- La Comunidad de Madrid duplica la inversión presupuestaria para la adquisición de dosis nasales.
- El rango de edad de los menores beneficiarios se amplía hasta cubrir a los niños de 7 años.
- El método de administración por spray facilita la aceptación en menores y genera inmunidad en la mucosa.
- La campaña busca superar el 45% de cobertura alcanzado en la temporada anterior.

Con la llegada de los meses más fríos, las autoridades sanitarias ya están moviendo ficha para preparar la próxima campaña de inmunización. En esta ocasión, se ha puesto un foco muy especial en los más pequeños de la casa, buscando que la protección frente a los virus respiratorios sea lo más efectiva y menos traumática posible. La apuesta por métodos que dejen de lado las agujas parece ser la tendencia al alza en el continente europeo, especialmente en el ámbito de la pediatría.
La administración mediante spray nasal no es algo nuevo, pero su implementación masiva está ganando enteros gracias a la buena respuesta de las familias. El objetivo principal es reducir la carga asistencial en los centros de salud y evitar que los colegios se conviertan en focos de contagio descontrolados. Para que esto funcione, el sistema público debe asegurar un suministro constante y una logística que permita llegar a un espectro de población mucho más amplio que en años anteriores.
Refuerzo económico para una cobertura más amplia
En el caso concreto de la región madrileña, el Ejecutivo autonómico ha decidido dar un paso al frente al autorizar un contrato que supera los 2,5 millones de euros. Esta cifra supone, en la práctica, que la inversión en dosis intranasales se duplica respecto a lo que se venía gastando anteriormente. Con este músculo financiero, se prevé la adquisición de unas 130.000 unidades del preparado, una cantidad que deja atrás las 70.000 dosis que se manejaron durante el ejercicio de 2025.
Esta decisión no responde a un capricho, sino a la necesidad de ampliar el abanico de edad de los menores que pueden recibir este tipo de inmunización. Si hasta ahora el foco estaba puesto en los niños de entre 2 y 4 años, la nueva estrategia pretende llegar hasta los 7 años de edad. De esta manera, se espera que el número de beneficiarios crezca de forma exponencial, intentando batir el récord de cobertura que se situó por encima del 45% en la última temporada de gripe.
Ventajas del sistema de administración por spray
A nadie se le escapa que llevar a un niño a vacunarse puede ser un momento de tensión, pero este formato por vía nasal hace que el proceso vaya como la seda. Al tratarse de un preparado con virus atenuados, la vacuna es capaz de simular la infección de manera natural en el organismo, lo que despierta una respuesta celular muy potente. Lo más interesante de este mecanismo es que genera una inmunidad específica en la mucosa, el lugar por donde precisamente suele entrar el virus de la gripe.
Además de la comodidad evidente de evitar el pinchazo, los efectos secundarios que se han observado son mínimos, limitándose en la mayoría de los casos a una ligera fiebre o algo de congestión nasal. Al facilitar que los menores acepten mejor el procedimiento, se consigue que la transmisión de la enfermedad se corte de forma más eficaz, protegiendo indirectamente a los adultos y convivientes. Es una forma de ponérselo fácil tanto a los profesionales sanitarios como a los propios padres, que ya no tienen que lidiar con el miedo a las jeringuillas.
Un plan integral para proteger a la sociedad
Aunque la novedad más sonada es la ampliación infantil, la campaña de salud pública no deja de lado a los sectores más vulnerables de la población. A partir del próximo otoño, los centros sanitarios también pondrán el foco en los mayores de 60 años y en las personas que pertenecen a grupos de riesgo, como pueden ser los enfermos crónicos o las mujeres embarazadas. El esfuerzo logístico es considerable, ya que se deben coordinar miles de citas para que nadie se quede sin su protección correspondiente antes de que el virus empiece a circular con fuerza.
El personal sanitario y los trabajadores de servicios esenciales también están incluidos en esta planificación global, asegurando que los servicios básicos sigan funcionando a pleno rendimiento durante los picos de contagio. Se espera que, tras tres años de experiencia con el método nasal, esta cuarta campaña consolide definitivamente la vacunación infantil como un pilar fundamental de la prevención. La experiencia acumulada desde que se puso en marcha en el curso escolar 2023/24 demuestra que, cuando se dan facilidades, la respuesta ciudadana es muy positiva y los niveles de inmunización logrados permiten afrontar el invierno con mucha más tranquilidad.


