La vacuna contra la hepatitis A entra en el calendario infantil recomendado en España

Última actualización: enero 5, 2026
  • El CAV-AEP propone incorporar la vacuna contra la hepatitis A al calendario infantil con una única dosis entre los 12 y 15 meses.
  • Se plantea una dosis de rescate para niños y adolescentes no vacunados, manteniendo dos dosis solo en grupos de riesgo.
  • Hasta ahora solo Cataluña, Ceuta y Melilla incluían la hepatitis A de forma sistemática; el aumento de casos ha impulsado el cambio.
  • La medida se enmarca en un calendario vacunal único y equitativo, junto a otras recomendaciones como la gripe infantil y la vacunación en el embarazo.

Vacunación infantil hepatitis A

La vacuna contra la hepatitis A da un paso adelante en España y se sitúa en el centro del debate sobre la prevención de enfermedades infecciosas en la infancia. Tras varios años de incremento de casos y de reflexión técnica, los pediatras reclaman que deje de ser una recomendación limitada a grupos concretos y pase a formar parte del calendario infantil de uso rutinario.

El Comité Asesor de Vacunas e Inmunizaciones de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP) ha propuesto de forma explícita que la inmunización frente a la hepatitis A se ofrezca a todos los niños, dentro de un calendario que busca ser más homogéneo, equitativo y adaptado a la situación epidemiológica actual del país.

Una dosis entre los 12 y 15 meses y rescate en edades posteriores

La principal novedad que plantean los pediatras es una pauta sistemática de una sola dosis de vacuna frente a la hepatitis A administrada entre los 12 y los 15 meses de vida. Esta franja coincide con otras inmunizaciones infantiles y permite aprovechar las visitas ya programadas al centro de salud, facilitando la organización de las familias y de los equipos de pediatría.

Además, el CAV-AEP recomienda establecer una estrategia de rescate para todos los niños y adolescentes sanos que no hayan recibido la vacuna en su momento. Bastaría con una dosis para quedar protegidos, dado que la vacuna presenta una buena respuesta incluso cuando se administra tras la exposición al virus, una característica que los especialistas consideran especialmente útil ante brotes o contactos de riesgo.

En paralelo, se mantiene una recomendación diferenciada para los grupos con mayor vulnerabilidad frente a la hepatitis A. En estos casos, las tablas de inmunización de riesgo del propio comité recogen que deben emplearse dos dosis separadas por seis meses, tanto en la profilaxis preexposición como posexposición, siempre a partir de los 12 meses de edad.

Los pediatras aclaran que, si por motivo de viaje o circunstancias especiales se administra una dosis entre los 6 y 11 meses, esta se considera de carácter excepcional y no cuenta para la serie sistemática. La pauta válida debe iniciarse de nuevo a partir del año de vida, algo que se aplica tanto en niños sanos como en aquellos con factores de riesgo.

Calendario infantil hepatitis A

De una vacuna para grupos de riesgo a una protección universal

Durante años, España se ha considerado un país de baja endemicidad de hepatitis A, lo que llevó a limitar la vacunación a colectivos de riesgo concretos y a situaciones especiales. Sin embargo, el contexto ha cambiado. El CAV-AEP subraya que en los dos últimos años se ha detectado un repunte sostenido de casos en la mayoría de las comunidades autónomas.

Los datos disponibles muestran un aumento significativo de las infecciones. En 2024 se notificaron en torno a 900 casos en España, con incrementos especialmente llamativos en algunas regiones: en Euskadi, por ejemplo, se pasó de apenas una decena de diagnósticos en 2022 a varias decenas en 2024. El Ministerio de Sanidad ha advertido de que la incidencia actual supera claramente la de los dos años previos, en un contexto de baja circulación histórica del virus y de ausencia de vacunación sistemática.

Paradójicamente, esta baja circulación ha generado una situación de susceptibilidad elevada: hay muchas personas sin inmunidad natural ni vacunal, por lo que el virus encuentra terreno propicio para propagarse cuando se introduce en un entorno. Para los pediatras, esta combinación de factores justifica dar el salto a un programa universal de vacunación en la infancia.

Hasta ahora, solo Cataluña, Ceuta y Melilla ofrecían de manera sistemática la vacuna contra la hepatitis A en el calendario infantil. En las dos ciudades autónomas se justificaba su inclusión por la situación geográfica y los patrones de transmisión, mientras que Cataluña la incorporó en el marco de un plan piloto iniciado en Barcelona, que más tarde se extendió a toda la comunidad y se mantiene ya como medida estable.

Con la propuesta actual, el CAV-AEP plantea que esta protección se extienda al resto de comunidades autónomas, de modo que cualquier niño residente en España tenga acceso a la misma pauta preventiva, con independencia del lugar en el que viva.

La propuesta del CAV-AEP: bases científicas y cambios en el calendario

La recomendación de sumar la hepatitis A al calendario infantil de vacunaciones forma parte del documento que el CAV-AEP publica cada año en la revista Anales de Pediatría. Este calendario, dirigido a pediatras, médicos de familia, enfermería y otros profesionales implicados, se construye sobre criterios científicos y epidemiológicos y aspira a marcar un estándar para toda España.

El comité insiste en que su propuesta contempla solo inmunizaciones que deberían ser universales, independientemente de que estén o no financiadas de forma homogénea por las comunidades autónomas. En otras palabras, no diferencian entre vacunas gratuitas y de pago en la tabla sistemática, porque consideran que todas ellas forman parte de un calendario ideal que garantizaría la mejor protección posible en la infancia y la adolescencia.

Dentro de ese marco general, la hepatitis A se incorpora como punto destacado entre las novedades de 2026. En la tabla de inmunización sistemática se añade una entrada específica para esta vacuna: una dosis entre los 12 y 15 meses de edad, más la posibilidad de rescate posterior en no vacunados. En las tablas de grupos de riesgo se detallan, además, las pautas de dos dosis en situaciones de mayor vulnerabilidad o en contextos de exposición.

Junto a esta modificación, el calendario introduce también franjas de rescate más definidas para las distintas vacunas, incluyendo la hepatitis A, y suma una nueva tabla que relaciona determinados procesos crónicos con las inmunizaciones que deberían recibir los pacientes afectados. La idea es simplificar la toma de decisiones en consultas de pediatría y atención primaria.

Hepatitis A en calendario infantil

Equidad territorial y financiación: hacia un calendario realmente único

La inclusión de la hepatitis A en el calendario infantil se enmarca en una reivindicación más amplia del CAV-AEP: avanzar hacia un calendario único de vacunaciones e inmunizaciones que se aplique de forma homogénea en todo el territorio. Actualmente persisten diferencias entre comunidades autónomas tanto en la cartera financiada como en el momento de introducción de determinadas vacunas.

Para los pediatras, estas discrepancias generan situaciones en las que no todos los niños reciben las mismas oportunidades de protección. La hepatitis A es un ejemplo claro: mientras en Cataluña, Ceuta y Melilla la inmunización ya se ofrece sistemáticamente, en otras regiones solo la obtienen quienes pertenecen a grupos de riesgo o quienes pueden asumir su coste de manera individual.

El comité considera prioritario desarrollar un modelo de financiación estable que permita el acceso a medicamentos e incorporar a la cartera pública aquellas vacunas cuyo uso sistemático recomiendan las evidencias científicas, de modo que el acceso no dependa del nivel de ingresos de las familias. Esta demanda no se limita a la hepatitis A, sino que se extiende a otros preparados que aún no están financiados de manera uniforme.

En este contexto, el CAV-AEP vuelve a subrayar la necesidad de crear un Comité Nacional de Inmunización de ámbito estatal, en el que participen pediatras expertos, técnicos de Salud Pública, sociedades científicas y representantes de pacientes. Se trataría de un órgano estable de asesoramiento, alineado con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, cuya función sería aportar cohesión y respaldo técnico a las decisiones sobre el calendario vacunal.

Los pediatras remarcan que para lograr cambios como la inclusión generalizada de la vacuna frente a la hepatitis A se requiere una implicación coordinada entre profesionales y responsables políticos. El comité se ofrece a colaborar de forma activa en este proceso, aportando análisis epidemiológicos, modelos de impacto y propuestas de implementación.

Relación con el resto del calendario infantil y tablas de rescate

La entrada de la hepatitis A en el calendario no se plantea como una medida aislada, sino como parte de un conjunto coherente de inmunizaciones. El documento del CAV-AEP para 2026 mantiene sin cambios la mayor parte de las recomendaciones que ya se habían consolidado en años anteriores y que han ido acercando el calendario financiado a la propuesta ideal de los pediatras.

Así, se conserva la pauta 2+1 con vacunas hexavalentes frente a difteria, tétanos, tosferina, Haemophilus influenzae tipo b, poliomielitis y hepatitis B a los 2, 4 y 11 meses, con una dosis adicional de polio a los 6 años. Se sigue haciendo hincapié en el refuerzo frente a la tosferina con una dosis de DTPa a los 6 años, asociada a VPI, y otra dosis de Tdpa en la franja de 10-12 años.

El calendario mantiene también la vacunación antineumocócica con VNC15 en esquema 2+1 o con VNC20 en esquema 3+1, la inmunización sistemática frente al meningococo B en lactantes con pauta 2+1 y el uso de vacunas conjugadas frente a los meningococos A, C, W e Y en un esquema 1+1+1 (4 meses, 12 meses y 12-13 años), con rescate progresivo hasta los 18 años para quienes no hayan recibido la tetravalente.

En el ámbito de los virus respiratorios y otras infecciones, se refuerza la vacuna antigripal de manera sistemática en todos los niños de 6 meses a 17 años, dando preferencia a la formulación intranasal a partir de los 2 años, y se mantiene la vacunación frente al SARS-CoV-2 como recomendación general para grupos de riesgo, además de como protección individual para quien lo desee.

Junto con estas medidas, se consolidan la triple vírica, la vacuna frente a la varicela, la inmunización frente al virus del papiloma humano en ambos sexos entre los 10 y 12 años —con preferencia por la vacuna nonavalente y rescate hasta los 18 años— y el uso del anticuerpo monoclonal nirsevimab para proteger frente al virus respiratorio sincitial (VRS) en lactantes y en grupos de riesgo.

La hepatitis A se integra en este entramado mediante su presencia tanto en la tabla sistemática (una dosis a los 12-15 meses) como en las tablas de rescate entre los 4 meses y los 6 años, y entre los 7 y los 18 años. En estas últimas se detallan las edades mínimas, los intervalos entre dosis y las particularidades según se trate de niños sanos o de grupos de riesgo, con el principio general de no reiniciar pautas ya comenzadas y de considerar válida toda dosis bien administrada.

Niños y vacuna hepatitis A

Gripe infantil, enfermedades crónicas y embarazo: un marco más amplio de prevención

La recomendación de vacunar de forma sistemática frente a la hepatitis A llega acompañada de otros mensajes que el CAV-AEP considera clave para los próximos años. Entre ellos, destaca la vacunación antigripal universal entre los 6 meses y los 17 años, una medida que el comité ya adelantó en temporadas previas y que ahora se refuerza en el calendario.

Los expertos señalan que la gripe no solo provoca cuadros agudos que saturan los servicios sanitarios, sino que también puede originar complicaciones relevantes en menores y en personas del entorno. Por ello, proponen mejorar las coberturas en convivientes y cuidadores de pacientes de riesgo, en contactos de menores de 6 meses —que no pueden vacunarse—, en embarazadas y en profesionales sanitarios.

Otra novedad organizativa del calendario es la incorporación de una tabla específica para niños y adolescentes con enfermedades crónicas o condiciones especiales, en la que se detallan las vacunas recomendadas para cada situación. Esta herramienta incluye, entre otras, las pautas de hepatitis A cuando concurren factores de riesgo que justifican la administración de dos dosis.

El documento mantiene, asimismo, un capítulo dedicado a la vacunación durante el embarazo. En este apartado se recomienda la administración de la vacuna Tdpa a partir de la semana 27 de gestación, la vacunación frente a la gripe cuando coincide con la temporada epidémica y el uso de vacunas de ARNm frente a la COVID-19 en cualquier momento del embarazo, siempre con el objetivo de proteger a la madre y al recién nacido.

En relación con el virus respiratorio sincitial, se contempla la posibilidad de vacunar a las gestantes con un preparado específico frente al VRS —actualmente disponible en farmacias pero sin financiación pública— y se aconseja administrar nirsevimab a los recién nacidos, se hayan vacunado o no las madres, para reforzar la protección durante los primeros meses de vida.

Con todas estas medidas, el calendario de la AEP para 2026 dibuja un escenario de prevención integral en la infancia y la adolescencia, en el que la hepatitis A pasa a ocupar un lugar destacado dentro de una estrategia más amplia de inmunización basada en la evidencia científica y en el seguimiento estrecho de la situación epidemiológica en España.

La propuesta de incorporar de forma sistemática la vacuna frente a la hepatitis A al calendario infantil, con una dosis entre los 12 y 15 meses y rescate posterior, se suma así a un conjunto de recomendaciones que buscan un calendario único, equitativo y coherente para todos los niños y adolescentes del país, reforzando tanto la protección individual como la salud pública en su conjunto.

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