- Novartis pagará 48 dólares por acción, valorando Tourmaline en 1.400 millones de dólares sobre base totalmente diluida.
- El cierre se prevé para el cuarto trimestre de 2025, sujeto a aprobaciones y a que la mayoría de acciones se adhieran a la oferta.
- La operación se articula mediante una oferta pública de adquisición a través de una filial indirecta de propiedad absoluta.
- Pacibekitug, anticuerpo anti-IL-6 listo para fase III, complementa la estrategia cardiovascular de Novartis al abordar la inflamación.

Novartis ha anunciado la compra de Tourmaline Bio mediante una oferta en efectivo de 48 dólares por acción, lo que sitúa el valor de la biotecnológica con sede en Nueva York alrededor de 1.400 millones de dólares en términos totalmente diluidos. La transacción se enmarca en la estrategia del grupo suizo para reforzar su presencia en el ámbito cardiovascular, con especial atención a la enfermedad aterosclerótica y a su dimensión inflamatoria.
La compañía prevé completar el proceso en el cuarto trimestre de 2025, condicionado a las autorizaciones regulatorias pertinentes y a otros requisitos habituales de cierre; hasta ese momento ambas empresas seguirán operando de forma independiente.
Datos clave de la operación
La adquisición se ejecutará mediante una oferta pública de adquisición lanzada por una filial indirecta de propiedad absoluta de Novartis, que buscará comprar la totalidad de las acciones ordinarias en circulación de Tourmaline Bio a cambio de efectivo.
Los Consejos de Administración de ambas compañías han dado su visto bueno por unanimidad. La contraprestación fijada es de 48 dólares por título, equivalente a una valoración de unos 1.400 millones de dólares en base totalmente diluida, según ha comunicado la farmacéutica suiza.
Tras la liquidación de la oferta, Novartis prevé fusionar la sociedad adquirente con Tourmaline, de modo que Tourmaline pase a ser una subsidiaria indirecta de propiedad total del grupo. Hasta el cierre, las dos entidades mantendrán su operativa por separado.
Pacibekitug y la apuesta antiinflamatoria
El principal activo de Tourmaline es pacibekitug, un anticuerpo monoclonal anti-IL-6 diseñado para modular la inflamación sistémica. Esta aproximación terapéutica podría convertirse en una opción para pacientes con enfermedad cardiovascular aterosclerótica (ECVA), donde el componente inflamatorio desempeña un papel relevante en el riesgo cardiovascular y en el riesgo de arritmias graves.
Según los datos comunicados, los estudios de fase II están muy avanzados y el programa se encuentra preparado para arrancar la fase III de desarrollo clínico. Novartis considera que el perfil del fármaco encaja con su porfolio y que podría complementar su estrategia cardiovascular al dirigirse a una diana —la IL-6— clave en la cascada inflamatoria.
Desde la dirección de I+D de Novartis subrayan que la inflamación es un factor clave en el riesgo cardiovascular y que el equipo de Tourmaline ha logrado un progreso significativo con este candidato. La intención del grupo es integrar pacibekitug en su cartera y colaborar con el equipo de Tourmaline para acelerar su desarrollo, ampliando a la vez el alcance de sus esfuerzos en el cuidado cardiovascular.
Calendario y próximos pasos
El cierre de la transacción está previsto para el último trimestre de 2025 y depende de condiciones de cierre habituales, entre ellas que una mayoría de las acciones ordinarias de Tourmaline sea aportada a la oferta y que se obtengan las autorizaciones regulatorias oportunas.
Tourmaline Bio, fundada en 2021 y con sede en Nueva York, centra su actividad en el desarrollo de tratamientos para enfermedades inmunitarias e inflamatorias. La compañía registró una facturación anual de aproximadamente 89,7 millones de dólares, de acuerdo con la información facilitada.
Para Novartis, esta operación se alinea con la intención de abordar el riesgo inflamatorio residual en cardiología con mecanismos de acción diferenciados, y encaja con su hoja de ruta para consolidar una oferta más amplia en cuidados cardiovasculares.
Con la oferta en efectivo de 48 dólares por acción, la futura integración de Tourmaline como subsidiaria y el potencial de un programa listo para fase III, la farmacéutica suiza da un paso que puede reordenar su apuesta en el área cardiovascular y abrir nuevas opciones terapéuticas centradas en la vía de la IL-6.



