- La nueva Siri AI se integra con los modelos Gemini de Google para ofrecer una respuesta conversacional y contextual mucho más avanzada.
- Apple confirma que las funciones de inteligencia artificial no llegarán inicialmente a España ni al resto de la Unión Europea por trabas regulatorias.
- macOS Golden Gate marca un hito histórico al ser el primer sistema operativo de escritorio que deja de dar soporte a los procesadores Intel.
- iOS 27 mantiene una amplia compatibilidad desde el iPhone 11, aunque las herramientas de Apple Intelligence requieren hardware más moderno.

La última conferencia de desarrolladores de Apple ha arrancado con un aroma a fin de ciclo que no ha dejado indiferente a nadie en Cupertino. Tim Cook ha aprovechado este escenario para anunciar que dejará su puesto como CEO el próximo mes de septiembre, pasando el testigo a John Ternus tras quince años al frente de la nave. Pero más allá de lo institucional, el plato fuerte ha sido el software y la apuesta total por la inteligencia artificial generativa que promete cambiar cómo usamos el iPhone a diario.
El despliegue ha sido masivo, tocando todos los palos del ecosistema, desde el Apple Watch hasta las Vision Pro. Sin embargo, el protagonismo absoluto se lo ha llevado Siri AI, una renovación que muchos usuarios llevaban años reclamando y que por fin parece materializarse en algo tangible. La idea es dejar atrás los comandos rígidos para pasar a una interacción mucho más fluida y natural, donde el dispositivo sea capaz de entender de verdad qué estamos viendo en pantalla en cada momento.
Siri AI: El salto definitivo hacia el asistente inteligente
La gran novedad de este año es que Siri ha pasado por el taller para transformarse en Siri AI, una herramienta que se apoya en los modelos Gemini de Google. Ahora, el asistente no solo responde preguntas, sino que entiende el contexto de nuestras aplicaciones, correos y fotos. Si le pides que busque aquel restaurante del que te habló un colega por mensajes o que use una foto de tu galería para crear una nota, lo hará sin pestañear. Es capaz de “ver” lo que tienes en pantalla para ofrecerte ayuda relevante sin que tengas que darle mil explicaciones.
Además, se ha anunciado que Siri tendrá su propia aplicación dedicada para gestionar el historial de nuestras consultas, muy al estilo de lo que ya vemos en otros chatbots del mercado. La integración llega incluso a la cámara del iPhone, permitiendo reconocer objetos y realizar tareas complejas como dividir una cuenta de restaurante simplemente apuntando al ticket. Eso sí, para que todo esto funcione con soltura, Apple ha dejado claro que el procesamiento se hará mayoritariamente en el dispositivo para salvaguardar la privacidad de los datos personales.
Ojo al dato, porque aunque la renovación visual con luces en la Isla Dinámica es muy chula, lo importante está por dentro. El asistente ahora puede corregir textos en tiempo real, adaptar el tono de tus correos electrónicos y hasta recordarte citas que habías olvidado mencionar en el calendario. Menudo cambio para los que ya daban por perdida la utilidad de Siri en el día a día, aunque hay que tener en cuenta que las funciones más potentes requieren el último grito en procesadores.
El muro de la Unión Europea y la Ley de Mercados Digitales
Aquí es donde viene el jarro de agua fría para los que vivimos en este lado del charco. Craig Federighi ha confirmado con bastante resignación que Siri AI no estará disponible inicialmente en España ni en el resto de la Unión Europea. El motivo no es otro que el choque frontal con la Ley de Mercados Digitales (DMA), que exige a las grandes tecnológicas abrir sus sistemas a terceros. Apple sostiene que esto comprometería la seguridad y la privacidad de los usuarios al permitir que otras IA accedan a información sensible del teléfono.
Esta situación ha generado un debate intenso, ya que los usuarios europeos nos quedaremos, al menos de momento, con una versión de iOS 27 un poco descafeinada en comparación con el resto del mundo. Los de Cupertino aseguran que siguen negociando con los reguladores europeos para encontrar una solución que no vulnere sus estándares de seguridad, pero no han querido pillarse los dedos dando una fecha concreta para el despliegue en nuestro territorio. Es una faena, pero habrá que ver si los planes intermedios que propone Apple acaban convenciendo a la Comisión Europea.
macOS Golden Gate y la despedida de los chips Intel
En cuanto a los ordenadores, el nuevo sistema operativo se ha bautizado como macOS Golden Gate y trae consigo una noticia histórica: es el final oficial para los Mac con procesador Intel. A partir de esta versión, solo los ordenadores con chips Apple Silicon podrán actualizarse a las últimas funciones, cerrando así una transición que comenzó hace años. El sistema se ha centrado en pulir la interfaz Liquid Glass, dándole un toque más limpio y consistente que recuerda mucho a la estética del iPhone.
La fluidez es la prioridad absoluta en Golden Gate, con mejoras que prometen abrir aplicaciones un 30% más rápido y optimizar el consumo de recursos. Apple ha metido mano al planificador de la CPU para mejorar la eficiencia, algo que se agradecerá especialmente en los MacBook Air y Pro. Además, funciones como AirDrop han recibido un chute de energía, permitiendo transferencias de archivos pesados hasta un 80% más veloces entre dispositivos del ecosistema. Se ha quedado un sistema operativo muy redondo, pensado para exprimir cada hercio de los chips M1 en adelante.
Compatibilidad y novedades en iOS 27
Para los usuarios de iPhone hay noticias agridulces. La buena es que Apple ha sido generosa con la compatibilidad de iOS 27, manteniendo en la lista a dispositivos veteranos como el iPhone 11 y el SE de segunda generación. Esto significa que podrás instalar el nuevo sistema operativo aunque tu móvil tenga ya unos cuantos años a sus espaldas. Sin embargo, no todo el monte es orégano: para disfrutar de las bondades de Siri AI y Apple Intelligence necesitarás, como mínimo, un iPhone 15 Pro o modelos superiores.
El sistema móvil trae otras mejoras interesantes fuera de la IA, como un control mucho más preciso sobre las transparencias de la interfaz y un rediseño del sistema de búsqueda Spotlight que ahora es instantáneo. También se han incluido herramientas avanzadas de control parental para que los padres puedan gestionar mejor qué ven sus hijos y detectar contenido sensible antes de que llegue a sus ojos. Es una actualización de asentamiento, muy centrada en que todo funcione como la seda y que la batería no se resienta por el camino.
Apple ha diseñado un ecosistema que mira directamente al futuro del procesamiento local y la inteligencia contextual, aunque su despliegue global esté encontrando más baches de los esperados por cuestiones legales. El relevo en la directiva y la apuesta por Siri AI marcan un antes y un después en la estrategia de la compañía, que ahora debe demostrar que puede mantener sus estándares de privacidad mientras compite en la carrera más rápida de la tecnología actual.




