- El Hospital Universitario Insular-Materno Infantil realiza su primera cistectomía radical robótica con sistema Da Vinci.
- La técnica está indicada para el cáncer de vejiga músculo-invasivo y permite extirpar la vejiga y estructuras adyacentes.
- El abordaje mínimamente invasivo reduce el dolor, el sangrado y la estancia hospitalaria frente a la cirugía abierta.
- El centro se posiciona como referente en cirugía urológica compleja dentro del sistema público de salud en Canarias.

El Complejo Hospitalario Universitario Insular-Materno Infantil, dependiente de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, ha dado un paso relevante en el tratamiento del cáncer urológico al incorporar la cirugía robótica a su cartera de servicios. El centro ha llevado a cabo su primera intervención para el cáncer de vejiga músculo-invasivo utilizando tecnología robótica de alta precisión.
Esta primera intervención, realizada el pasado mes de noviembre por el Servicio de Urología, se ha saldado con resultados clínicos satisfactorios para el paciente y marca un hito en la atención a las patologías urológicas complejas en el sistema sanitario público canario, situando al hospital un poco más cerca de los estándares de los grandes centros europeos en este ámbito.
Una cistectomía radical robótica pionera en el centro
La operación consistió en una cistectomía radical asistida por robot, es decir, la extirpación completa de la vejiga urinaria empleando el sistema robótico Da Vinci. Este tipo de procedimiento está especialmente indicado para pacientes con cáncer de vejiga músculo-invasivo, una forma de la enfermedad en la que el tumor ha profundizado en las capas musculares de la pared vesical.
Además de la vejiga, en función del sexo del paciente se extirpan también estructuras anatómicas adyacentes. En el caso de los hombres, se incluyen la próstata y las vesículas seminales, mientras que en las mujeres se pueden resecar el útero, los ovarios y parte de la vagina. A todo ello se suma una linfadenectomía pélvica, es decir, la retirada de ganglios linfáticos de la pelvis para un mejor control oncológico y una estadificación más precisa de la enfermedad.
Esta cirugía supone para el centro canario la incorporación de una técnica de alta complejidad y elevado componente tecnológico, que hasta hace pocos años solo estaba disponible en unos pocos hospitales de referencia. Su puesta en marcha implica la coordinación de un equipo multidisciplinar especializado y un periodo de formación específico para los urólogos y profesionales implicados.
Según destacan desde el Servicio de Urología, la correcta planificación del caso y el entrenamiento en cirugía mínimamente invasiva han sido claves para que esta primera cistectomía radical robótica se desarrollara con normalidad, sin incidencias reseñables y con una evolución postoperatoria favorable para el paciente.
Cómo funciona la cirugía robótica en el cáncer de vejiga músculo-invasivo
La cistectomía radical asistida por robot es una técnica mínimamente invasiva que se realiza a través de pequeñas incisiones en la pared abdominal. Por estas aberturas se introducen los brazos del sistema Da Vinci, equipados con instrumentos quirúrgicos de gran precisión y una cámara de alta definición que ofrece visión ampliada en tres dimensiones.
Aunque se hable de «robot», el sistema no actúa de manera autónoma: está controlado en todo momento por el cirujano, que maneja los mandos desde una consola situada en el quirófano. Los movimientos de las manos del especialista se traducen en acciones muy finas y estables de los instrumentos, lo que facilita una disección más cuidadosa de los tejidos y un mejor acceso a zonas anatómicas complejas dentro de la pelvis.
Entre las ventajas técnicas destacan la posibilidad de lograr un control más preciso del sangrado, una mayor precisión a la hora de separar el tumor de estructuras sanas y una reducción del daño sobre los tejidos circundantes. Todo ello repercute en una menor agresión global para el organismo del paciente en comparación con la cirugía abierta tradicional.
Una vez extirpada la vejiga y completada la resección de las estructuras previstas, el equipo realiza una linfadenectomía pélvica para eliminar ganglios que puedan albergar células tumorales. Este paso es fundamental para valorar la extensión real del cáncer de vejiga músculo-invasivo y definir el tratamiento posterior, que puede incluir quimioterapia u otras terapias sistémicas según cada caso.
Reconstrucción de la vía urinaria y derivación ileal intracorpórea
Tras la cistectomía radical, es necesario crear una nueva vía para que la orina pueda ser eliminada del organismo. En esta primera intervención, los especialistas optaron por un conducto ileal confeccionado de forma intracorpórea, lo que significa que la reconstrucción se llevó a cabo dentro del abdomen utilizando también la plataforma robótica.
El conducto ileal consiste en utilizar un pequeño segmento de intestino delgado (íleon) para conectar los uréteres y derivar la orina hacia el exterior. Esta parte de la operación, realizada completamente por vía laparoscópica asistida por robot, exige una gran precisión para suturar los tejidos y asegurar un adecuado funcionamiento de la derivación urinaria a largo plazo.
La elección de una reconstrucción intracorpórea frente a las técnicas en las que se exterioriza el intestino para luego volver a introducirlo presenta varias ventajas potenciales: incisiones más pequeñas, menor manipulación de las vísceras, reducción del riesgo de complicaciones relacionadas con la herida y una recuperación potencialmente más rápida del tránsito intestinal.
En el caso intervenido, la confección del conducto ileal se integró de forma fluida dentro del mismo acto quirúrgico, sin necesidad de cambiar de técnica ni realizar una conversión a cirugía abierta. Este aspecto subraya el nivel de complejidad asumido por el equipo y la capacidad del hospital para abordar procedimientos urológicos avanzados con soporte robótico.
Beneficios para el paciente frente a la cirugía abierta convencional
La introducción de la cirugía robótica en el tratamiento del cáncer de vejiga músculo-invasivo aporta una serie de beneficios clínicos y funcionales para los pacientes, especialmente en términos de recuperación y confort postoperatorio. Al trabajar con incisiones más pequeñas y una agresión quirúrgica menor, se reduce de forma notable el dolor tras la operación.
Esta menor agresión también se traduce en una recuperación más rápida, con movilización precoz del paciente, menor necesidad de analgesia y reincorporación progresiva a las actividades cotidianas en menos tiempo que con la cistectomía abierta clásica. En muchos casos, se consigue acortar la estancia hospitalaria, algo que no solo repercute positivamente en el bienestar del paciente, sino también en la optimización de los recursos sanitarios.
Otra ventaja relevante es la mejora en el control del sangrado intraoperatorio, lo que puede asociarse a una menor necesidad de transfusiones y a un riesgo reducido de complicaciones relacionadas con la pérdida de sangre. La visión ampliada y la precisión de los instrumentos robóticos permiten identificar y sellar vasos con mayor seguridad.
Además, al concentrarse gran parte del procedimiento en una o pocas incisiones de menor tamaño, se disminuye la probabilidad de problemas en la herida quirúrgica, como infecciones o dehiscencias. Todo ello contribuye a que la experiencia global del paciente durante el ingreso y el periodo posterior sea, en términos generales, más llevadera.
Desde el punto de vista oncológico, la cirugía robótica busca mantener los mismos estándares de radicalidad y seguridad que la técnica abierta, ofreciendo una resección adecuada del tumor y de los ganglios linfáticos, siempre siguiendo las guías clínicas y protocolos establecidos para el manejo del cáncer de vejiga músculo-invasivo.
Un salto cualitativo para la sanidad pública en Canarias
La realización de esta primera cistectomía radical robótica consolida la apuesta del Complejo Hospitalario Universitario Insular-Materno Infantil por la innovación tecnológica aplicada a la salud. La incorporación de la plataforma Da Vinci al área de Urología refuerza la capacidad del centro para tratar patologías complejas sin necesidad de derivar a los pacientes a otras comunidades o a centros privados.
Este avance coloca al hospital canario en la senda de otros servicios de urología de referencia en España y Europa, donde la cirugía robótica se ha ido integrando progresivamente como una herramienta habitual en el manejo del cáncer de vejiga y otras neoplasias urológicas. Aunque su implantación requiere una inversión inicial y un proceso de aprendizaje, la experiencia acumulada en diferentes países apunta a resultados prometedores en calidad asistencial.
El equipo médico subraya que la intervención realizada en noviembre supone solo el primer paso de un programa que busca ampliar el uso de la cirugía robótica a más pacientes con indicación oncológica o funcional. Para ello, se está trabajando en la consolidación de equipos formados y circuitos asistenciales específicos que permitan seleccionar adecuadamente los casos candidatos y garantizar un seguimiento estrecho.
En paralelo, la Consejería de Sanidad y la dirección del complejo hospitalario destacan que la introducción de estas tecnologías forma parte de una estrategia más amplia para modernizar la infraestructura sanitaria pública de las islas, acercando al archipiélago procedimientos que hasta ahora solo se ofrecían de forma más habitual en grandes áreas metropolitanas peninsulares.
Con este primer caso de cirugía robótica para el cáncer de vejiga músculo-invasivo, el Hospital Universitario Insular-Materno Infantil reafirma su compromiso con una atención cada vez más precisa, menos invasiva y alineada con las recomendaciones internacionales, abriendo la puerta a que un mayor número de pacientes en Canarias pueda beneficiarse de estas técnicas avanzadas dentro del sistema público.


