la ciencia en la vida cultural y social de Andalucía. El nombre de Thomas C. Südhof queda ligado de forma duradera a Baeza y a una universidad que, desde el sur de Europa, quiere seguir abriendo ventanas al conocimiento global.