- Tenerife registra una de las tasas más altas de cáncer de piel en España, con un aumento del 208% de casos en el sur de la isla desde 2014.
- La III Campaña Insular recorrerá los 31 municipios entre abril y noviembre, con carpas informativas, revisiones básicas y derivación sanitaria.
- El programa se centra en jóvenes y trabajadores al aire libre, con formación específica en institutos, universidad y sectores laborales expuestos al sol.
- Más del 90% de los cánceres de piel pueden prevenirse con fotoprotección adecuada, autoexploración y detección precoz, según los especialistas.

La preocupante subida de los casos de cáncer de piel en Tenerife ha llevado a las autoridades de la isla a poner toda la carne en el asador con una nueva campaña de prevención que recorrerá cada rincón del territorio insular. La radiación ultravioleta, la vida al aire libre y cierta falta de hábitos de protección se han combinado para situar a Canarias entre las zonas con mayor incidencia de esta enfermedad en España y en Europa.
Frente a este escenario, el Cabildo de Tenerife, junto a la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) y numerosos colegios profesionales, ha impulsado la III Campaña Insular para la Prevención del Cáncer de Piel, una iniciativa que aspira a convertirse en modelo para otras regiones. El objetivo es claro: mejorar la educación sanitaria, fomentar la fotoprotección y localizar de forma temprana posibles lesiones cutáneas, tanto en la población general como en colectivos especialmente expuestos al sol.
Una isla con exceso de sol y cifras que preocupan
Canarias es, a efectos prácticos, uno de los territorios de la Unión Europea con más horas de sol al año, superando con holgura las 3.000 horas en muchas zonas turísticas. Esta realidad, que forma parte del atractivo del archipiélago, tiene un reverso menos amable: la exposición intensa y acumulada a la radiación ultravioleta desde edades tempranas dispara el riesgo de cáncer de piel.
En la última década, los especialistas han observado un aumento muy acusado de diagnósticos, especialmente en el sur de Tenerife. Según datos aportados por la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), solo en 2022 se registraron en esa zona unos 4.250 casos nuevos de cáncer de piel, lo que supone un crecimiento aproximado del 208% respecto a 2014.
Esta tendencia ha hecho saltar las alarmas entre las autoridades sanitarias y los profesionales. Ricardo Fernández de Misa, dermatólogo y presidente de la Sección Canaria de la Academia Nacional de Dermatología y Venereología, recuerda que el cáncer de piel es, globalmente, el tumor más frecuente en el ser humano. Aunque el melanoma es el tipo más agresivo y conocido, representa apenas una pequeña parte del total de diagnósticos.
La mayoría de los casos que se detectan en Tenerife corresponden al carcinoma basocelular, que ronda el 70% de los diagnósticos, y al carcinoma escamoso, en torno al 20%, mientras que otros subtipos son mucho menos habituales. La buena noticia, insisten los especialistas, es que si estas lesiones se identifican a tiempo, las tasas de curación pueden acercarse al 95%.
Radiación ultravioleta y estilo de vida: un cóctel de riesgo
El clima suave y el cielo despejado hacen que el sol esté muy presente en la vida diaria de la población canaria. Para los expertos, el problema no se limita a la playa o la piscina; buena parte del daño cutáneo se acumula en actividades cotidianas, como tender la ropa, pasear, hacer recados o acudir a romerías y excursiones al Teide sin la debida protección.
De hecho, los dermatólogos señalan que las quemaduras solares más graves se registran a menudo en excursiones, fiestas populares o visitas a zonas de alta altitud, donde muchas personas no se aplican crema solar porque no asocian estas actividades con el riesgo de radiación intensa. A ello se suma que, según datos del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Santa Cruz de Tenerife, apenas alrededor de un 22% de la población utiliza de forma adecuada el protector solar en su día a día.
La presidenta del Colegio Oficial de Enfermería de Santa Cruz de Tenerife, Natalia Rodríguez, resume la situación con una idea que se está repitiendo entre los profesionales: en Canarias, el sol es parte de la identidad, pero proteger la piel debería formar parte de la cultura. El estilo de vida al aire libre, muy ligado al ocio y al trabajo, implica una exposición continua a lo largo de todo el año.
Las cifras de la AEDV apuntan a que hasta el 90% de los cánceres de piel podrían evitarse con medidas tan sencillas como la fotoprotección correcta, la autoexploración regular y revisiones médicas periódicas. Aun así, la percepción de riesgo sigue siendo baja en parte de la población, y no siempre se adoptan pautas de protección coherentes con el nivel de radiación existente en el archipiélago.
La III Campaña Insular: una estrategia que recorre los 31 municipios
Con este contexto de fondo, el Cabildo de Tenerife ha puesto en marcha la tercera edición de la Campaña Insular para la Prevención del Cáncer de Piel, que se desarrollará entre el 9 de abril y el 5 de noviembre y llegará a los 31 municipios de la isla. Se trata de una iniciativa que ya ha demostrado su eficacia en ediciones anteriores y que ahora da un salto cualitativo y cuantitativo.
La campaña, coordinada por la Consejería de Educación para la Prevención del Cabildo y organizada por la AECC, se plantea como un programa itinerante con carpas informativas en puntos de gran afluencia de cada localidad. En estos espacios, un equipo de profesionales —dermatólogos, médicos de familia, enfermeras y farmacéuticos— ofrece información, realiza cribados básicos de la piel y, cuando es necesario, recomienda la derivación al sistema sanitario para estudios más detallados.
Según los responsables del proyecto, la intención es que la población pueda acceder de manera sencilla a consejos personalizados sobre fotoprotección, hábitos de exposición solar y detección temprana de lesiones sospechosas. Además de las carpas, se han programado dos grandes jornadas de ámbito insular en las que se prevé la participación de más de un millar de personas.
La presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, subraya que Tenerife presenta una de las tasas de incidencia de cáncer de piel más altas de España, por lo que considera “fundamental” reforzar las políticas de prevención. Dávila destaca también la creación de la Consejería de Educación para la Prevención, una área específica pensada para coordinar esfuerzos entre instituciones, asociaciones y profesionales sanitarios y así consolidar una cultura preventiva en la isla.
Por su parte, el consejero insular Juan Manuel Acosta incide en que la educación es la herramienta más potente para frenar esta enfermedad. El objetivo es que la información proporcionada en la campaña se traduzca en conductas reales: aplicar protector solar de forma adecuada, evitar las horas centrales de mayor radiación, utilizar ropa y accesorios de protección, y acudir a consulta ante cualquier cambio sospechoso en la piel.
Un amplio respaldo institucional y profesional
Una de las fortalezas de esta campaña es el amplio entramado de entidades que se han sumado al proyecto. Además del Cabildo y la AECC, participan el Servicio Canario de la Salud, la Federación Canaria de Municipios (FECAM) y varios colegios oficiales: Médicos, Farmacéuticos, Enfermería y la Academia Nacional de Dermatología y Venereología, entre otros.
Desde la AECC, el consejero provincial en Santa Cruz de Tenerife, Manuel Ángel Galván, recalca que la iniciativa no tiene prácticamente equivalente a nivel nacional por su alcance territorial y el número de actores implicados. En su opinión, en un lugar donde el cáncer de piel tiene tanto peso, cada avance en prevención supone “cuidar del mañana” y ganar terreno a una enfermedad que, en gran parte, se puede evitar.
El Colegio Oficial de Médicos, a través de su vicepresidente Pedro Javier Rodríguez, insiste en que el cáncer de piel es altamente prevenible si se interviene a tiempo, algo que puede evitar años de tratamientos y complicaciones. Esta idea enlaza con la visión de los dermatólogos, que consideran prioritario detectar las lesiones cutáneas en fases iniciales, cuando las posibilidades de curación son mucho mayores.
Desde la Enfermería, Natalia Rodríguez remarca que el sol condiciona el día a día en las islas y que el reto pasa por incorporar hábitos seguros frente al sol desde la infancia. Y el presidente del Colegio de Farmacéuticos, Carlos Díaz, advierte de que, aunque la ciudadanía tiene cierta noción de los riesgos, no siempre actúa en consecuencia, por lo que insiste en que “la prevención debe ser el futuro de la sanidad”.
Formación específica para jóvenes y colectivos laborales expuestos
Una de las principales novedades de esta tercera edición es el refuerzo del trabajo educativo con adolescentes y población joven. La campaña contempla al menos veinte acciones formativas en centros de Educación Secundaria Obligatoria y en campamentos de verano, con las que se prevé llegar a más de 2.400 estudiantes.
En estas sesiones se abordarán aspectos básicos como el uso correcto del fotoprotector, la importancia de evitar quemaduras repetidas en la infancia y la necesidad de vigilar la aparición de lunares o manchas nuevas. El mensaje que lanzan los profesionales es claro: una sola quemadura solar importante durante la niñez puede duplicar el riesgo de cáncer de piel en la edad adulta.
La Universidad de La Laguna también se suma a la iniciativa mediante la instalación de carpas en tres de sus facultades, donde el alumnado universitario podrá recibir asesoramiento directo y revisiones básicas de la piel. De este modo, se intenta que la concienciación no se quede solo en los colegios, sino que alcance también a jóvenes adultos con alta actividad al aire libre.
En el ámbito laboral, la campaña da un paso más con la creación de una comisión de trabajo específica para sectores que desarrollan su actividad al aire libre. En esta mesa están representados ámbitos como la ganadería, la pesca, la agricultura, la construcción o la hostelería, todos ellos con plantillas muy expuestas a la radiación solar durante gran parte de la jornada.
El propósito de esta comisión es diseñar estrategias de prevención adaptadas a la realidad de cada sector, teniendo en cuenta horarios, condiciones de trabajo y posibilidades de protección. Se trata de promover cambios como el uso de ropa adecuada, gorros o cascos con visera, pausas a la sombra en las horas más intensas de radiación y la provisión sistemática de fotoprotección en los centros de trabajo.
Lo aprendido en campañas anteriores: hábitos y resultados
Las dos primeras ediciones de la Campaña Insular han servido para tomar el pulso a la relación de la población tinerfeña con el sol y para detectar patrones de riesgo. En total, las actividades desarrolladas hasta ahora han alcanzado a más de 4.200 personas, con una segunda edición que permitió estudiar con más detalle los hábitos de exposición y protección.
Los datos recopilados muestran que una mayoría de los participantes tiene más de 40 años, justo la franja donde se acumula el daño solar que se ha ido produciendo a lo largo de la vida. Además, el perfil de fototipo predominante en la isla se sitúa entre el claro y el medio, lo que implica una mayor sensibilidad a la radiación en buena parte de la población.
Otro de los elementos que ha quedado claro es el peso de la exposición solar derivada del trabajo. Casi la mitad de las personas que participaron en la segunda edición declaró desempeñar su actividad laboral total o parcialmente a la intemperie, y más de 860 aseguraron permanecer una hora o más bajo el sol en la franja de máxima radiación, entre las 12:00 y las 16:00.
En cuanto a las medidas de protección, todos los participantes afirmaron utilizar al menos alguna forma de fotoprotección —principalmente crema solar, gafas y sombrero—, pero el uso habitual de ropa adecuada y la búsqueda de sombra siguen siendo asignaturas pendientes. La campaña ha servido para poner de relieve que muchas personas confían casi en exclusiva en el protector solar, sin complementar su uso con otras barreras físicas igual de importantes.
Uno de los resultados más relevantes es que casi el 70% de las personas atendidas durante la campaña recibió la recomendación de acudir a su médico de Atención Primaria para una exploración más detallada. Esto confirma el papel del programa como filtro temprano, capaz de identificar lesiones sospechosas y derivarlas al sistema sanitario antes de que evolucionen.
Además, más del 94% de quienes participaron en las actividades anteriores manifestó que pensaba mejorar de forma significativa sus hábitos de fotoprotección tras recibir la información y el consejo profesional. Para los organizadores, este cambio de actitud es uno de los indicadores más claros del impacto de la campaña en la concienciación ciudadana.
Prevención, autoexploración y detección precoz: claves para salvar vidas
El mensaje central que se repite en todas las intervenciones de especialistas y autoridades es que el cáncer de piel, en un porcentaje muy alto, se puede prevenir. La radiación ultravioleta es el principal factor de riesgo modificable, y reducir la exposición excesiva, sobre todo en las horas centrales del día, es una de las medidas más efectivas.
Los profesionales recomiendan incorporar a la rutina diaria una fotoprotección adecuada al tipo de piel y a la actividad, con filtros solares de factor alto aplicados en cantidad suficiente y reaplicados con frecuencia, especialmente en la playa, en la montaña o durante actividades deportivas. También insisten en la importancia de accesorios como gorros, gafas homologadas y ropa que cubra zonas sensibles.
Junto a la fotoprotección, la autoexploración periódica de la piel y la precaución con cosméticos potencialmente alergénicos se consideran herramientas sencillas y muy útiles. Ante la aparición de lunares nuevos que llamen la atención, lesiones oscuras de crecimiento reciente, heridas que no cicatrizan o manchas que cambian de aspecto, la recomendación es acudir cuanto antes al médico o al dermatólogo. Como recuerdan desde la AEDV, los tumores cutáneos suelen crecer con el tiempo, de modo que una detección temprana hace que el tratamiento sea menos agresivo y mucho más eficaz.
Los especialistas recuerdan también que los días nublados no eliminan el riesgo de quemaduras. Las nubes pueden generar una falsa sensación de seguridad, pero la radiación ultravioleta sigue atravesando la atmósfera, y en determinadas condiciones incluso se intensifica por el reflejo en el agua, la arena o la nieve. Por eso se recomienda mantener las medidas de protección aunque el cielo no esté despejado.
En un territorio como Canarias, donde el sol está presente “aquí y ahora”, los responsables de la campaña subrayan que los esfuerzos en educación y prevención no solo reducen la incidencia del cáncer de piel, sino que disminuyen también la carga emocional, social y económica asociada a la enfermedad. Menos diagnósticos avanzados implican menos tratamientos complejos, menos secuelas y un mejor pronóstico global para la población.
Con la III Campaña Insular desplegada por toda la isla, el Cabildo de Tenerife y las entidades colaboradoras aspiran a consolidar al territorio como un referente en España en la lucha contra el cáncer de piel, demostrando que, incluso en una región con tanta radiación ultravioleta, es posible reducir el impacto de esta patología mediante información clara, revisiones accesibles y hábitos cotidianos más seguros frente al sol.
