Osakidetza rebaja a 45 la edad del cribado de cáncer de mama

Última actualización: noviembre 22, 2025
  • Inicio escalonado: invitación a partir de 48 y extensión hasta 45 en 2027, conforme a las pautas europeas.
  • Capacidad garantizada: 3.000 mamografías semanales y 144.000 anuales con tecnología avanzada.
  • Impacto probado: 2,5 millones de pruebas desde 1995, 13.000 tumores detectados y 88% de supervivencia a cinco años.
  • Rondas bienales con participación del 79-80% y planificación por áreas de salud.

Programa de cribado de cáncer de mama en Euskadi

Euskadi dará un nuevo impulso a la detección precoz del cáncer de mama con un adelanto progresivo del programa de cribado poblacional. La Consejería de Salud ha confirmado que la invitación a mamografías preventivas se irá extendiendo paso a paso hasta incluir a mujeres desde los 45 años, una decisión que se apoyará en datos de eficacia y en recomendaciones europeas.

El planteamiento no será de golpe, sino escalonado: primero se incorporará a las de 48 y 49, y posteriormente se ampliará el acceso a quienes tengan entre 45 y 47. La medida llega en un contexto de aumento de casos en edades más jóvenes y busca diagnosticar antes, con tratamientos menos agresivos y mejores resultados.

Calendario y a quién afecta

En estos momentos, el cribado poblacional se dirige a mujeres de 50 a 69 años, además de las de 40 a 49 con antecedentes familiares de primer grado. A partir del próximo ciclo de ampliación del cribado, Osakidetza enviará invitaciones a 48 y 49, y en el siguiente paso incluirá 45 a 47 para completar la rebaja de la edad de inicio.

Según las proyecciones demográficas de Eustat, en el despliegue se incorporarán 35.775 mujeres de 48 y 49 y, a continuación, otras 48.163 de entre 45 y 47. Esta hoja de ruta permite ajustar recursos y asegurar que el contacto con las usuarias se realice de manera ordenada y eficaz.

huella microbiana en diagnóstico de cáncer
Artículo relacionado:
Huella microbiana en diagnóstico de cáncer: pruebas que ya cambian la detección

Capacidad del sistema y tecnología

Osakidetza realiza en torno a 3.000 mamografías semanales, lo que equivale a unas 144.000 al año. Con esta carga asistencial y el equipamiento disponible, el Servicio Vasco de Salud sostiene que puede absorber la ampliación de cobertura sin comprometer los tiempos ni la calidad del proceso.

El programa dispone de técnicas de imagen de última generación, como mamografía digital y tomosíntesis, alineadas con los estándares europeos para cribados. Este soporte tecnológico facilita una lectura más precisa y contribuye a mantener la seguridad y la fiabilidad diagnóstica.

Resultados que avalan el cambio

Desde su puesta en marcha en 1995, el programa ha acumulado más de 2,5 millones de exploraciones y ha identificado cerca de 13.000 tumores, mayoritariamente en fases iniciales. En torno al 84% de los casos se han tratado con abordajes conservadores, reduciendo intervenciones más agresivas.

Los indicadores de supervivencia reflejan la utilidad del cribado: la supervivencia a cinco años tras el diagnóstico ronda el 88% en Euskadi. Solo en 2024, el programa permitió detectar 715 tumores, en su mayoría precoces y con buen pronóstico.

Participación y cómo funcionan las rondas

La implicación ciudadana es elevada: la participación se sitúa en el 79-80%, por encima de lo que recomienda la Comisión Europea. El sistema funciona en rondas bienales: cada organización sanitaria cita a las mujeres de su zona a lo largo de dos años, por lo que la primera invitación puede llegar en el mismo año en que se entra en franja o demorarse hasta el siguiente.

Las citaciones dependen del área de salud y se programan para distribuir la carga, evitar cuellos de botella y asegurar que la lectura y el seguimiento de hallazgos se realicen con garantías y tiempos razonables.

Por qué se adelanta la edad

El Departamento de Salud justifica la medida en tres pilares: crecen los diagnósticos entre 45 y 49, los tumores en mujeres más jóvenes tienden a ser más agresivos y el impacto en años de vida perdidos es mayor cuando el cáncer aparece antes.

Además, la decisión cuenta con el aval profesional de especialistas en oncología, ginecología y radiología del sistema vasco, que comparten el objetivo de llegar antes a los casos que hoy podrían escaparse de los circuitos poblacionales.

Contexto europeo y referencia en otras comunidades

La Unión Europea recomienda escalonar las ampliaciones de cribado para garantizar que los recursos se ajusten a la demanda y que la calidad se mantenga. En España, varias autonomías ya han movido ficha en la misma dirección: Navarra, La Rioja, Castilla y León y Castilla-La Mancha han adelantado la edad de inicio, y otras como Asturias y Cataluña han anunciado su extensión.

Este alineamiento con el entorno europeo y con experiencias nacionales refuerza el cambio en Euskadi, que aspira a consolidar un modelo preventivo sólido y con resultados contrastados en supervivencia y calidad de vida.

Con un despliegue paso a paso, datos sólidos y capacidad asistencial para asumir más pruebas, la ampliación del cribado de mama en Euskadi busca detectar antes, tratar mejor y sostener en el tiempo un programa que ya ha demostrado su eficacia en la reducción de la mortalidad y en el acompañamiento a las pacientes.