- EsSalud ha desarrollado a Shany, un robot interactivo con inteligencia artificial para niños hospitalizados en oncología y hematología.
- El robot integra robótica social, conversación por IA y expresiones audiovisuales para reducir la ansiedad y depresión.
- El proyecto fue creado por un equipo multidisciplinario del Hospital Rebagliati y obtuvo registro de propiedad intelectual en 2025.
- La implementación comenzó en julio de 2026 como parte de un plan piloto para humanizar la atención sanitaria.

El Seguro Social de Salud de Perú, conocido como EsSalud, ha puesto en marcha una iniciativa pionera en el ámbito de la pediatría hospitalaria. Se trata de Shany, un robot interactivo dotado de inteligencia artificial cuyo objetivo es acompañar emocionalmente a los menores ingresados en las unidades de Oncología y Hematología Pediátrica del Hospital Nacional Edgardo Rebagliati Martins, en Lima. La idea es que esta herramienta tecnológica ayude a mitigar la ansiedad y la depresión que suelen experimentar los niños durante tratamientos largos y complejos.
El proyecto arrancó como un plan piloto en julio de 2026 y forma parte de una estrategia más amplia de EsSalud para humanizar la atención sanitaria mediante la innovación. El presidente ejecutivo de la entidad, Jaime Moreno, ha señalado que Shany representa la visión de una institución que desarrolla tecnología propia basada en evidencia científica, pensada para quienes más la necesitan. El robot no sustituye al personal médico, sino que actúa como un complemento para mejorar la estancia hospitalaria de los pequeños pacientes y de sus familias.
Un robot con inteligencia artificial para el acompañamiento emocional
Shany ha sido diseñado por el Instituto de Evaluación de Tecnologías en Salud e Investigación (IETSI) de EsSalud, en colaboración con un equipo multidisciplinario del propio hospital Rebagliati. En su creación han participado médicos, ingenieros, psicólogos, físicos y especialistas en inteligencia artificial, lo que ha permitido combinar conocimientos clínicos y tecnológicos para dar con una solución realmente enfocada en el bienestar emocional de los niños.
El robot integra robótica social, inteligencia artificial conversacional, síntesis de voz y expresiones audiovisuales. Gracias a ello, puede mantener conversaciones naturales con los menores dentro de un entorno seguro y supervisado por el personal sanitario. La interacción está pensada para que los niños se sientan acompañados y distraídos durante su estancia, reduciendo así los niveles de estrés y mejorando su experiencia global en el hospital, integrándose en la tendencia de simulación clínica avanzada en la sanidad para optimizar los cuidados.
Desarrollo respaldado por investigación y propiedad intelectual
El camino hasta la puesta en marcha de Shany no ha sido improvisado. El proyecto ha seguido un proceso progresivo de innovación e investigación, cumpliendo con estándares científicos, éticos y regulatorios exigentes. De hecho, en 2025 la iniciativa obtuvo el registro de propiedad intelectual otorgado por la Dirección de Derecho de Autor del Indecopi, lo que protege el desarrollo tecnológico creado por el equipo de EsSalud.
Ahora, con el inicio de su implementación en el Hospital Rebagliati, se evaluará el impacto real de Shany en la atención pediátrica. Los responsables del proyecto confían en que esta herramienta contribuya a fortalecer la humanización de los cuidados y sirva de modelo para futuras iniciativas similares en otros centros hospitalarios del país. La apuesta de EsSalud por la tecnología propia y la evidencia científica marca un precedente en la región, sumándose a otros hitos de la robótica en la cirugía infantil en el continente.
La puesta en marcha de Shany supone un avance significativo en la forma de entender la atención a los niños hospitalizados. Al combinar robótica social, inteligencia artificial y un enfoque humano, EsSalud demuestra que la innovación tecnológica puede ir de la mano de la empatía y el cuidado emocional. Queda por ver cómo evoluciona el piloto, pero desde luego el camino parece prometedor para los pequeños pacientes y sus familias.
